Archivo de la etiqueta: navidad

Sigue caminando

4699_1205891545“Si estás pasando por un infierno, sigue caminando… y terminarás saliendo de él.” Winston Churchill

Hay deportistas que antes de jugar el partido ya lo perdieron en el camerín. La cara los delata. Entran al partido y ante un gol del rival, quedan paralizados. De tanto pensar en que pueden perder, anulan sus posibilidades de ganar. Son los mismos que luego le echan la culpa al árbitro.

Cuentan que a comienzos del siglo pasado una embarcación americana se quedó paralizada por el hielo y no pudo llegar a su destino. El capitán telegrafió a Londres para avisarle que no podría llegar a la Isla, les dijo: “Veo la Isla desde la costa, pero imposible navegación por denso hielo. Que hago.”

En Londres, no se intimidaron por el mal tiempo y en el acto le respondieron con otro telegrama: “Camine”.

Y tomando esta historia, de Jesús Urteaga, he querido escribir este artículo con solo una idea para este 2016: Sigue caminando!

Como él mismo lo dice, sabiendo que en la vida hay hielo, pon amor y…sigue caminando.

La vida es riesgo, pero… vale la pena arriesgarse y dar el todo por el todo, al final, solo pierde el que no da todo lo que lleva dentro… Sigue caminando!

El monte a escalar es muy empinado. Te quedarás por momentos sin aire. No importa, sigue caminando!

El camino es suficientemente largo como para cansarse. Y te cansarás, pero sigue caminando!

La vida es encontrarse con dificultades, (y mira que si las ha habido este año) lucha y caerás mil veces, precisamente por eso levántate y …sigue caminando!

La vida es una lucha constante y te encontrarás con la deserción de muchos, y los perros te ladrarán, no importa, no mires al costado, tú… sigue caminando!

La felicidad, por default, no es muy fácil que se deje atrapar, y cuando lo haces, es probable que si no te enfocas en el largo plazo, se te escurra muy rápidamente, por eso, persevera, y sigue caminando!

Cuando en una reunión no encuentres al tonto, preocúpate. Siempre hay razones para cambiar, para mejorar lo que haces, la persona que terminas siendo. Invierte en la persona y no solo en el profesional, y sigue caminando!

Pablo Neruda escribió: “Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito, repitiendo todos los días lo mismo. Muere lentamente quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir tras un sueño. Muere lentamente quien abandona un proyecto antes de iniciarlo. Por eso, cambia! Y sigue caminando!

Rafael Nadal dijo recientemente “Parece que la alegría te la da el triunfo, pero si éste no te ha costado nada, la felicidad no es la misma. La alegría del triunfo te la da el trabajo que has hecho para alcanzar la victoria. Si no te cuesta, no la valoras. La pasión, las ganas de triunfar te las dan todas las horas de trabajo que has llevado a cabo.” Sigue caminando!

Nelson Mandela contestó en una entrevista: “He visto a seres humanos soportar ataques y torturas sin romperse, mostrando una fortaleza y una resistencia que desafían a la imaginación. Aprendí entonces que coraje no era la ausencia de miedo, sino el triunfo sobre este instinto básico.” Y él, hasta sus últimos días, siguió caminando!

El próximo año nos encontraremos con muchos muros, que existen para darnos la oportunidad de demostrar hasta qué punto deseamos algo. Están para frenar a la gente que no está dispuesta a morir en la batalla. Están para frenar a los demás. Pero tú, sigue caminando!

¿Estás pintando tu propio barco? Juégate el todo por el todo por lo que tienes ahora. Este 2016, atrévete a escribir el libreto de tu vida. Vive la vida que quieres para ti, no la de otros. Vive una vida que puedas recordar. Sigue caminando!

No pares nunca! Acelera y mantente inquieto siempre! Como decía un santo, cada caminante siga su camino, el que Dios le ha marcado, con fidelidad, con amor, aunque cueste..

Anuncios

Conversando sobre la adversidad

Actor Christopher Reeve is shown in the title role in the 1983 sequel "Superman III."  (AP Photo/TMS & DC Comics Inc.)

