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Los 3 errores que más lamentamos en la vida

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Y llegaron los 43. Estando a mitad del viaje, más allá de celebrar, es un buen pretexto para reimaginar la vida que quiero para la segunda mitad. Cuantas tristezas me hubiese ahorrado cuestionando si voy por el camino correcto.

Harvard Business Review publicó un artículo en el que preguntaron a más de 250 moribundos ¿De qué te arrepientes en la vida? Y la gran mayoría dijo que de no haber pensado antes de tomar muchas decisiones importantes, de haberse rendido más rápido de lo que debían y de no haber tenido la valentía de expresar sus sentimientos y defender sus principios

Sabias respuestas de personas que están en la antesala de lo inevitable, y que reflejan la experiencia del equipaje de todo una vida. Si nos hiciésemos la misma pregunta, ¿Contestaríamos lo mismo? Planteo los 3 errores que más me han costado y quizá a muchos de ustedes también. Se que son obvios pero a veces perdemos el sentido común y oscurecemos lo evidente, por eso, igual los comparto:

  1. Errar en el blanco

Vivimos para ser felices, pero una cosa es “ser” feliz, es decir, vivir con la conciencia tranquila, y la otra “estar” feliz: acumular placeres y evitar sufrimientos para maximizar el momento. Dos enfoques distintos. El principal enemigo de la felicidad es confundir ambos términos y por ende fallar en el blanco porque cambiamos propósito por sensaciones. Es decir, buscamos “ser” felices en cosas que nos hacen “estar” felices. De esa manera, mientras más persigamos la felicidad, más escurridiza se hará. Ambas son necesarias, sin embargo, apuntamos la mayoría de las balas a “estar” y muy pocas a “ser”, y por eso nos va como nos va.

  1. Priorizar

Nos arrepentimos de no pasar más tiempo con familia y amigos. Constantemente sacrificamos el hoy por un futuro mejor. “Es que hay que sembrar pan para Mayo”, solemos decir los workaholics para auto convencernos de la forma en que vivimos. Entrenados en viajar a mil por hora, nuestros ratos libres (si los tenemos) nos producen una sensación de “pérdida de tiempo”.

Nos estamos perdiendo la foto de hoy. La pregunta es ¿Jugué futbol con mi hijo?, ¿Le traje una sorpresa a mi esposa? ¿Salí a tomar unas cervezas con mis amigos? Eso es estar en la foto. No es con quién pases más tiempo, sino con quién tienes los mejores recuerdos. “Disfruta de las pequeñas cosas porque un día, volverás la vista atrás, y te darás cuenta que eran las cosas grandes” Robert Braul. Despertarás y ya no podrás hacer las cosas que siempre quisiste hacer.

Y es que cuando uno quiere, saca tiempo, cuando no, saca excusas. Necesitamos reorganizar los distintos frentes abiertos. Siempre hay tiempo para lo que es importante. Y si no, quizá no lo es tanto. Para ello, acostumbrémonos a fiscalizar la agenda.

Las personas exitosas blindan su tiempo libre porque la calidad de su vida está determinada por la calidad de su gestión del tiempo.

 3. Falta de curiosidad

Decía la Dra. Marian Rojas que algunas personas no están deprimidas, sólo están enfermas de rutina, la tristeza viene por perder la ilusión de hacer algo nuevo.

Pensar, aprender, innovar, descubrir y actuar son urgentes. Solemos arrepentirnos de todo lo que no hemos hecho. A la pregunta de cual había sido la canasta que más le había dolido fallar, un jugador de basket retirado contestó: “Aquella que no me atreví a tirar”. Lo que existe siempre le gana a lo que no existe. No vivas anestesiado, conéctate con tus emociones, enamórate muchas veces… de la misma persona, colecciona amaneceres cuando viajes, sal a hacer trekking, corre una 21k, aunque llegues último, siempre estarás por delante de quienes no se atrevieron a correrla. 

A vivir, que la vida es hoy!

