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¿Cómo estás?

Esta pregunta sencilla, es a veces muy complicada de contestar, sobre todo cuando no estamos bien, cuando no nos llevamos bien con nosotros mismos.

A lo mejor porque hemos hecho algo mal, a lo mejor por un factor externo que nos hace sentir así (trabajo, familia, etc). A lo mejor por no trazarse un plan de vida coherente, o querer vivir una vida que no necesariamente es nuestra. A veces nuestros sueños nunca se cumplen porque jamás fueron nuestros, sin darnos cuenta, los alquilamos solamente, y en ese caso, luchar por conseguirlos no sirve de mucho, es como estar por un camino que no te lleva a ningún lugar y querer seguir caminándolo, eso más que perseverancia, puede ser imprudencia, o irresponsabilidad. Podemos tener la energía y decisión de mantenernos allí, sin medir bien que no nos lleva a ningún lado.

A veces nos cuesta mucho el reconocer esos errores, los cuales se adueñan de nosotros. El orgullo, el pensar que todo lo que hacemos está bien, nos impiden reconocerlos y enmendar el camino. Solo entendiéndolos y enfrentándolos en su real dimensión, podremos disfrutar de un camino para que el vinimos.

Aunque a veces, debo reconocerlo, hay cosas que nos pasan, que no terminamos de entenderlas, ¿Por qué a mi? ¿Justo ahora tenía que pasarme? Lucho, pero no encuentro la salida, ¿no es un sinsentido?. Estas son las preguntas más difíciles, aquellas que no tienen respuesta. Ante ellas, no hay receta, o no la tengo en todo caso. Como le decía a un amigo, cuando se aparecen estas preguntas, vienen con ellas el miedo, la ansiedad, la tristeza, la melancolía, la frustración, y quisiéramos resetear el cerebro para anularlo, tarea nada fácil, porque nunca pensaba que se podía caer tan abajo, pero fue justamente él, quien me dio una de las claves que mejor me ha funcionado, que es el cuestionarse temas trascendentales.

Así, podríamos preguntarnos ¿Cómo estamos realmente? ¿Qué hemos hecho para estar como estamos? ¿Queremos cambiar, hay alguna manera de hacerlo?¿Cómo van nuestros triunfos y derrotas? ¿Qué hemos aprendido de ambos? ¿Nos han hecho mejores o han sacado lo peor de nosotros?  ¿Nos sentimos fracasados? ¿Distinguimos un error de lo que es un fracaso realmente?

Alvarez de Mon nos sugiere además algunas otras preguntas para momentos de reflexión que vale la pena tenerlas a mano y en la mesita de noche en momentos complicados: “¿Se percibe a sí mismo como un ganador? ¿Cómo un perdedor, aunque nadie lo sepa? ¿En qué nivel de consciencia vive? ¿Piensa sus pensamientos, siente sus sentimientos, o unos y otros, inconscientes, le restan libertad, autonomía y paz? ¿Cuáles son las conexiones profundas entre los actos y acontecimientos de su vida, y las lecturas e interpretaciones que de ellos hace usted? ¿Qué es el éxito? ¿Quién lo define? ¿Qué factor –profesional, social, familiar, personal…– predomina en su respuesta? A futuro, ¿cómo contempla la ineludible posibilidad de perder?¿Qué objetivos se ha trazado en su carrera profesional? ¿Qué metas a corto plazo se ha fijado para lograrlos? ¿Qué dice su agenda al respecto? ¿Qué pasaría si no los consigue? ¿Y si llega allí y no merecen la pena? ¿Cuáles son sus aspiraciones más íntimas? ¿Dónde fija su frontera, donde están sus límites? ¿Qué sueños tiene despierto? ¿Está abierto a la sorpresa, a lo inesperado, la verdad más valiosa suele presentarse de esa manera, o sigue rigurosamente lo planificado en su plan de vida?”

Nada mejor en los momentos complicados, que arroparse con preguntas que te ayuden a pensar, para darle la vuelta a la vida y volver a empezar de nuevo. Es realmente increíble la capacidad que podemos tener de sobreponernos a los mayores embates de la vida y ofrecer nuestra mejor versión.

Cuestionarse, trabajar, estudiar, ganar, perder, triunfar, fallar, son los secretos de una buena vida, de una vida buena. Que nada ni nadie nos quite la manera de disfrutarla! Los dejo con este video que habla sobre ello, no dejen de verlo!