Actor Christopher Reeve is shown in the title role in the 1983 sequel “Superman III.” (AP Photo/TMS & DC Comics Inc.)

Navidad, es también un tiempo de nostalgia para algunos. Por eso escribo sobre un tema que a todos nos ha pasado en más de una ocasión, que es la depresión, el desánimo, la tristeza. No soy ningún experto en el tema, por eso, solamente voy a citar a héroes de carne y hueso que la han pasado muy mal y han sabido salir adelante, ellos harán algo mucho más valioso, ayudarnos a superar esta etapa.

Mi hijo Rafita, es fanático de Superman, confieso que yo soy fanático de Christopher Reeve, el actor que lo encarnó y que luego de una caída montando a caballo quedó hemipléjico. Decía en su libro “Still me”: “Cuando me despierto, tengo que superar el shock de no ser capaz de moverme. Envidio a los que corren. Ser bruscamente privado a los 42 años de muchas de las cosas que disfrutas de la vida es desalentador. Depender totalmente de los demás es muy frustrante. Durante meses me asaltaron diversos pensamientos y estados de humor, horror, gratitud, autocompasión, confusión, enfado, vergüenza y humillación. Con 45 años cuando todos los días 2 personas te tienen que dar la vuelta y ponerte los calzoncillos es una lección de paciencia y aceptación difícil de digerir. Pero mi optimismo permanece intacto.

Dejé de pensar en la vida que me quedaba y comencé a considerar, ¿Qué vida puedo construir a partir de lo sucedido? ¿Hay alguna forma de ponerse a trabajar de nuevo, algún camino que me conduzca a ser otra vez esposo y padre?.” Reeve, de quererse suicidar a las dos semanas, le dio un vuelco a su vida dotándola de sentido. Su lucha diaria se convirtió en una constante.

Veamos otro caso, Etty Hillesum, joven judía quien mantuvo un diario que testimonia su propio fin en Auschwitz, escribió días antes de morir en 1943: “El dolor en sí mismo causa a veces menos sufrimiento que el hecho de no entender su sentido. Desde el momento en que me he mostrado dispuesta a afrontarlas, las pruebas siempre se han transformado en belleza…Los peores sufrimientos del hombre son los que se temen. El sufrimiento malo no es el vivido, sino el “representado”, ese que se apodera de la imaginación y nos coloca en situaciones falsas”.

Nuestra última invitada de hoy, Mar Cogollos, joven psicóloga mundialmente famosa, que por un accidente quedó también hemipléjica, nos dice en plena depresión, en su libro Elogio de la debilidad: “Descubrí que podía hacer mucho por los demás. Aterricé pronto y acepté mi nueva condición. Pensé que si aquel día no me quedé allí es porque aún tenía cosas importantes que hacer en esta vida. Apoyar a los demás me ayudó muchísimo en mi recuperación. Mis compañeras tenían que levantarse e ir al gimnasio. Les urgía a que se arreglaran, que siguieran siendo mujeres, la vida continúa. Cuando abandoné el hospital una persona me dijo, que no te miren con pena sino con admiración, y eso va a depender exclusivamente de ti. Y es que cuando te enfrentas a una adversidad, muchas veces te saca de dentro esa necesidad de darte mas generosamente a los demás”.

Al respecto, Santiago Alvarez de Mon, profesor del IESE decía: “El que se presta mucha atención, es más propenso a cazar este virus moderno de la depresión. Por el contrario, las personas que tienden a vivir hacia fuera, son fuertes y resistentes al contagio depresivo. No es que estén inmunes, pero las personas serviciales y generosas llevan mejor los embates de esta epidemia que solo a los psiquiatras tiene felices.”

Podemos aprender mucho más de la gente llena de problemas, que de los gerentasos, inteligentes y famosos. A través de su crecimiento, aceptación y entrega, la gente herida nos enseña que debemos aceptar nuestras debilidades y no pretender ser siempre fuertes y capaces porque es allí donde creamos barreras para ser felices.