Mi futuro no existe, me toca inventarlo hoy. Dejaré de soñar tanto y comenzaré a vivir un poco más. No quiero pasar por más crisis para enfocarme en lo importante como si fuera urgente.

La diferencia entre quienes somos y quienes queremos ser depende de nuestro mindset. Una vez que comenzamos a cambiarlo, cambiaremos nuestros hábitos, allí empieza la transformación personal. “Aunque nada cambie, si tu cambias, todo cambia” decía Marcel Proust. Empezar a hacerlo, puede ser nuestra tarea más inaplazable porque no hay nada que sea más importante en la vida.

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No me alcanza el tiempo!

Si piensas que no te da la vida para todo lo que tienes que hacer, este artículo podría ayudarte. El impacto de repensar nuestra relación con el tiempo y gestionarlo mejor es enorme. Por ello, para escribir este artículo me apoyo en algunos referentes a nivel mundial.

Clayton Christensen, Profesor de Harvard y considerado como el segundo pensador más importante del management a nivel mundial (Thinkers 50) nos dice que las personas que quieren destacar poseen una tendencia inconsciente a invertir muy poco en sus familias y demasiado en sus carreras, a pesar de que las relaciones con sus familias son la fuente más poderosa y duradera de felicidad.

Tony Robbins el principal gurú del self management en el mundo, indica en su último libro Unshakeable, que si las acciones que tomas no están alineadas con lo que realmente te importa: tus principios, no importa como uses tu tiempo, no tendrás el mismo sentido de logro y satisfacción que si lo tuvieses si te enfocas en aquello que agrega más valor a tu vida.

Una regla para ello es identificar el 20% de acciones que tienes que hacer en el día que causan el 80% de impacto en tus resultados y enfocarte en terminarlas muy bien.

“Dime cual es tu agenda y te diré quien eres

Santiago Alvarez de Mon, Conferencista y Profesor del IESE, comenta en su nuevo libro que este mundo sobreestimulado de la era digital en el que el zapping mental es la norma, nuestra agenda sirve como elemento imprescindible para el diagnóstico y la mejora personal. Es curioso que no le dejamos las llaves de nuestro departamento a cualquiera y sin embargo, entregamos nuestro tiempo a jefes, subordinados, clientes, amigos virtuales y hasta familiares– que con toda naturalidad y desparpajo disponen de él.

Otros “ladrones del tiempo” son las reuniones en exceso. Vale la pena recordar cuantas tenemos por semana, si empezaron y terminaron a la hora y sobre todo, si eran realmente necesarias. Como decía Peter Drucker, todo buen directivo, antes de decidir o hacer algo, debería preguntarse si esto debe hacerse, y si debe hacerlo él, y si debe hacerlo ahora.

Aprende a decir que no

Muchas veces tenemos la agenda llena por aceptar todo. Cuando decimos que no a algo, en realidad agregamos valor a lo que hacemos, porque estamos diciendo si a algo que tiene mayor relevancia, que podría ser nuestro trabajo, familia o religión.

Alvarez de Mon decía “Un sí puede ser un atajo fácil para evitar conflictos. Un no oportuno y justo es en ocasiones la forma independiente de sentar las bases de una relación madura. El no, lejos de aislarnos y empobrecernos, completa y complementa los síes de nuestra vida, prestigiando su calidad y valor.”
Haz lo que debes y está en lo que haces

Estamos en tantos lugares a la vez que no estamos en ninguno, así, es muy frecuente gastar el tiempo sin darnos cuenta por distracciones. Gallwey nos dice: “Para mantener la concentración, el mejor truco es ser muy bueno en volver. Si mentalmente te has ido de un informe que estabas haciendo, volviendo pronto reduces los períodos de ausencia y distracción. No es lo mismo pasear por las nubes 30 minutos que perderte cinco minutos, darte cuenta y regresar al momento.”

