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¿No nací hombre, ni mujer, sino… neutro? La verdad de la milanesa

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Dos ciegos tocan un elefante , uno la cola y dice que es una serpiente, el otro la pata y dice que es una columna. ¿Ambos tienen razón?. ¿El que uno sea tolerante implica renunciar a la verdad?

Muchas veces somos incapaces de llamar a las cosas por su nombre por miedo a no ser políticamente correctos. Para muestra un botón. Si dijera por el Facebook que ahora soy mujer, muchos me dirían que ok, está bien, es mi decisión. Pero si dijera que soy rubia y que tengo 15 años seguramente todos me dirían que estoy equivocado ¿o no?. La verdad no depende de lo que piensen líderes de opinión, ni de la seguridad con que lo digan, depende de la realidad, y las afirmaciones sobre ésta, son verdaderas o falsas. Una “media verdad” es una mentira. Una cosa no puede ser y no ser al mismo tiempo y bajo el mismo aspecto.

Pues bien, hoy se habla mucho sobre la inclusión de la ideología de género en la currícula escolar. Quisiera colaborar con este artículo, escrito con carácter estrictamente personal. Y porsiacaso, no voy a ampararme en la religión. Prefiero citar estrictamente las fuentes.

Los defensores de esta ideología, han sido muy astutos en desviar la discusión hacia un enfoque de normas que persiguen la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, la no violencia y la no discriminación hacia homosexuales o lesbianas, temas en los que estoy de acuerdo como la mayoría del Perú.

¿Qué dice la Real Academia Española (RAE) y Wikipedia?

La RAE, institución que regula el uso del idioma, indica en su Diccionario Panhispánico de dudas, que los seres vivos tienen sexo y no género. Considera “inadmisible” que se emplee la palabra género “como sinónimo de sexo” y que “para las expresiones de discriminación de género y violencia de género existen alternativas como discriminación o violencia por razón de sexo.

Por su parte, Wikipedia, la enciclopedia del siglo XXI define así cuando uno busca “Ideología de género”: “Es la denominación de un campo interdisciplinario centrado en el estudio académico de diversos temas relacionados al género como categoría central…la filósofa feminista Simone de Beauvoir, propone el uso del término «género» para referirse a las construcciones sociales y culturales sobre la masculinidad y la feminidad, no al estatus purista de ser hombre o mujer.

…El género está definido socialmente, por lo que la comprensión de la masculinidad y feminidad evoluciona durante el curso de la vida. Por tanto, esos significados variarán de acuerdo con la cultura, la comunidad, la familia, las relaciones interpersonales…”

¿Qué dice el currículo nacional?

En la página 16, dice textualmente: “La Igualdad de Género se refiere a la igual valoración de los diferentes comportamientos, aspiraciones y necesidades de mujeres y varones…Si bien aquello que consideramos “femenino” o “masculino” se basa en una diferencia biológica-sexual, estas son nociones que vamos construyendo día a día, en nuestras interacciones.

Luego, en la página 30 dice, “El estudiante…Vive su sexualidad de manera plena y responsable:

toma conciencia de sí mismo como hombre o mujer, a partir del desarrollo de su imagen corporal, de su identidad sexual y de género.”

¿Qué dicen algunos diarios?

El 23 de Enero se publicó una encuesta según la cual el 93% de encuestados afirmó estar de acuerdo con la “igualdad de género”. La pregunta textual fue: ¿El Minedu debería … promover un enfoque de igualdad de género, es decir que los niños y niñas tengan los mismos derechos, deberes y oportunidades?

Recientemente he visto videos de una alta funcionaria del Ministerio de Educación en la que declara (seguramente con buena intención pero mal asesorada) que “NO EXISTE LA IDEOLOGIA DE GENERO en el currículo, sino siete enfoques transversales y uno es la igualdad de género. ..Esos son mitos , creencias de grupos religiosos o de otra índole…Una encuesta mostró que el 93% de la población no tiene dificultad para entender que en el currículo no existe ideología alguna.”

Breve análisis: ¿De qué hablamos cuando hablamos de género?