Lo que capta tu atención, controla tu vida

Me he permitido traducir y resumir este artículo de Kare Anderson publicado hace 3 semanas en Harvard Business Review y que de hecho se ha convertido en el más leído en su versión online. Hace unos años, los ejecutivos de Disneyworld se preguntaban que es lo que más llamaba la atención de niños pequeños en su parque de diversiones en Orlando. Para ello contrataron a Kare Anderson y a un antropólogo para observar a su paso todos los miembros del elenco y todos los visitantes. Pero después de horas de observación, nos dimos cuenta de que lo que más captó la atención de los niños pequeños no era de Disney sino los teléfonos celulares de sus padres, especialmente cuando los padres los estaban usando.

Esos niños entendían claramente lo que mantuvo la atención de sus padres – y que cuando éstos los usaban, dejaban de tener atención a ellos, y eso era lo que acaparaba su atención.

Dar toda la atención es el primer y principal ingrediente en cualquier relación. Es imposible comunicarse, con alguien que no puede o no quiere centrarse en usted. Al mismo tiempo, a menudo no nos damos cuenta en que es lo que realmente nos centramos, ya que eso al final podría terminar controlando nuestros pensamientos, acciones y al final nuestras vidas. .

Por ejemplo, las personas pesimistas ven los reveses y los acontecimientos desgraciados como algo  personal (siempre me pasa lo peor), generalizado (Todo lo que me está pasando ahora es lo  peor) y permanente (siempre será de esta manera). Sin embargo, de acuerdo a Seligman Marty, con la práctica, se encontró que podemos aprender a prestar más atención a las posibilidades positivas en situaciones para elaborar un círculo virtuoso de la historia de nuestra vida.

Por ejemplo, el psicólogo Richard E. Nisbett, mostró una escena bajo el agua a los estudiantes en los EE.UU. y también a los asiáticos del este. Mientras que los estadounidenses comentaron sobre el pez gordo que nadaba entre los peces más pequeños, los asiáticos también tuvieron una visión m+as global,  incluyendo las plantas y las rocas. Nisbett llegó a la conclusión de que los asiáticos se centran en las relaciones, mientras que los occidentales tienden a ver los objetos aislados, en lugar de las conexiones entre ellas.

Esto es lo que llevó al Dr. Anderson de estos dos conclusiones: La primera que cualquier cosa  a la que le prestas atención tiene un efecto enorme sobre la forma de ver el mundo y entenderlo, y en segundo lugar, es mucho más fácil ver los patrones de la propia atención si se toma el tiempo para aprender acerca de otra persona.

Volvamos al ejemplo de Disney. Los padres probablemente pensaron que estaban pagando un montón de dinero para que sus hijos puedan prestar atención a los diferentes estímulos de DisneyWorld. Pero el comportamiento de sus hijos nos dice en lo que realmente estaban prestando su atención, sus teléfonos móviles. La mayoría de nosotros hemos sido culpables de una mayor atención a nuestros teléfonos celulares de lo que somos conscientes.

Para obtener información sobre nuestros patrones de atención, el autor sugiere examinar a otra persona. La mayoría de los oradores de motivación, auto-ayuda escritores, terapeutas y farmacéuticos nos animan a centrarse en “yo”. Ellos sugieren que hay que mirar hacia adentro para entender y mejorar y para una vida más feliz. Eso no está mal, pero no es suficiente. En lugar de simplemente preguntar: “¿Qué es lo que más me preocupa? Pregúntate ¿Qué es lo que más le preocupa al resto?. Sé el mejor oyente que he tenido en meses. Este es el primer ingrediente y el más básico en cualquier interacción. Simplemente mirando fijamente y con gusto a esa persona, asintiendo con la cabeza, a veces, y reiterando lo que ha escuchado se activará una empatía.

Dar y recibir toda la atención, aunque sea brevemente, es lo mínimo que un individuo puede hacer por otro – y además, atendiendo a los demás no sólo les ayuda – sino que nos ayuda, al evocar las respuestas que nos ayudan a sentirnos útiles, y conectados con el mundo real y no el virtual. Prestar atención puede ser un esfuerzo individual , pero también es una especie de cemento social que mantiene a los grupos y les ayuda a sentirse parte de algo mayor que ellos mismos. No siempre es fácil, pero puede mejorar con la práctica – sobre todo si se encuentra cada vez más flexible, más abierto a nuevas ideas, y más capaz de resonar con los demás. Es inevitable que ello conduce a una vida más rica y más significativa.