Una mención especial para el tráfico. Hoy muchos pasamos más de una hora en el carro al día. Ayudaría juntar todas las llamadas del día para esos momentos. Descargar al celular clases de inglés o entrevistas de tus conferencistas preferidos.

Necesitamos convertir lo importante en lo urgente. Por ejemplo si visitar a tus padres es muy importante pero no tienes espacio en tu agenda, como si lo tienes para el Facebook o el Netflix (la droga moderna), a lo mejor no son tan importantes para ti.

¿Cómo saber si estamos trabajando para conseguir que lo más importante rija nuestra vida y nuestra agenda? Implementemos una auditoría de agendas. Hagamos el seguimiento de nuestras actividades por dos semanas, tomando nota de cuales son realmente las que se llevan lo más valioso de nuestro tiempo, y luego de ello podremos enmendar. “Cuida los minutos y las horas se cuidarán de si mismas.” Lord Chesterfield

Conclusión.

Comienza a cambiar hoy, ahora! Mañana es el tiempo de los que no tienen tiempo, y la vida tiene mucho más que ver con el presente. Como dice un santo, “Si el tiempo fuera solamente oro podrías perderlo quizá, pero el tiempo es vida y no sabes cuanto te queda.”

El problema no es el tiempo. Vivir! Ésta es la palabra clave y es cada vez más urgente. Quien no lo haga quedará arrepentido en el ocaso de su vida. Si te lo propones, encontrarás el tiempo. La solución, como dijo Pablo Ferreiro del PAD, es vivir al día. Exprimir el presente, el único tiempo que tenemos. ¿Lo intentamos?

P.D. Si te pareció interesante este artículo reenvíaselo a un amigo o compártelo en redes. Gracias!

Las reglas de la vida

reglas-de-la-vidaEn una leyenda de los nativos americanos, un viejo Cherokee daba lecciones de vida a su nieto: En mi interior tengo una pelea terrible entre dos lobos. Uno es malo, orgulloso, mal intencionado y mentiroso. El otro es bueno, alegre, servicial, humilde y luchador. El nieto preguntó -¿Qué lobo ganará?-. -El viejo contestó – “El que tú alimentes”. Lo mismo pasa con la vida. Hay una lucha permanente en nuestro interior entre esos dos lobos.

Un partido de futbol, un trabajo, un club, tienen reglas. Pues la vida también las tiene y cuanto antes las entiendas, aceptes y gestiones, mejor te irá. Que difícil intentar resumirlas en un artículo de 600 palabras. Acá van mis preferidas:

  1. Camina siempre con las luces altas, con la mirada a largo plazo, con un propósito y un porqué. La vida tiene que ver más con el viaje, que con la meta. Es incierta. Nada es seguro ni para siempre. El futuro pertenece a la gente que acepta y gestiona la incertidumbre, el hábitat natural del ejecutivo.

Siembra para cosechar luego. Los valores (esfuerzo, perseverancia,                           paciencia) se cosechan para usarlos en momentos difíciles. Son la                             mejor arma para luchar.

  1. Entiende la realidad hoy, aquí y ahora. No te pelees con los hechos. No transformas una realidad que minimizas o disimulas, solo si la reconoces y haces las paces con ella.

Aprende a vivir en el hoy, ese regalo. Mañana será mejor si gestionas                       mejor el presente. ¿Qué sentido tiene vivir en un ayer que se fue?                             Nos aferramos a sueños que nunca se realizarán. Saber cerrar                                   páginas dolorosas de nuestra historia es un arte que pocos dominan.                       Y el otro   extremo, el mañana, es el tiempo de los que no tienen                               tiempo.

  1. Aprende a perder y pierde para aprender. Gestionar los momentos felices y las derrotas, que se entrecruzan con mucha facilidad. En la vida ganamos y perdemos todo el tiempo. Por lo tanto, el que viva obsesionado con ganar y no contempla la posibilidad de perder, pues ya perdió. Muchas veces la pérdida, el error nos da un mayor aprendizaje que la victoria en si.

