¿Cómo tener un buen día?

Como pasamos nuestros días es al final, como pasamos nuestra vida… Comencemos por reimaginar nuestra idea de “un buen día”. Creo que es aquel en el que la diferencia entre lo que me propongo y lo que logro es corta. Y mi primer reto es no encajonar ese concepto únicamente hacia el aspecto laboral, sino también incluir el familiar y personal. “¿Cuáles son mis estándares y metas a nivel espiritual, mental, emocional y físico?” Preguntas que me invitan a leer media hora diaria,  hacer 150 minutos de deporte semanal y practicar  mindfulness por mencionar algunas iniciativas.

Como decía Mark Manson, autor de uno de los 10 libros más vendidos en Amazon este año, escoge tu lucha! Si te pregunto: ¿qué esperas de la vida?, y respondes “Quiero ser feliz y tener una linda familia y un gran trabajo”, tu respuesta es tan común que no significa nada. Todos quieren vivir una vida sin preocupaciones, feliz y fácil; Una pregunta más interesante, que la mayoría nunca considera, es: ¿qué dolor deseas en la vida?, ¿por qué estás dispuesto a luchar?

Queremos la recompensa, pero no el esfuerzo, el resultado, pero no el proceso. Nos enamoramos, no de la lucha sino de la victoria. Y la vida no funciona así, porque la felicidad requiere lucha, porque nace y crece de los problemas. La plenitud real y duradera debe ganarse a través de elegir y controlar nuestras luchas.

En su libro “Happiness, lessons from a new science”, Richard Layan Profesor de London School of Economics, señala que los dos aspectos que hacen más infelices a las personas son el acostumbramiento, que implica no disfrutar de lo que uno tiene y la comparación.

Que importante se vuelve entonces aprender a gestionar lo ordinario como propósito de lucha diaria. Ya lo decía un santo: el secreto de la felicidad conyugal está en lo cotidiano, no en ensueños. Está en encontrar la alegría escondida que da la llegada al hogar; en el trato cariñoso con los hijos o en el buen humor ante las dificultades.

Lo anterior parece ir contracorriente en un mundo que te vende la idea de probar sensaciones nuevas todos los días porque sino caes en la categoría de perdedor. Se repiten muchas tonterías como: Sal de tu zona de confort para conquistar lo extraordinario, cuando lo ordinario es precisamente lo que deberíamos cultivar. No hay que dejar de lado la rutina, la que tu construyes, tus amadas costumbres, eso que te hace sentirte a gusto contigo mismo y con los que están a tu alrededor. Frecuentemente se desprecia, cuando es la base de cualquier vida, decía Imma Sanchiz.

Por supuesto que no hay que caer en la mediocridad o el aburrimiento – el mata relaciones por excelencia #1 – sino por el contrario, hay que innovar y buscar maneras distintas de hacer lo que repetimos todos los días. Dos remedios infalibles: la imaginación y la ilusión. Darle un beso a tu hijo al despedirse puede ser rutinario, pero nunca es igual. Siempre se pueden repensar formas distintas de obtener lo mejor de tu equipo, de recuperar la ilusión del primer trabajo o de promover conversaciones familiares o con amigos que fluyan “libres de la tiranía del reloj.”

Esa “transformación personal” que nos toca poner en practica no es más que un cambio de hábitos (disciplinas cultivadas a diario durante más de 30 días). Muchas de las decisiones que tomamos a diario nos hacen sentir que son producto de decisiones muy bien pensadas, pero no. Rezar al levantarse, llegar a tu trabajo y priorizar lo importante y lo urgente antes de cualquier acción, interesarte por lo que pasó a tu esposa o hijos y no solo contarles lo tuyo al llegar a casa, son comportamientos que pueden parecer insignificantes si los miras de forma independiente, pero que se convierten en impactos enormes en nuestro día al convertirlos en hábitos. Por ello, identificarlos y cambiar los necesarios nos ayudará a mejorar el desempeño diario.

Un buen ejemplo es el “minuto heroico”. Levantarse ni bien suene el despertador. Hazlo y habrás vencido la primera lucha del día. Te dará un pequeño sentido de orgullo y será gasolina para tu siguiente lucha.

Si tuviese que resumir un buen día, diría que se trata de descubrir la felicidad donde no la esperas, con esfuerzo y buen humor, dos compañeros de camino, que los invitaría a que sean protagonistas de mis días.