La hamburguesa de la felicidad

Tal Ben Shahar, el profesor del curso más famoso de Harvard: “Psicología positiva”, recientemente escribió este artículo en el que usa la hamburguesa para graficar las cuatro maneras en que afrontamos la vida.
Cuando comemos una hamburguesa con mucha grasa, dice, sabemos que a largo plazo eso no nos hará felices, pero en el momento sí. O sea, beneficio presente versus perjuicio futuro. Esta es la hamburguesa hedonista. Esta actitud repetida durante la vida forma personas hedonistas, aquellos que sólo buscan el placer inmediato aunque sacrifiquen su beneficio futuro.

La otra es la hamburguesa vegetariana, dice Ben-Shahar. El que sacrifica el sabor y el placer inmediato porque está concentrado en su bien futuro. Podría parecer el tipo más sensato, pero no es lo “más feliz que puede ser”, porque en el fondo lo pasa mal toda la vida, subordinando constantemente el presente por un futuro que no sabe si va a llegar. Este es el rat racer: el trabajólico que no disfruta lo que está haciendo. Lo pasa mal para, después, pasarlo bien.

El rat racer es el prototipo más peligroso, porque encuentra gran aprobación social: sacrifica su vida por una gran meta. Se confunde con el arquetipo exitoso, los pares lo felicitan porque ha logrado su objetivo y nadie pregunta cómo lo pasó en el proceso. “La sociedad premia los resultados, no los procesos; las llegadas y no el viaje. Cuando alcanzamos el objetivo y llegamos a la meta experimentamos un alivio que confundimos con felicidad”, señala Ben-Shahar. Y el alivio, dice, es una felicidad negativa pues proviene de la ausencia de stress, dolor o ansiedad, presupone una experiencia negativa anterior y, además, es temporal y su efecto dura poco. “El rat racer, al confundir alivio con felicidad, continua inventándose objetivos por los cuales luchar, creyendo que cuando los consiga podrá ser feliz de nuevo”. Esto es como meter la cabeza a la tina y estar feliz porque al sacarla uno puede respirar de nuevo, ejemplifica en su libro.

“Cuando sienten que no llega la felicidad que esperaban piensan que llegará en la próxima promoción, con la próxima compra, en el próximo triunfo. Y la felicidad está mucho más determinada por nuestro estado mental que por nuestra cuenta bancaria o nuestros ascensos en la oficina. Está extensivamente demostrado que una vez que las necesidades de abrigo, techo y comida están satisfechas la plata adicional no hace diferencia en los niveles de felicidad de nadie”.

La peor hamburguesa es la del nihilista, el que cree que la vida no tiene sentido, que la felicidad no existe. Víctima del abandono aprendido, en un laboratorio el nihilista es la rata que ya no arranca porque sabe que igual le va a llegar el choque eléctrico y cree que nada puede hacer al respecto.

El nihilista se come una hamburguesa mala, se queja por la comida chatarra y más encima sabe que le hará pésimo a futuro, pero piensa que en estos tiempos no hay alternativa: perjuicio presente y futuro.

Habría, según el autor, una hamburguesa equilibrada, sana para el presente y sin perjuicios futuros: el arquetipo de la felicidad.

Ben-Shahar afirma que la felicidad es un estado formado por dos emociones primordiales: el placer inmediato y la noción de significado o trascendencia. Una vida feliz se compone de actividades que complementan estas cosas y otras que las combinan.

“Es cierto, hay actividades inevitables que no nos darán ni placer ni significado, como pagar los impuestos, pero hay muchas otras como ver insatisfecho tres horas de TV que sí podemos evitar”. Por lo tanto, dice, “Para ser más felices hay que aumentar las horas que pasamos en aquello que nos da placer o significado, y disminuir las otras”. La tarea es hacerlo.