Hay gente que no ha terminado ni el primer tiempo y ya perdió el                             partido de su vida. Puedes perder, pero lo que no puedes es perder                           antes. Tirar la toalla en pleno partido. Se lucha hasta el pitazo final.

  1. Ordena tu mente, para darle la importancia y el peso ponderado a cada cosa en cada etapa de tu vida (religión, familia, trabajo, amigos). Muchas veces, tenemos hipotecada la cabeza con pensamientos que no valen la pena y la vida nos pasa por encima.

Decía Santiago Alvarez de Mon del IESE que cuando les pregunta a                         empresarios “exitosos” por el paisaje que tienen a su alrededor, no lo                       conocen, porque no lo disfrutan, porque cuando consiguen algo, ya                         están pensando en el próximo. “Llévate muchos mapas, pero disfruta                       del territorio. Porque no esté  esa colina en el mapa de tu vida, no                             dejes de visitarla. Las cumbres más altas no están en nuestras                                   planificaciones sino en lo que ocurre una vez visitadas.

La vida es paradójica. Para estar bien acompañados hay que                                       aprender a estar solos, quien sabe mucho, escucha; quien sabe poco,                       habla; quien sabe, pregunta; quien no sabe, dogmatiza; Para vivir                             hay que aprender a morir. Morir a una idea, a un argumento, a una                         relación.”

El partido más importante de la vida no es el exterior, el que otros ven lo que quieres aparentar, sino el que juegas contra ti mismo, y que si te esfuerzas, lo ganas siempre, porque habrás sido capaz de dar la mejor versión de ti mismo.

Y por último, la regla más difícil, conócete a ti mismo, tus fortalezas y debilidades. Heráclito decía: “Descubre el que ya eres”. Nos hace falta pensar. Educar y formar el cerebro y el corazón. Es la única salida. Los tiempos cambian, las reglas no. Ya lo decía Ernesto Sabato, “¿Por qué el hombre no evoluciona? Porque cambia la tecnología pero no el corazón.” No entender a tiempo las reglas de esta vida es quizá el precio más caro que hay que pagar por vivirla.

¿El segundo lugar es el primer perdedor?

descarga“No lo puedo creer. No entiendo nada. No se cómo gané este partido. La luché hasta el final”. Juan Martín del Potro temblaba mientras lo entrevistaban luego de ganarle a Rafael Nadal. Luego se quebró en llanto. Al día siguiente dejó todo en la cancha contra Murray, perdió y se quedó con la de plata. Dicen que el 2do lugar es el 1er perdedor…

¿Del Potro fracasó? ¿O quizá es un tema de calibrar mejor la realidad con las expectativas?. Cuando tenemos metas y no llegamos… ¿Hemos fracasado? No ganó el oro, ok, pero, es el 141 en el ranking, le ganó al No.1, al No. 5 y perdió la final con el No. 2.

Me encantan las olimpiadas porque el deporte visto con otros ojos me ayuda a trabajar mejor. ¿Si fuesen gerentes, cuál de los 4 tenistas tuvo el mejor desempeño? ¿Qué define a los buenos gerentes? ¿Un currículum lleno de logros? ¿Venderse como líder, seguro de sí mismo, y muy inteligente? Hay toda una industria afuera dispuesta a fabricar profesionales tan perfectos y preparados que me asombra que no sean los Presidentes de las empresas en las que trabajan. Quizá no todo es lo que parece y al igual que Del Potro habría que enfocarse en algunos puntos que lo llevaron a la final y que podríamos traducir en competencias directivas:

  1. Resiliencia

Decía del Potro: “Lo que me pasó es un reflejo de la vida, te puede cambiar todo en un segundo. El 2009 me cambió la vida ganando el US Open, pero pocos meses después me volvió a cambiar la vida con una lesión en la mano. Pasé de ser el futuro N° 1 del mundo a no ser nada. Estabas en la cima del mundo y de golpe todo se derrumbó.”