No podemos controlar el futuro pero si el proyecto de persona que queremos ser y el tipo de día que queremos vivir. Y como dice Patricia Ramírez, si tu salieras a vivir… ¿Qué harías para tener tu mejor día?.

 

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Los 3 errores que más lamentamos en la vida

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Y llegaron los 43. Estando a mitad del viaje, más allá de celebrar, es un buen pretexto para reimaginar la vida que quiero para la segunda mitad. Cuantas tristezas me hubiese ahorrado cuestionando si voy por el camino correcto.

Harvard Business Review publicó un artículo en el que preguntaron a más de 250 moribundos ¿De qué te arrepientes en la vida? Y la gran mayoría dijo que de no haber pensado antes de tomar muchas decisiones importantes, de haberse rendido más rápido de lo que debían y de no haber tenido la valentía de expresar sus sentimientos y defender sus principios

Sabias respuestas de personas que están en la antesala de lo inevitable, y que reflejan la experiencia del equipaje de todo una vida. Si nos hiciésemos la misma pregunta, ¿Contestaríamos lo mismo? Planteo los 3 errores que más me han costado y quizá a muchos de ustedes también. Se que son obvios pero a veces perdemos el sentido común y oscurecemos lo evidente, por eso, igual los comparto:

  1. Errar en el blanco

Vivimos para ser felices, pero una cosa es “ser” feliz, es decir, vivir con la conciencia tranquila, y la otra “estar” feliz: acumular placeres y evitar sufrimientos para maximizar el momento. Dos enfoques distintos. El principal enemigo de la felicidad es confundir ambos términos y por ende fallar en el blanco porque cambiamos propósito por sensaciones. Es decir, buscamos “ser” felices en cosas que nos hacen “estar” felices. De esa manera, mientras más persigamos la felicidad, más escurridiza se hará. Ambas son necesarias, sin embargo, apuntamos la mayoría de las balas a “estar” y muy pocas a “ser”, y por eso nos va como nos va.

  1. Priorizar

Nos arrepentimos de no pasar más tiempo con familia y amigos. Constantemente sacrificamos el hoy por un futuro mejor. “Es que hay que sembrar pan para Mayo”, solemos decir los workaholics para auto convencernos de la forma en que vivimos. Entrenados en viajar a mil por hora, nuestros ratos libres (si los tenemos) nos producen una sensación de “pérdida de tiempo”.

Nos estamos perdiendo la foto de hoy. La pregunta es ¿Jugué futbol con mi hijo?, ¿Le traje una sorpresa a mi esposa? ¿Salí a tomar unas cervezas con mis amigos? Eso es estar en la foto. No es con quién pases más tiempo, sino con quién tienes los mejores recuerdos. “Disfruta de las pequeñas cosas porque un día, volverás la vista atrás, y te darás cuenta que eran las cosas grandes” Robert Braul. Despertarás y ya no podrás hacer las cosas que siempre quisiste hacer.

Y es que cuando uno quiere, saca tiempo, cuando no, saca excusas. Necesitamos reorganizar los distintos frentes abiertos. Siempre hay tiempo para lo que es importante. Y si no, quizá no lo es tanto. Para ello, acostumbrémonos a fiscalizar la agenda.

Las personas exitosas blindan su tiempo libre porque la calidad de su vida está determinada por la calidad de su gestión del tiempo.

 3. Falta de curiosidad

Decía la Dra. Marian Rojas que algunas personas no están deprimidas, sólo están enfermas de rutina, la tristeza viene por perder la ilusión de hacer algo nuevo.

Pensar, aprender, innovar, descubrir y actuar son urgentes. Solemos arrepentirnos de todo lo que no hemos hecho. A la pregunta de cual había sido la canasta que más le había dolido fallar, un jugador de basket retirado contestó: “Aquella que no me atreví a tirar”. Lo que existe siempre le gana a lo que no existe. No vivas anestesiado, conéctate con tus emociones, enamórate muchas veces… de la misma persona, colecciona amaneceres cuando viajes, sal a hacer trekking, corre una 21k, aunque llegues último, siempre estarás por delante de quienes no se atrevieron a correrla. 

A vivir, que la vida es hoy!

Mi futuro no existe, me toca inventarlo hoy. Dejaré de soñar tanto y comenzaré a vivir un poco más. No quiero pasar por más crisis para enfocarme en lo importante como si fuera urgente.