¿Cómo gestionar la adversidad? II Parte

LA ESPERANZA, ESA ILUSIÓN

Uno de los mejores consejos que recibí para salir airoso de la adversidad lo tomé de Mar Cogollos,  joven psicóloga mundialmente famosa, que por un accidente quedó hemipléjica a los 20 años, y que nos dice en plena depresión, en su libro Elogio de la debilidad: “Descubrí que podía hacer mucho por los demás. Ayudarme y volcarme con ellos hizo que pasase de puntillas por la fase dela depresión. A todos les sorprendió, a mi también, lo pronto que aterricé y acepté mi nueva condición. Pensé que si aquel día no me quedé allí es porque aún tenía cosas importantes que hacer en esta vida. Recuerdo que pensar y ayudar a los demás me ayudó muchísimo en mi recuperación. Mis compañeras tenían que levantarse e ir al gimnasio porla mañana. Les urgía a que se arreglaran, que se peinaran, que siguieran siendo mujeres, la vida continúa. Cuando abandoné el hospital una persona me dijo, que no te miren con pena sino con admiración, y eso va a depender exclusivamente de ti. Y es que cuando te enfrentas a una adversidad, muchas veces te saca de dentro lo que tenemos, esa necesidad de darnos más generosamente a los demás”.

ESA META TAN ESQUIVA LLAMADA FELICIDAD

Muchas veces es cuando tienes una gran caída o ayudas a alguien que la tiene, cuando te das cuenta de que lo tuyo es nada. ¿Secretos para gestionar la adversidad? Allí va uno y gratis, valora las cosas buenas que tienes en contraposición con todo lo que sufren los demás, deja de mirarte a ti mismo, que la puerta de la felicidad se abre hacia afuera, no hacia adentro y concéntrate más en ser feliz que en hacer creer a los demás que lo eres, y para ello, piensa que es lo que realmente te hace serlo, no hablo de un estado de ánimo, hablo de algo mucho más profundo, más trascendental. Muchas de las cosas que nos hacen “estar” felices, no nos hacen “ser” felices.

Continua diciendo Alvarez de Mon: “Situar la felicidad en términos absolutos, soy o no soy feliz, me puede hacer muy infeliz, sobre todo si tengo motivos para ser feliz.  Mujer maravillosa, hijos de los que sentirse orgulloso, trabajo tan estimulante que a menudo me hace perder la sensación de trabajo, salud, estabilidad económica… Si en esas circunstancias un día que no puedo tirar de mi alma, me interrogo a mí mismo sobre la felicidad, y se muestra ausente y olvidadiza, me puedo encontrar con un gran problema.  Si en cambio entiendo la felicidad como una cuestión de grados, hoy podría saltar hasta el infinito, ayer sonreír era un parto, y acepto su naturaleza evolutiva, seguro que aumentan las posibilidades de que me saque la lotería.  Las alegrías y las penas son un componente inevitable de la aventura de vivir.  Encuentros inolvidables, despedidas desgarradoras, risas contagiosas, lágrimas desbordadas, conversaciones memorables, fracasos hirientes, éxitos deslumbrantes, errores garrafales, jalonan la controvertida y dual trayectoria de nuestras vidas.  Aceptar que hoy me siento triste, que me faltan las fuerzas, que me reconozco limitado y vulnerable, y que pese a todo aspiro a seguir aprendiendo con humildad, paciencia y sentido del humor, puede ser la mejor fórmula para que la felicidad me visite con cierta frecuencia.”

Tres ingredientes para ser feliz:
Pensar poco en uno mismo. Pensar mucho en los demás. Reírte de ti mismo e ir por la vida con las luces altas.

 Tres ingredientes para superar la adversidad:
Interiorizarla, entender que pasa por algo y hacer arqueología interior para sacar lo mejor de nosotros para combatirla.

Reflexiones para comenzar bien el 2012

Enfoquémonos en maximizar el “Great Place to Live”.

Hoy en día está de moda el clima laboral y medirlo con Rankings como el Great Place to Work. Se me ocurrió crear el Great Place to Live, un ranking en el que nos enfoquemos en ello y también en “clima familiar”, y “clima personal”.  Es decir, ¿Hago el mismo esfuerzo en mi trabajo que en mi familia para dedicarle tiempo, para mejorar mi carácter, mis valores familiares? ¿Qué hago para mejorar la vida de aquellos que viven conmigo?