El resiliente es el que sufre pero resiste. En el deporte y el trabajo, triunfan aquellos que han aprendido a luchar por dar lo mejor de sí mismos, a ser felices a través de la superación de sufrimientos, y de aprender de los fracasos. Y es que festejamos la victoria y odiamos la derrota, sin embargo, ambas son complementarias en el juego de la vida, y necesitamos aprender a vivir en las dos, si queremos ganarlo.

Pero no basta con el conocimiento de las técnicas de la batalla para alcanzar la victoria, es necesario pelear. No es suficiente con enterarse por donde hay que caminar para llegar al cielo, hay que recorrer el camino.

  1. Perseverancia en el trabajo

En esta vida no hay lonche gratis. Los resultados del éxito son hijos de la disciplina, de trabajar mucho y bien, del esfuerzo constante. Decía Santiago Alvarez de Mon que la experiencia per se no es un valor supremo. Los años, si no se saben leer con inteligencia y humildad, no bastan por si solos, necesitan de la perseverancia para arrojar un saldo positivo.

  1. Confianza

Las cosas buenas les pasan a los que las persiguen. La suerte se suele aparecer a los que han hecho sus tareas antes. Hay que disfrutar el partido. El resto ocurirá, y si no, no era nuestro tren. El nerviosismo, la angustia, la impaciencia, nos precipitan muchas veces a decisiones que luego nos pasarán factura.

  1. Enfoque en lo importante

Phil Jackson, mítico entrenador de la NBA, ganador de once anillos, resaltaba la importancia para competir con éxito de una mente concentrada. “En cualquier modalidad deportiva la capacidad de concentración es un factor crucial de rendimiento. En cualquier ámbito de la vida el priorizar lo importante es un elemento distintivo de excelencia.”

Y para ello hay que saber encontrarlo. No podemos sanar de una enfermedad si no la reconocemos como tal y no aceptamos los remedios oportunos. Es muy peligroso confundir un resfrío con una neumonía. Hay que distinguir los diagnósticos que nos dan luces para encontrar y priorizar los comportamientos que hay que cambiar.

Y luego, no sirven los pequeños pasos, la autocompasión, sino el golpe decidido que nos aleje de lo que nos tira para abajo. En el caso de recaída y de que parezca imposible vencer, recomenzar la lucha sin perder el ánimo!!! Es lo que hizo Del Potro hace dos días. ¿Y si lo intentamos? ¿Qué perdemos?

¿Qué voy a hacer con el resto de mi vida?

encruzilhada-brunoernicablogCuenta la mitología griega que la ambición por vivir la buena vida llevó a Sibilia

de Cumas a pedir a Apolo, vivir tantos años como granos de arena pudiese encerrar en su mano, pero, pequeño detalle, se le olvidó pedir que dichos años vengan acompañados de la eterna juventud, así que con el paso de los años empezó a envejecer. La leyenda dice que vivió nueve vidas de 110 años cada una. Vivía con un solo deseo: morir.

Y es que la vida es lo que viene. Cuanta gente hoy, parece vivir así, muerta en vida, esperando que se acabe, mientras que otros viven sin límites, “como si todo se acabara aquí abajo.” Almas vacías, desilusionadas, insatisfechas, enfocadas en si mismas. Así, no hay quien tenga alegría en el viaje. La vida resulta rutinaria, aburrida. Sin fe, sin esperanza y sin amor.

Cuando se tiene un porque, se encuentra fácilmente el cómo, y la vida se vuelve más llevadera. Por el contrario, tienen destrozado el corazón quienes no conocen el para qué están aquí. Y una vida así, sin sentido, es una carga inaguantable que se llena de vacíos, de angustias y depresión.

Cuantas tristezas por no cuestionarnos a tiempo que tipo de vida vivimos y si vamos por el camino correcto. Al final, la vida no se mide en años, meses o días sino en momentos, y éstos, mueren rápido. Lo importante de esta carrera no es correr, es lo que vivimos mientras corremos hoy, aquí y ahora. El presente es el único momento que tenemos.