La diferencia entre quienes somos y quienes queremos ser depende de nuestro mindset. Una vez que comenzamos a cambiarlo, cambiaremos nuestros hábitos, allí empieza la transformación personal. “Aunque nada cambie, si tu cambias, todo cambia” decía Marcel Proust. Empezar a hacerlo, puede ser nuestra tarea más inaplazable porque no hay nada que sea más importante en la vida.

Mi nuevo libro y conferencia “5 preguntas que pueden transformar tu vida”

Queridos amigosCaptura de pantalla 2018-05-08 a la(s) 00.12.10

Dicen que las alegrías se comparten. Es por ello que por primera vez no comparto un artículo sino que quería comentarles que Planeta acaba de publicar mi nuevo libro y he aprovechado para lanzar también a la vez, mi nueva conferencia para gestionar el cambio en las empresas, ambos con el mismo nombre: “5 Preguntas que pueden transformar tu vida”. Ahora que hablamos tanto de transformación digital, quizá sea bueno hablar un poco de transformación cultural y personal. Soy de los que creen que “lo digital no mata lo humano”, sino por el contrario, lo complementa y fortalece; y la habilidad para gestionar ambas de manera equilibrada es quizá la receta perfecta para transformar nuestras organizaciones.

No encontrarán recetas perfectas, ni únicas, porque no creo en ellas, lo que hay son ideas, algunas aterrizadas y otras no tanto, lo que si me he preocupado es que todas sean útiles y sustentadas por referentes mundiales.

Muchos andan por la vida persiguiendo respuestas. Los invito a lo contrario, definan bien las preguntas. La respuesta solo puede ser tan buena como la pregunta que la precede. Así que los invito a cuestionarse los temas realmente importantes de sus vidas y se darán cuenta que tan satisfechos están con ella. A lo mejor las respuestas sinceras, SI pueden transformarla.

Si alguien está interesado en la conferencia para su empresa o en comprar libros para sus colaboradores, me avisa, feliz de apoyarlos.

Un abrazo y buena semana!

Rafael

p.d. Los dejo con la introducción del libro:

“Si tuviese una hora para solucionar un problema, y mi vida dependiese de ello, pasaría 55 minutos determinando la pregunta correcta.” Albert Einstein.

Este libro examina más de 100 preguntas de referentes mundiales en distintos campos, además de conferencias, artículos, libros y entrevistas y se enfoca en las 5 preguntas que más impacto pueden generar en nuestra vida a nivel personal, familiar y profesional y, lo más importante, lo que está detrás de cada una de ellas.

Para ello se han seleccionado sus mejores artículos de los últimos 4 años, los que han sido clasificados bajo cada una de las 5 preguntas. ¿Qué vas a hacer hoy para que tu vida valga la pena de ser vivida?

Guerra a la Innovación ¿Innovación? No, gracias. ¡Transformación!   Claves para comenzar por uno mismo

A continuación publico un resumen de mi más reciente artículo publicado en la edición de Mayo de la Revista Harvard Deusto Business Review. Captura de pantalla 2018-05-02 a la(s) 10.39.15En medio de un entorno empresarial que valora cada vez más la innovación como un requisito si ne qua non para el éxito, es lógico que se busque innovar a toda costa. Quizá valdría la pena reflexionar sobre el concepto de innovación e incorporar un componente de transformación.

Esta, por su carácter permanente y por la persistencia requerida para alcanzarla, debe ser asumida por los líderes como el requisito indispensable no solo para innovar, sino sobre todo para sobrevivir y construir organizaciones sólidas, que crezcan y permanezcan en el tiempo.

Los ingredientes:

  1. Perseverancia, para continuar hasta alcanzar el objetivo.
  2. Paciencia, para sobrellevar las dificultades.
  3. La capacidad de priorizar tareas y de no vivir obligados a crear algo nuevo todos los días, sino a hacer mejor las cosas.

Y hay que cultivarlos porque estos ingredientes no son hereditarios ni vitalicios. Y es que los grandes descubrimientos de la humanidad, aquellos que realmente clasificarían como innovaciones, fueron producto de la perseverancia, la paciencia y, sobre todo, de la capacidad del hombre de redescubrir la verdadera función de las cosas.

Es entonces el esfuerzo constante y sostenido, y no única o necesariamente la innovación, la matriz del éxito empresarial.  Una mirada contraria a esta puede conducir incluso a la insatisfacción y, por supuesto, a la mediocridad.