Las empresas, tal como las familias,  vienen a ser la sombra alargada de la personalidad de aquellos que las formamos. Konosuke Matsushita decía que la misión principal de un gerente es responder y satisfacer las ansias del ser humano de tener una vida más plena. Tener un confort material no garantiza la felicidad. Solo la salud espiritual trae la verdadera felicidad. Si esto es así, los negocios solo deben ocuparse del aspecto económico de la vida y dejar de lado lo relativo al espíritu en manos de la religión o la ética? Pienso que no. Los hombres de negocios deben ser capaces de crear una sociedad espiritualmente rica y económicamente próspera.”

La mayoría de profesionales creen que la prosperidad genera felicidad, es decir, que el éxito es la causa y la felicidad el efecto. Grave error. Según numerosas investigaciones, el éxito, en el mejor de los casos genera aumento de placer, pero pasajero. La fórmula correcta, entonces, es ubicar la felicidad como causa y el éxito como efecto. Y es que cuando somos felices, somos más creativos, motivados y eficientes. El éxito es el estado de paz y serenidad en la conciencia  alcanzado como consecuencia de la satisfacción de saber que has hecho todo lo que eres capaz. Si das lo mejor, puedes haber perdido, pero no fracasado. Por ello, una primera tarea para este 2012 es enfocarnos en invertir más en la felicidad de nuestros compañeros de trabajo y nuestra familia. Tal ben Shahar, el profesor más exitoso de Harvard el 2010 y gurú de la Felicidad, dice que cada vez más gerentes se están dando cuenta de que la felicidad paga, es decir, que el preocuparse por su bienestar contribuye a su productividad y que eso beneficia a toda la organización, pero más importante aun, y eso lo digo yo, porque hace que las personas sean mejores, y si son mejores, trabajan y viven mejor. Y es que a la hora de viajar por la vida la felicidad tiene mucho que ver con hacerse las preguntas correctas y con las personas que te acompañan. Bien dicen que pregunta el que sabe y que acaba bien acompañado el que saber estar solo.

Este 2012, además,  me enfocaré en que Laborum, la empresa en la que trabajo,  sea el # 1 en mi Ranking imaginario del Great Place to Live. ¿Y cómo lo haremos? Poniendo cada uno las condiciones para que se de, fomentando un  ambiente estimulante y motivador, un espacio físico en el cual estemos cómodos, un espacio afectivo en el que haya libertad para discrepar pero con el único objetivo de mejorar nuestras relaciones, no de herir, sino de crear un clima de confianza. Ya lo decía Cicerón “Qué cosa más grande que tener a alguien con quien te atrevas a hablar como contigo mismo”.

La actitud que adoptemos, las ganas que pongamos, la energía que contagiemos, el sueño que luchemos por alcanzar y la ilusión que mantengamos es lo que nos debe ocupar y preocupar este 2012.

Pensar si soy o no soy feliz me hace infeliz

Lo sorprendente de este tema es que a veces uno piensa que ya ha escuchado todo, pero los estudios científicos continúan y siguen apareciendo nuevos indicios de como adquirir la felicidad, como gestionarla o como retenerla. A continuación algunos puntos que merecen la pena resaltarlos de varios de los principales referentes a nivel mundial.

 Hace unos días tuve la suerte de participar en un Congreso en el que el orador principal fue Tal Ben Shahar, reconocido mundialmente como el “Gurú de la felicidad”. Tal cuenta con un PHD en Conducta Organizacional  y un Master en Filosofía en Psicología. Enseña el curso más popular de la Universidad de Harvard de los dos últimos años que es Psicología Positiva, la cual depende de las pruebas y los indicadores para poder perdurar en el tiempo. Hasta hace poco, temas como la felicidad eran abordados por una psicología pop. Comúnmente en los seminarios y libros de autoayuda hay mucho entretenimiento pero cero contenido. Hablan de los “tres secretos de éxito” o los “4 caminos para encontrar el amor de tu vida”, pero generalmente son promesas vacías.

Tal define a la felicidad como un sentimiento de satisfacción y significado. Para alcanzarla, necesitamos experiencias placenteras que, a la vez, tengan sentido. Por ejemplo, si una persona se dedica a un trabajo útil, pero que no le produce placer, es seguro que terminará dejándolo. De la misma manera, si tiene un trabajo placentero, pero sin sentido, perderá el interés rápidamente. La felicidad no es algo pasajero sino un conjunto integrado de experiencias.