¿Estamos cumpliendo nuestros objetivos? ¿Cuáles eran? ¿Éxito?, ¿Felicidad? A lo mejor, antes de eso, debiéramos preguntarnos ¿Qué es el éxito para nosotros? ¿Quién lo define? Si nos vamos a pasar la vida persiguiendo un éxito que es definido por otros, siempre estaremos frustrados. Nunca habrán suficientes victorias, porque una vez que las consigamos, nos daremos cuenta que seguimos siendo infelices. Contra el pensamiento de la gran mayoría, primero se busca ser feliz, y como consecuencia de eso, uno es más productivo y tiene un mejor trabajo que le genera éxito. No al revés.

Cualquier edad es buena para darse cuenta de lo que hemos hecho mal y enmendar. Aprendemos a caminar cuando nos caemos. Y para ello hay que cambiar de chip, ir contracorriente, vencer las trampas mentales y darse cuenta de que todo lo que nos vende la vida en verdad no es tan bonito ni dura tanto como pareciera. Y es que…

  • La cabeza tenía que estar por encima del corazón,
  • La persona siempre fue más importante que la cosa,
  • La familia más importante que el trabajo,
  • El camino más importante que la meta,
  • El esfuerzo más importante que el resultado,
  • El ser feliz más importante que el hacer creer a los demás que eres feliz,
  • La capacidad de interpretar la realidad más importante que la realidad
  • El hoy más importante que el mañana porque éste depende de lo que hagamos ahora,
  • El tiempo era lo que teníamos que priorizar y no el dinero, en lugar de pensar en cómo ganar más dinero, pensar en como aprovechar mejor el que tenemos, en experiencias únicas y memorables que enriquecen la vida de los demás y la de uno.

Para darnos cuenta de esto, necesitamos identificar donde tenemos el corazón. No es difícil, basta mirar lo que hacemos sin mayor esfuerzo, a lo que le dedicamos más tiempo o lo que nos preocupa con verdadera ansiedad. Descubiertas nuestras verdaderas motivaciones, recién podremos definir si son las que nos hacen bien.

Ya se ve que la cabra tira al monte, que no es fácil desprenderse de hábitos y costumbres de los que somos prisioneros y quizá esa sea la tarea más impostergable urgente e importante que tenemos hoy.

¿Y qué voy a hacer con el resto de mi vida? Pensar bien, ser consecuente entre mis principios, pensamientos y acciones, para no llegar a la vejez con la amargura de haber vivido la vida que otros querían para mi y no tener el valor de tomar las riendas de la misma. En esta vida no hay mal tiempo, hay mala elección de ropa, de nosotros depende.

5 blogs imperdibles para un buen gerente

Harvard_Business_Review_cover_Jan_Feb_2012Hoy en día hay mucha información que no tiene valor. El arte está en encontrar que es lo que no podemos dejar de leer para ser mejores profesionales. Y me he dedicado hace varios años a emprender esta búsqueda y estar constantemente actualizando mis fuentes para mi gestión laboral y para mis artículos y conferencias. Así que hoy comparto uno de mis secretos mejor guardados, lo mejor que he encontrado.

No es bueno para un profesional saber solo de un tema y no salir de éste. Tampoco lo es, ser un generalista que es amateur en todo; aquellos profesionales que pasan por encima de las cosas sin saber bien de nada y nos hacen creer que tienen una visión global y estratégica. Yo creo que la mejor manera de llegar a una visión integral es saber mucho de algo, y desde ese epicentro, a lo mejor adquieres una dimensión mayor. Pero claramente no se puede llegar a una visión generalista de las cosas desde la suma de saberes superficiales.