¿Qué hacer cuando llega la adversidad? ¿Volver a leer notas tomadas de un curso de motivación? Probablemente sirvan de poco. Lo único que sirve es la seguridad de que todo pasa por algo y nada es casualidad en esta vida, Dios sabe porqué hace las cosas. Tenemos dos opciones, o llevamos la adversidad con angustia, molestia, pena y sufrimiento, o le sacamos provecho a la vida, y le vemos el lado bueno. Podemos tener el semblante serio y el corazón compungido, pero nadie nos quitará la felicidad de tener la conciencia tranquila, de saber que hacemos lo correcto, que luchamos por salir adelante.

“El niño tonto llora y patalea cuando su madre hinca un alfiler en su dedo para sacar la espina que lleva clavada, el niño discreto, quizá con los ojos llenos de lágrimas, porque la carne es flaca, mira agradecido a su madre que le ha hecho sufrir un poco para evitar mayores males…Hay veces que uno no se explica porqué la pasan tantas cosas malas, y no sabe que finalmente son por su bien.” San Josemaría Escrivá de Balaguer

2014: No pienso en ganar dinero…

la-navidad-2014-246497432013, año complicado en muchos aspectos. Sin embargo, balance final: positivo. Vuelvo a escribir después de muchas lunas, y es que la última quincena de Diciembre es ideal para reflexionar y preguntarnos “¿En qué fallamos?”, El problema no es fallar, o tener  defectos sino el no plantearse algo concreto para corregirlos. Prometo escribir más seguido ahora.

¿Cumplimos nuestros objetivos?  ¿Cuáles serán los del 2014? ¿Éxito?, ¿Felicidad?, ¿Ganas más dinero? ¿Tener más? ¿Ser más? ¿Servir más?

A lo mejor, antes de eso, debiéramos preguntarnos ¿Qué es el éxito para nosotros? ¿Quién lo define? Si nos vamos a pasar la vida persiguiendo un éxito que es definido por alguien que no somos nosotros,  medido por factores y variables ajenos, siempre estaremos frustrados. Nunca habrá suficientes victorias, porque una vez que lo consigamos, nos daremos cuenta que seguimos siendo infelices.

a lo decía Valero Rivera, el entrenador más exitoso del equipo del Balonmano del Barcelona, cuando definía las reglas del éxito.  “No se busca el premio, no se piensa en ganar dinero. Se piensa en una misión y en una tarea a realizar. Hay que fijar la cabeza en el proceso, atarla a los deberes contraídos, los resultados no deben tener ninguna cabida en nuestro mapa mental. Ya vendrán luego, los leeremos con cuidado y atención, y extraeremos consecuencias.”

Una vez hecha la tarea de aprender de nuestros errores, comenzamos por definir nuestro objetivo 2014 y aquí muchos apuntamos mal. El bull no puede ser ganar más dinero, ni tener más, ni siquiera debiera ser buscar el éxito, sino algo más trascendental, acaso nuestra principal meta en la vida, que es vivir (ser y estar) más felices. Tarea nada fácil.

Y para ello, nada mejor que una mentalidad optimista y luchadora. Bien dicen que la felicidad se encuentra en esforzarse por llenar un vaso poco a poco y no en heredar uno lleno. Curiosamente la gente más feliz no es la que tiene lo mejor de todo sino la que lucha por conseguirlo y sabe sacar lo mejor de lo que encuentra en su camino. Al final, yo creo que el grado de felicidad de una persona es la diferencia entre lo que se propone versus lo que logra, y esto se aplica a cualquier contexto: personal, profesional y familiar. Por lo tanto, no seamos tontos, no busquemos la felicidad donde no se encuentra.

También necesitaremos una mentalidad de líderes. Tenemos por estos días el ejemplo más claro y que conociendo su vida podemos seguir: Jesús, el más grande líder de todos los tiempos. Y es que liderazgo es transformar la realidad y vaya si Jesús lo hizo. Liderazgo es visión clara de la meta a la que se quiere llegar, deseo firme de conseguir los objetivos, inteligencia para dotarse de las herramientas y de los medios necesarios para el viaje y determinación de concluir el trayecto iniciado, dejando huella, para que los demás sigan el ejemplo.

Al arte de conversar muchos le llaman liderazgo, sin embargo, saber hablar es don de muchos, saber escuchar es don de pocos. ¿Por qué nos cuesta tanto escuchar? ¿Cómo no nos damos cuenta  de que solo escuchando y leyendo a los demás podemos aprender algo nuevo? ¿Cómo no captamos la indirecta de tener dos orejas y una boca?