 En su libro Happier, nos dice que la búsqueda de la felicidad a cualquier modo, puede paradójicamente complicar el asunto.  «Todo el mundo descubre, tarde o temprano, que la felicidad perfecta no es posible, pero pocos hay que se detengan en la consideración opuesta de que lo mismo ocurre con la infelicidad perfecta».

 Al respecto, comenta Santiago Alvarez de Mon en su libro “El mito del líder” que situar la felicidad en términos absolutos, soy o no soy feliz, nos puede hacer muy infelices, sobre todo si tenemos motivos para ser felices.  Mujer maravillosa, hijos de los que sentirse orgulloso, trabajo tan estimulante que a menudo nos hace perder la sensación de trabajo, salud, estabilidad económica… “Si en esas circunstancias un día que no puedo tirar de mi alma, me interrogo a mí mismo sobre la felicidad, y se muestra ausente y olvidadiza, puedo estar en problemas.  Si en cambio entiendo la felicidad como una cuestión de grados, hoy podría saltar hasta el infinito, ayer sonreír era un parto, y acepto su naturaleza evolutiva, seguro que aumentan las posibilidades de que me toque la lotería.  Las alegrías y las penas son un componente inevitable de la aventura de vivir.  Encuentros inolvidable, despedidas desgarradoras, situaciones hilarantes y desternillantes, reuniones tediosas y lentas, risas contagiosas, lágrimas desbordadas, conversaciones empáticas, desencuentros repetitivos, éxitos deslumbrantes, errores clamorosos, jalonan la controvertida y dual trayectoria de nuestras vidas.  Aceptar que hoy me siento triste, que me faltan las fuerzas, que me reconozco limitado y vulnerable, y que pese a todo aspiro a seguir aprendiendo con humildad, paciencia y sentido del humor, puede ser la mejor fórmula para que la felicidad me visite con cierta frecuencia”.

Otro de los puntos sobre este tema es que solemos confundir la felicidad con la cantidad de dinero que tenemos. Grave error, ya que el dinero más allá de cierto nivel (cuando cubre las necesidades básicas) no contribuye a la felicidad.

Santiago decía que cuando tenemos las cosas al alcance de la mano, la mente se vuelve perezosa, se desentiende y se olvida de que la alegría de una fiesta depende más del estímulo de la imaginación que de cosas externas.  Esa es la lección principal que la niñez tiene que enseñar a un adulto.  En esa época, las posesiones del niño son pocas y sin valor, sin embargo, no necesita más para ser feliz.  Para el desafortunado niño que disponga de una cantidad ilimitada de juguetes, el mundo de los juegos queda arruinado.

 Cuando en nuestra escala de objetivos y necesidades el dinero no ocupa el primer lugar, suele aparecerse constantemente como consecuencia de explotar nuestros talentosos, hacer las cosas bien, y mantener el esfuerzo para hacerlas sostenidamente.

 En nuestra vida siempre hay que encontrar y recordar los momentos de felicidad, para saborearlos bien, como si hubieran ocurrido ayer, ya que nos harán falta para los días en los que nos visite la adversidad.

Por último los dejo con los consejos de Tal Ben Shahar para ayudarnos a ser más felices:

        Hagan menos pero bien, no más

       Reduzcan el multitasking, focus!!

       La gente está pasando menos tiempo con sus seres queridos por ser “exitosos”. Pasen tiempo con quienes ustedes quieren

       Haz lo que debes estáte en lo que haces.

       El problema no es el estrés sino la falta de recuperación. No huyan del estrés, ni busquen eliminarlo, por el contrario, aprendan a convivir con él.  Busquen momentos en la semana para relajarse.

Mindfood: Charlas de calidad al alcance de todos

Gracias a las sugerencias de algunos de ustedes, he creado con otro amigo Mindfood, una organización que busca democratizar el conocimiento y transformar a la gente brindando a través de conferencias, conceptos y herramientas en los temas que ayudan a mejorar en el día a día.

Una vez al mes, se realizarán conferencias sobre temas como Felicidad, Superación, Marketing Personal, Competencias Directivas, Administración de carrera, Formación de los hijos, Clima Familiar, Finanzas personales, etc, a cargo de expertos y a precios accesibles. Contamos con más de 20 conferencistas expertos en dichos temas, quienes además de tener un sólido expertisse tienen el don de saber compartirlo con ideas fácilmente aplicables.