¿Esto implica que debemos dejar de innovar y declararle la guerra a la innovación?

El objetivo no es descartar la innovación de plano, sino entenderla en su total dimensión y a profundidad, para darle su espacio como una generadora de transformación.

En su libro “The Upside of Turbulence”, Donald Sull, profesor del MIT Sloan School of Management, define a la innovación como “una combinación de recursos existentes”. En pocas palabras, hacer lo mismo, de una manera distinta, optimizando recursos.

Pareciera entonces que la respuesta es volver a los orígenes. Recuperar la esencia de las cosas e identificar cuál es el valor principal que estas tienen.

¿Cómo medimos el éxito de nuestras organizaciones o el de nosotros mismos? Con un metro o un reloj?

El primero nos permite medir nuestros pasos y ver qué tanto hemos avanzado. Suena bien, sin embargo, el metro no necesariamente mide la profundidad y permanencia de ese avance.

El reloj, medirá nuestra persistencia y constancia. Es decir, cuánto tiempo aguantamos en cada paso y, por tanto, cuánto nos esforzamos, nosotros y nuestras organizaciones en trabajar a profundidad en cada uno de los pasos necesarios para transformar.

Rompamos con el metro, abracemos la rutina…y a cocinar!

La primera regla de la innovación es, entonces, la constancia y comprender esta como un necesario ejercicio de paciencia, tolerancia y resistencia a la frustración.

Amazon no fue exitoso por innovar con un carrito de compras, sino que ha sido su laborioso y afinado análisis de datos que le ha permitido conocer, comprender y adelantase al consumidor a tal punto que hoy es una de las empresas más transformadoras y exitosas del mundo.

Romper la rutina y empezar desde cero parece ser, entonces, el nuevo normal. Pero ello, desde el punto de vista de un directivo, debería ser visto como una innecesaria loa a los tiempos de inmediatez y velocidad en los que vivimos y frente a los que no podemos claudicar.

La innovación entonces, aquella que realmente transforma, se cocina a fuego lento. El secreto  está en la ilusión de terminar las cosas ya empezadas, darles un significado, y convertir los proyectos en productos que realmente cambien una realidad.

La clave reside en la transformación, pero en una transformación personal,  y esta debe ser el requisito indispensable no solo para innovar, sino también para conseguir empresas sólidas, duraderas, que crezcan  y que sean  reconocidas por su desempeño y su cultura empresarial. No vamos a transformarnos leyendo artículos, sino desarrollando nuestro talento para saber en que y como transformar, esforzándonos, y con mucha paciencia, sabiendo que no ganamos nada enfadados con el tiempo. Como decía Alvaro Gonzales Alorda, del IESE, lo que falta no son gestores de transformación o innovación, sino líderes con la capacidad de transformar. ¿Tendremos esa capacidad para transformarnos primero nosotros y luego inspirar a los demás a hacerlo?

15 años y aún muchas ideas para vivir mejor!!!

15Un día como hoy hace 15 años publiqué el primer post de mi blog “Ideas para vivir mejor”. Solía leer, subrayar y luego transcribirlo en Word en forma de artículo para guardarlo en carpetas ya que era la mejor forma de memorizar lo que leía y algunas veces hasta ponerlo en practica. Y fue cuando un gran amigo, Lorenzo de la Puente, me sugirió hacer el mismo procedimiento pero en una “página web moderna pero sencilla, que se llamaba blog”. En ese momento, me pareció que no tenía ningún sentido hacerlo porque lo que escribía era privado, pero le hice caso.

Hoy, con 427 artículos a cuestas y más de 5 millones de visitantes me siento más motivado que nunca a seguir escribiendo. Descubrí que me hace sentir útil, y es que ya no escribo para mi, lo hago por y para ti, para inspirarte, hacerte soñar, formar parte de tu vida por unos minutos, romper esquemas en tu cerebro, agilizar tus latidos en el corazón, y claro, por que no, ayudarte a vivir mejor.

Me queda clarísimo que no soy ejemplo de nada. Me veo muchas veces como un letrero que le dice a la gente a donde tiene que ir, pero se queda en su sitio sin moverse. Quizá por ello, mi obsesión en escribir sobre estos temas y sobre todo luchar, porque al primero que ayudo es a mi. Médico enfermo también puede curar, y algunas veces las palabras curan más que las pastillas.