No cabe la conversación con el otro sino hay conversación conmigo mismo. Todos los líderes saben que el cambio empieza con nosotros mismos. En nuestras conversaciones internas debemos ayudarnos a descubrir nuestros talentos, expectativas, ilusiones, sueños, aspiraciones, creencias y valores. Por eso comentaba al inicio de este artículo, la importancia de estos días para reflexionar, para identificar cuáles son los valores que más nos faltan, para cuestionarnos a nosotros mismos, ¿Por qué hacemos lo que hacemos?.  No hay conversación inteligente sin preguntas inteligentes. Pregunta el que sabe, el que duda no se puede permitir ese lujo. Y es que los valores no vienen de fábrica, hay que trabajarlos, hay que adquirirlos. No se predican, se practican.

Vale la pena también revisar nuestra relación con los que más queremos, nuestra familia, y no me refiero solamente a esposa (enamorada) o hijos, sino incluir a padres y hermanos. Revisar bien el equilibrio trabajo – familia en nuestra vida. En la oficina podemos y debemos ver el vaso medio vacío para poder sacarlo siempre adelante, pero en el hogar el vaso siempre debemos verlo medio lleno, siempre con optimismo, sino los pleitos, separaciones y divorcios, suelen asomarse. Hoy en día, me he dado cuenta que tenemos hijos huérfanos de padres vivos, y eso porque no les dedicamos el tiempo necesario.

Al final, es en la familia es en el único lugar donde te quieren por lo que eres y no por lo que haces. Yo lamentablemente este año he visto a mi hijo más con los ojos cerrados que con los ojos abiertos.

Muchas veces, nos hemos movido en la superficie, en la espuma de los acontecimientos. Este 2014 nos toca retomar el rumbo para caminar en la dirección correcta. Como ya lo he dicho en un artículo anterior, el camino es la meta. No me importan tanto las metas, sino el camino que elijo, el mismo me mostrará cuando doblar y cuando seguir adelante.  La meta es ese sueño que espero tener despierto.

Por estos días ando peleado con mi ego, porque siento que no he dado el todo por el todo, pero tengo el firme compromiso por darlo este 2014. Paciencia, no gano nada molesto con el tiempo. Todo lo que he sembrado este año, lo cosecharé el 2014. Como decía San Agustín, Señor, dame la virtud de la paciencia, pero dámela ya!

Dediquemos tiempo a soñar cosas irrealizables, aterricemos los sueños en tareas concretas, los sueños se construyen a base de esfuerzo. Plantémonos  ser mejores padres, hijos, esposos, trabajadores y amigos, pidamos sabiduría para exprimir el arte de vivir. Pongámosle sal a la vida, y hagamos cosas diferentes este año que viene, y es que cuando te acostumbras a la rutina y estabilidad de una vida sin grandes sobresaltos, la vida te pasa sin que te des cuenta. Salgamos más, olvidémonos de estar pegados a la computadora, al Facebook, bien dicen que si no sabemos desconectarnos, es mejor que no nos conectemos.

Ojalá que este artículo pueda ayudarlos en esa aventura. ¿Lo intentamos?

 

 

¿Le daremos espacio?

nacimiento-de-jesusDecìa el Papa Benedicto que lo màs maravilloso de este mundo es conocer a Cristo y darlo a conocer a los demás y que mejor motivo para hacerlo que en Navidad.

Lamentablemente no se puede amar a quien no se conoce. Por ello, que importante recordar nuevamente al Papa que nos dice que la mejor manera de conocerlo es en la oración, Hablar con El como quien le cuenta las penas y alegrìas a un amigo del alma y también dejar un tiempo para escucharlo. Tiene mucho que decirnos, y lamentablemente no le damos espacio. Pasa lo mismo que pasò hace poco màs de 2 mil años: “Y dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo reclinò  en un pesebre, porque no había lugar para ellos en la posada”. Probablemente siga Jesùs buscando un lugar donde nacer, y que triste que haya venido a buscarnos y le neguemos el espacio…a alguien que vino a salvarnos, y al final de cuentas, también a hacernos mejores y màs felices acà y en la otra vida.