Los blogs son un canal muy rápido para aprender en “pequeñas dosis” de varios temas y conocer conceptos y tendencias. Inclsuive los podemos tener alojados en nuestro Facebook o Twitter para enterarnos de los nuevos posts. Obviamente hay miles de blogs muy interesantes, cada uno tiene un estilo diferente y solo tú puedes definir cuáles te servirán más, pero esta lista puede darte un sólido punto de partida. Con ustedes, lo mejor de lo mejor a nivel mundial:

  1. Harvard Business Review https://hbr.org/. El blog de la legendaria y más famosa escuela de negocios. Provee información principalmente de management, tecnología, innovación, finanzas y tendencias.
  2. IESE http://www.ieseinsight.com/?idioma=1 El blog de la mejor Escuela de Negocios del mundo según el último Ranking de Finantial Times 2016, con artículos más enfocados en Gobierno de personas, liderazgo, toma de decisiones y coaching.
  3. Marketing: El blog de Seth Godin http://sethgodin.typepad.com/, uno de los gurús más reconocidos en Marketing, autor de 18 best sellers traducidos a 35 idiomas, que brinda una perspectiva de todas las novedades de esa área. Te enseña a pensar diferente y a ver las cosas siempre desde otra óptica.
  4. Felicidad: http://1000awesomethings.com/ El blog de Neil Pasricha, New York Time Best Seller 2010- 2015. Ganador de mejor blog del mundo de acuerdo al concurso más reconocido “Peoples Choice”. MBA de Harvard, es la autoridad mundial en este tema.
  5. Ventas: http://predictablerevenue.com/blog El blog de Aaron Ross uno de los mejores speakers en ventas, autor de uno de los libros más vendidos de ventas en el mundo.

Y ya que estamos en esto, les dejo mis recomendaciones de los 5 mejores libros de management publicados este año. No los venden en Perú pero pueden pedirlos por Amazon:

  1. Liderazgo: “The Three box solution: A strategy for leading innovation” de Vijay Govindarajan. Recomendado por los CEOs de Mastercard, Bristol-Myers Squibb, Colgate Palmolive, Thinkers 50, Hasbro, General Electric, Tata Group, Pepsico, y CRP de Interbank.
  2. Gobierno de Personas: “Superbosses, How exceptional leaders master the flow of talent”. Sydney Finkelstein. Viene recomendado por el CEO de Linkedin, Marshall Goldsmith, reconocido como el mejor expositor en temas de liderazgo en el mundo, además de varios CEOs como el de Linkedin, Gillette, Siemens, Saatchi & Saatchi Worldwide
  3. Comunicación y persuasion TED Talks, The official TED guide to Public Speaking. Chris Anderson. El fundador de TED nos resume los pasos para armar una presentación, comunicar mejor nuestras ideas a todo nivel. Considerado como el major libro en este tema.
  4. Actualidad: “Originals: How non conformist move the world” de Adam Grant. Recomendado por Richard Branson, JJ Abraham, Director de Star Wars, y recomendado por Amazon y Harvard Business Reviews: Ideas that shaped the world.
  5. Crecimiento personal: “Positive Intelligence: Why only 20% of teams and individuals achieve their potential and hoy you can achieve yours”. De Shirzad Chamine. Recomendado por el CEO de Wells Fargo Bank, HP, Campbell Soup, y Marshall Goldsmith.

Y finalmente, los 5 mejores libros que he leído de acuerdo a los siguientes temas:

  1. Coaching: No soy superman: Santiago Alvarez de Mon
  2. Creatividad: The art of thinking clearly: Rolph Dobelly
  3. Cultura general: Las grandes entrevistas de la historia: Christopher Sylvester, un libro que incluye entrevistas a Hitler, Mussolini, Juan Pablo II, Mahatma Gandhi, Marx, Lenin, Al Capone, John Lennon, Picasso, Greta Garbo, Madre Teresa, Freud, Roosevelt, etc.
  4. Management: The real Life MBA: Jack Welch, el mejor Gerente del Siglo XX.
  5. Desarrollo personal: El hombre en búsqueda del sentido, Victor Frankl

¿Dónde hago falta?

david-luiz-consolo-jamesConstantemente necesitamos demostrar nuestro talento, nuestro valor o nuestros logros. Somos incapaces de creernos algo si los demás no lo confirman así mediante un “like”. No nos creemos exitosos si es que no salimos en periódicos, o en las fotos de sociales o si no hablan de nosotros. Necesitamos vernos reflejados en los demás, como un espejo, para convencernos de que somos importantes. De hecho, muchos inclusive pierden familia y amigos a cambio de un “ideal” de realización personal. Sin embargo el éxito de una persona está en lo que es, no en lo que posee o en lo que otros piensen o digan de ella.