Pero escribo este artículo con una sola intención: Te invito a crear tu blog!. No quiero convertirte en escritor sino en un distribuidor de esperanza. Todos tenemos algo que decir, algo que nos apasiona, y eso se contagia fácilmente. El tema es lo de menos. No tengas miedo a hacerlo. El miedo construye paredes. Lánzate! Siempre digo que tengo un hobby espectacular y adictivo ya que me encargo de contagiar felicidad, no porque la tenga siempre (eso no existe acá abajo) sino porque trato de vivir con un saldo existencial positivo. El mejor regalo que puedes hacerle a alguien es convertirlo en una mejor persona (la esencia de la felicidad). Ser de esas personas que le ponen gasolina a otras, no que se la consumen. Dicen que la vida es una fiesta, intenta no ser el vecino.

¿De qué nos arrepentimos al final de nuestro viaje? Ese beso que no dimos, ese tiempo que no dedicamos a nuestra familia o amigos, aquel negocio que no hicimos por aferrarnos a lo conocido, aquellos principios que no defendimos por no tener el coraje de ir contracorriente, aquel hobby que nunca cultivamos, y quizá también, aquel blog que solo escribimos en nuestra imaginación.

Tony Robbins decía que la vida está hecha de momentos, no los esperes, créalos ahora. La postergación es amiga del fracaso. Como decía Carlos Nessi, al final de tu vida “Lo que des de ti se transformará en tu riqueza”. Empieza hoy y ahora! Mañana es el tiempo de los que no tienen tiempo. No tienes nada que perder, y si, mucho que ganar. No te amoldes a este mundo, sino por el contrario, transfórmalo.

Los 5 mejores libros para este verano

Captura de pantalla 2018-01-20 a la(s) 01.13.31Descubres que tienes alas cuando abres un libro. Es una forma de salirse de uno mismo y relajarse, de dejarse aconsejar, de aprender. Por eso me ilusiona compartirlos. A lo mejor, algunos de estos, pueden transformar tu vida. Todos puedes comprarlos por Amazon.

  1. HBR’s 10 Must Reads 2018: The Definitive Management Ideas of the Year from Harvard Business Review. Vivimos con una tasa de descuento muy alta, vale decir, que el futuro nos importa poco. Este libro nos mantendrá actualizados con las últimas tendencias y estilos de pensamiento disruptivos de los líderes mundiales. Si el 2017 te dejó sin aliento por un mundo incierto y cambiante, el 2018 será igual o peor de acuerdo a los CEOs, académicos y economistas de estos artículos.
  2. Dollars and Senses Dan Ariely ¿Tratando de ahorrar?… Pensamos en el dinero en términos de números y valor, pero cuando lo usamos, comprometemos más el corazón que la cabeza. Las emociones juegan un rol principal en nuestro comportamiento financiero. En este libro lanzado hace 2 meses, Ariely, referente mundial, nos ayuda a romper premisas básicas sobre la relación entre nuestro cerebro y nuestro dinero y nos provee de herramientas practicas para entender y mejorar nuestras decisiones financieras y gastar de una manera más inteligente para vivir mejor. Y es que muchas veces gastamos dinero que no tenemos en cosas que no necesitamos para impresionar a gente a la que no le importamos.
  3. Happiness in this life. Papa Francisco. Recién lanzado hace 2 semanas y ya está en el top 10 de ventas en USA. Comunica en un lenguaje accesible a creyentes y no creyentes consejos e historias reales para encontrar la felicidad y ser mejor en un mundo caótico. En esta vida “no hay rosas que vengan sin espinas, ni espinas que vengan sin rosas.”
  4. Las grandes entrevistas de la historia. Christopher Silvester. Una valiosa e inédita recopilación de breves entrevistas a Roosevelt, Hitler, Mussolini, Stalin, Gandhi, Margaret Thatcher; Oscar Wilde, Tolstói, John Lennon, Picasso, Al Capone, Marilyn Monroe, etc. Lo bueno de este formato es que te atrapa como una novela y te informa como un periódico actual. Esto es cultura a la vena.
  5. 36 cosas que hay que hacer para que una familia funcione bien, Leopoldo Abadía. El gurú de la economía española, profesor del IESE, padre de doce hijos y abuelo de cuarenta nietos, nos habla de los problemas que preocupan a todas las familias. La educación de los hijos, la gestión de la economía familiar, las relaciones entre hermanos, el relanzar el amor conyugal… son algunos de los temas que Abadía aborda con simplicidad y sentido del humor. Como dijo el Papa en Trujillo, “Los jóvenes caminan rápido pero son los viejos los que conocen el camino”.