Para terminar aprovecho en copiarles las respuestas a las 3 primeras preguntas que le hicieron al Papa por tweet:

“¿Cómo podemos celebrar mejor el Año de la fe en nuestra vida diaria?”. Respuesta: “Dialoga con Jesús en la oración, escucha a Jesús que te habla en el Evangelio, encuentra a Jesús, presente en el necesitado”.

Segunda: “¿Cómo vivir la fe en Jesucristo en un mundo sin esperanza?”. Respuesta: “Con la certeza de que, quien cree, nunca está solo. Dios es la roca segura sobre la que construir la vida, y su amor es siempre fiel”.

Tercera: “¿Qué nos aconseja para rezar más en medio de nuestras obligaciones profesionales, familiares y sociales?”. Respuesta: “Ofrece al Señor todo lo que haces, pide su ayuda en todas las circunstancias de la vida diaria, y recuerda que él está siempre a tu lado”.

Y bueno, recibì este video de navidad en los centros comerciales  que vale la pena verlo!

Los 3 deseos del Papa en Navidad

Feliz Navidad! Y ya que estamos en esta época, me parece lógico que el artículo de la semana sea sobre este tema. Comparto con ustedes los 3 deseos del Papa en esta navidad que podemos aplicarlos a nosotros mismos.

En la tarde del miércoles 7 de diciembre, Benedicto XVI encendió el árbol de Navidad más grande del mundo. Previamente, dijo unas palabras:

1. “Mi primer deseo es (…) que nuestra mirada no se detenga solamente en el horizonte de este mundo, en las cosas materiales”.

“Antes de encender el árbol quisiera expresar tres deseos (…). Cuando lo miramos, nuestros ojos se dirigen hacia arriba, hacia el cielo, hacia el mundo de Dios. Mi primer deseo es, por lo tanto, que nuestra mirada, la de la mente y la del corazón, no se detenga solamente en el horizonte de este mundo, en las cosas materiales, sino que sea de alguna forma como este árbol, que tienda hacia arriba, que se dirija a Dios. Dios nunca nos olvida, pero también nos pide que no nos olvidemos de Él”.

“El Evangelio narra que en la noche santa de Navidad una luz envolvió a los pastores, anunciándoles una gran alegría: el nacimiento de Jesús, de Aquel que nos trajo la luz, más aún, de Aquel que es la luz verdadera que ilumina a todos. El gran árbol que encenderé dentro de poco (…) iluminará con su luz la oscuridad de la noche”.

2. “El segundo deseo es que nos recuerde que también nosotros necesitamos una luz que ilumine el camino de nuestra vida”.

“El segundo deseo es que nos recuerde que también nosotros necesitamos una luz que ilumine el camino de nuestra vida y nos de esperanza, especialmente en esta época en que sentimos tanto el peso de las dificultades, de los problemas, de los sufrimientos, y parece que nos envuelve un velo de tinieblas. Pero ¿qué luz puede iluminar verdaderamente nuestro corazón y darnos una esperanza firme y segura? Es el Niño que contemplamos en la Navidad santa, en un pobre y humilde pesebre, porque es el Señor que se acerca a cada uno de nosotros y pide que lo acojamos nuevamente en nuestra vida, nos pide que lo queramos, que tengamos confianza en Él, que sintamos su presencia que nos acompaña, nos sostiene y nos ayuda”.

3. “El último deseo es que cada uno de nosotros aporte algo de luz en los ambientes en que vive”.

“Pero este árbol tan grande lo forman muchas luces. El último deseo es que cada uno de nosotros aporte algo de luz en los ambientes en que vive: en la familia, en el trabajo, en el barrio, en los pueblos, en las ciudades. Que cada uno sea una luz para quien tiene al lado; que deje de lado el egoísmo que, tan a menudo, cierra el corazón y lleva a pensar sólo en uno mismo; que preste más atención a los demás, que los ame más. Cualquier pequeño gesto de bondad es como una luz de este gran árbol: junto con las otras luces ilumina la oscuridad de la noche, incluso de la noche más oscura”.