Y partiendo de ello, creo que una pregunta que deberíamos hacernos para ser realmente exitosos no es como aparentar más, sino “¿Dónde hago falta?”. Es decir, enfocarme en hacerle la vida más feliz a los que me rodean. Hoy en día, mucha gente necesita ayuda, o simplemente que la escuchen, sentirse acompañada. Muchos piensan que lo están, pero nadie los escucha realmente.

Un buen ejemplo son las redes sociales, en las que parecemos coleccionar amigos como monedas, sin diferenciar entre calidad y cantidad; reduciendo una verdadera amistad a un intercambio de fotos, saludos de cumpleaños y opiniones por messenger. Al hacer esto sacrificamos una buena conversación por simple conexión. Es paradójico porque aseguramos tener muchos amigos cuando en realidad estamos solos.

Y es que Facebook nos hace creer que siempre seremos escuchados y que nunca estaremos solos y esto crea una nueva mentalidad: “Comparto, luego existo”. Posteamos para comunicar algo y así sentirnos vivos. Creemos que al estar siempre conectados nos sentiremos menos solos, pero en realidad ocurre sin darnos cuenta lo contrario. Obviamente no estoy en contra de Facebook, lo uso, y al margen de que creo que es un canal para vender felicidad a granel, creo también que, bien utilizado, es una excelente herramienta para reconectar con muchos amigos y posicionarse en el mercado.

Decía Shini Cohen que el sentimiento de soledad, al principio, hace que una persona intente relacionarse con otras, pero con el tiempo la soledad puede fomentar el retraimiento, porque parece una alternativa mejor que el dolor del rechazo o la vergüenza. Cuando la soledad se vuelve crónica, las personas tienden a resignarse. Pueden tener familia, amigos o un gran círculo de seguidores en las redes sociales, pero no se sienten verdaderamente en sintonía con nadie.

Desde luego, tampoco debemos llegar a extremos huyendo de la soledad, porque hay una soledad buena, buscada, querida, que tiene mucho que ver con el silencio y la reflexión. Y es que si no somos capaces de estar solos ,terminaremos mal acompañados. Saber estar solo y en silencio es un aprendizaje que sirve para reconectar con uno mismo, nos dice Nuria Chinchilla del IESE en un reciente artículo en el que analiza la soledad que sufren hoy en día muchas personas.

Escuchar! Escuchar para comprender, escuchar para ayudar. Benedicto decía que callando se permite hablar a la persona que tenemos delante, expresarse a sí misma; Hablando nunca aprendemos nada. En el silencio, se acogen los momentos más auténticos de la comunicación: la gestualidad, la expresión del rostro, el cuerpo, como signos que manifiestan la persona. En el silencio hablan la alegría, las preocupaciones, el sufrimiento, que precisamente en él encuentran una forma de expresión particularmente intensa.

Y termino preguntándome nuevamente, ¿Donde hago falta?. Pablo Ferreiro me decía que se trata de pensar más en los demás y menos en uno mismo. “El YO es el gran problema porque no da espacio al TU. No se trata de estar pendientes de lo que YO necesito. Estás ofendiendo a un TU que está esperando que lo atiendas. Búscalo. Sé capaz de percibir qué hace falta en un lugar determinado y como puedes ayudar.”

A final, el ingrediente para ser feliz, y por ende ser exitoso, es hacer felices a otros y la felicidad sin personas es como una empresa sin gente.