Y el bonus track: “Desde la adversidad”. Santiago Alvarez de Mon. Profesor del IESE y el mejor coach que he leído por lejos, nos deja 20 historias reales de líderes mundiales como Viktor Frankl, Christopher Reeve (Superman), Nelson Mandela, Lance Armstrong, José Carreras, Andrea Bocelli, etc. Que se crecieron ante la adversidad, y vieron oportunidades donde otros se rindieron.

“La quiebra financiera es temporal, la pobreza mental es permanente”. Daymond John. Cambiemos las reglas del juego!

Reflexiones de un directivo a las puertas de la otra Vida

Captura de pantalla 2017-12-14 a la(s) 00.45.41Hace unos días escuché en Cade la conferencia de un “futurólogo” que decía que iban a “matar” a la muerte en el 2045. A lo mejor se encuentra con ella más rápido de lo que espera… pero bueno, mientras tanto, nosotros seguiremos muriendo. Al respecto, recibí de Luis Huete, un gran amigo, profesor del IESE y Harvard, un video que incluyo al final de este artículo, en el que Ignacio Llorente, directivo español a punto de morir a causa de un tumor cerebral, comparte algunas reflexiones sobre los problemas que de verdad debemos resolver con urgencia e importancia. Decía “Estoy con una alegría y una sensación de plenitud inmensa”. Sabe que la muerte no es el derrumbe final, es solo “una liquidación de existencias por cambio de domicilio.”

Muchas veces, los peores momentos de nuestra vida nos hacen ser quienes somos. Algunas personas son como el limón, cuando la vida las exprime su respuesta es ácida, en cambio otras, como Ignacio, son como el durazno que cuando hay presión el resultado es aun más dulce.

Luego de ver el video, me pregunto ¿Por qué muchas veces necesitamos alguna desgracia, enfermedad grave, divorcio o crisis económica, para mejorar la relación con nuestros seres queridos, para cuidarnos más o para plantearnos cambios serios en nuestra vida.? Este fin de año podría es un buen momento para pensar en nuestra transformación personal.

Se que estamos en Navidad, tiempo de paz, de felicidad, de descanso, pero para muchos fuente de tristeza y melancolía. Y hoy escribo para ellos.

Lo que me ha llevado a salir de varios túneles profundos en mi vida, ha sido justamente la razón de ser de estas fiestas, el acercarme más a Jesús, ha sido mi poción para todas las aflicciones. Entendí que si me manda la carga, también me manda la fuerza para sobrellevarla y que cambiar el “por qué a mi” por el “para que” me ayudó a seguir pedaleando.

Enrique Rojas, psiquiatra reconocido a nivel mundial en temas de adversidad recomienda:

  1. Mirar el lado bueno de las cosas. Cuando cambiamos la forma de ver las cosas, las cosas no cambian, cambiamos nosotros.
  2. No ponernos metas sino objetivos. Por ejemplo, meta: salvaré mi matrimonio. Objetivo: hoy no discutiré, hoy no le traeré la lista de pleitos del pasado, pediré perdón.
  3. Gestionar el fracaso. El único tiempo que tiene el poder de no quebrarnos es el presente. Si vivimos en la nostalgia, en un pasado que fue, nos amargamos la vida. Si instalamos la mente en el futuro, viviremos con ansiedad.

Y es que hay pocos monstruos que justifiquen el miedo que les tenemos. ¿Qué % de todo lo que te preocupa nunca sucede? Más del 80% de las personas encuestadas por Martin Seligman, dijo que no pasó lo que le preocupaba. La vida no es lo que nos pasa sino lo que hacemos con ella. Ya lo decía Pablo Neruda: Si podría volver a vivir, me gustaría tener más problemas reales y menos inventados.

Los dejo finalmente con el video al que hago referencia https://www.youtube.com/watch?v=6jr5bAxMyzQ&feature=youtu.be

Quizá el remedio a la crisis política que vive el país es el que Ignacio practica a diario: principios sólidos, optimismo, confianza, sacrificio, no rendirse, trabajar bien e impactar vidas. Justo lo contrario de lo que venimos haciendo. Y así nos va. En cualquier caso, gracias Ignacio.