Las Conferencias de este Sábado 3 de Diciembre

Esta sesión se basa en la Superación personal, está dirigida a hombres y mujeres, autodidactas curiosos de cualquier edad interesados en mejorar. Será en el Cineplanet Alcazar, en el Ovalo Gutierrez, Miraflores, Lima, Perú. El costo es de 150 soles. Es de 9am a 1pm.  Las entradas se pueden comprar ingresando a http://www.mindfoodperu.com o en la misma sala el Sábado 3 (sujeto a espacio y solo para pagos en cash).

 

La primera conferencia estará a cargo de Rafael Zavala, Gerente General de Laborum Perú.

¿Cómo convertir el trabajo que tienes en el trabajo que sueñas? 9:00 am a 10:45 am. 

 “Que importante es reinventar tu trabajo cada día, crearte tus propios retos, saberse dueño de tu propio destino, soñar con una forma de trabajar que incluya esfuerzo, pasión y diversión, porque así se trabaja y se vive mejor.”

Todos tenemos etapas en el trabajo que por más interesante que sea, se vuelve rutinario, aburrido, lo cual nos lleva a mirar otros trabajos o peor aun a bajar nuestro nivel de rendimiento, con los riesgos que ello implica. En todos los trabajos y en todas las posiciones, no importa la jerarquía, puede aparecer la rutina, esa arma de doble filo que nos lleva a la mediocridad. En esta conferencia, Rafael brindará herramientas y fundamentos prácticos para sobreponerse y vencerla. Ingredientes necesarios son la planificación estratégica de tu vida, el vivir valores como la automotivación, la actitud, la resiliencia, la ilusión, el orden mental. Empezar a conocerlos y vivirlos puede ser nuestra tarea más inaplazable.

Rafael Zavala Batlle

Es Gerente General de Laborum Perú. Asimismo es Profesor extraordinario del Programa de Alta Dirección de la Universidad de Piura y Director Secretario General de la Asociación de Centros Comerciales del Perú. (ACCEP). Ha sido Gerente de Marketing del Jockey Plaza, Gerente de Inversiones de Peruval Corp, Jefe de Compras de Lan Peru y Asesor de la Presidencia del Centro Comercial Boulevard de Asia.

Ha dictado talleres y conferencias en más de 15 Programas de Maestría y Universidades en el Perú, así como entrevistas a nivel internacional. Autor del libro “Aprende a ser feliz” con más de 3 mil ediciones vendidas y del blog “Ideas para vivir mejor” http://www.rafaelzavala.com con más de 2 millones de visitantes. MBA y Licenciado en Administración de Empresas. Ha seguido un Programa de Competencias Directivas en el IESE de España y un Programa de Dirección en el Arizona State University.

La segunda conferencia, estará a cargo de Paul Ingebretsen, Gerente General del Westin Lima Hotel and Convention Center.  “De Lavaplatos a Gerente General”

“Si yo pude, usted puede”

En esta conferencia Paul compartirá las razones que lo llevaron a ascender en cada una de las empresas en  las que estuvo, aportando ideas practicas y aterrizables, enfocándose en conceptos relacionados

a la calidad del servicio, el como mantener y mejorar las relaciones interpersonales, inteligencia

emocional y otras competencias necesarias que los profesionales hoy en día deben aprender y ejercitar

para lograr el éxito no solo profesional, sino personal y familiar, en el futuro.

Paul es Gerente General del Westin Lima Hotel & Convention Center.   Cuenta con una gran experiencia a cargo de hoteles de cinco estrellas en todo el Continente entre los que destacan el Hilton y el Presidente Intercontinental, entre otros, y en los que ha sido premiado como Empleado del Año y Gerente del Año en más de una oportunidad, a lo largo de su carrera hotelera. Asimismo, posee una amplia trayectoria como docente reconocido en universidades en Latinoamérica como la de Cuauhtémoc en San Luis Potosí, del Valle de México y Rafael Landívar, entre otras

Estudió Administración de Hoteles y Restaurantes en la Washington State University, USA y realizó postgrados en el Tecnológico de  Monterrey, México, así como en la Cornell University School USA.  Llegó a Perú para abrir el primer hotel Westin en Sudamérica, que inició operaciones en el mes de mayo último con un equipo de más de 390 colaboradores.