De acuerdo a las fuentes citadas, queda claro que la redacción del currículo nacional es confusa, justamente para introducir conceptos como género que es DISTINTO a sexo, y que aparentemente tengan como fin la igualdad entre hombres y mujeres. Lo curioso es que esto coincide con el sistema utilizado en otros países para introducir la ideología de género.

Sería bueno, llamar a las cosas por su nombre, si el objetivo es que hombres y mujeres tengan un trato igualitario, sugiero cambiar la palabra género por sexo en todo el currículo.

Esto es muy importante porque los defensores de la ideología de género, entienden el sexo biológico como un dato originario que se puede modificar, según la elección del “género” al que se quiere pertenecer y que puede realizarse a cualquier edad. Sostienen que no debe limitarse a las dos sexualidades biológicas universalmente reconocidas (masculino y femenino), sino que puede adecuarse a los 56 distintos matices de género descubiertos hasta hoy: hombre, mujer, homosexual, lesbiana, bisexual, intersexual, bigénero, asexual, pangénero, pansexual, etc. Si el niño construye su identidad de género, pero el DNI habla de sexo, ¿Cómo podemos enseñarles todo esto sin generar confusión, si a nosotros los mayores, nos la genera? ¿Por qué se empeñan en incluir “género”?

Sustentan también que la familia natural formada por padre, madre e hijos es sólo un estereotipo cultural basado en la opresiva acción del hombre sobre la mujer. Por consiguiente, si aflora el concepto de género, se hunde el esquema masculino-femenino, por lo que se hunde también la idea “estereotipada” de la familia. Esto hace que emerja el matrimonio gay. La familia nuclear siempre estará conformada por padre, madre e hijos, porque es la única fecunda (salvo en los casos en que no hayan hijos por distintas razones). Esto no implica que con el paso del tiempo la familia cambia por muerte o desaparición de alguno de sus miembros o incorporación de otros, como es habitual pero eso no cambia nada el origen.

Voy atando cabos y voy descubriendo una lógica atrás de esta simple inclusión de la palabra “género” en el currículo escolar, el canal perfecto para ir sembrando estos conceptos, a los oyentes indefensos que no tienen edad para discernir estos temas.

La feminista Shulamith Firestone considera que el hombre y la mujer adultos son construcciones sociales; que en realidad el ser humano nace sexualmente neutral y que luego, al socializar, es socializado en hombre o mujer o cualquier otro género.

Conclusión

Aclaro que no estoy en contra de los homosexuales o lesbianas, tengo muy buenos amigos que lo son, los respeto y los quiero. No busco atacar personas sino defender argumentos. Cuando separas a la persona del problema, ambos pueden hacer equipo y atacar el problema juntos. El currículo tiene temas muy buenos y que aportan pero estoy en contra del mensaje de “género” que se quiere promover en los colegios porque considero (y así lo he sustentado) que es confuso, y dice medias verdades.

Sin embargo, los defensores de esta ideología van avanzando. Pareciera, como decía T. Eliot, que el mundo avanza hacia atrás, progresivamente. Ante ello, nos quedan dos alternativas:

  1. Quedarnos en nuestra zona de confort, esperando que otros reclamen, ya sea porque nos da flojera, o no tenemos tiempo para leer en serio de que se trata el currículo o no queremos que nos tilden de retrógrados, cucufatos o ignorantes.
  2. Contestar a quienes nos quieren vender esta ideología, defender nuestros principios y proteger a los niños de que les enseñen conceptos que tienen una intencionalidad que no compartimos.

Yo ya elegí. Tengo un hijo en edad escolar y quiero que el mundo que construya para él esté fundado en la verdad, no en medias verdades. Parafraseando a Antonio Machado “¿Tú verdad, mi verdad? no, la verdad; y ven conmigo a buscarla.”

 

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¿Por qué las esposas son tan difíciles de amar?

wb1_the-five-year-engagement-movie-posterComienzo aclarando que este no es un artículo de “Casos del corazón”. No es el foco de lo que escribo, sin embargo, es un tema que me interesa mucho porque resulta que no somos robots, sino personas con alma, cabeza y corazón y en la medida en que tengamos un buen matrimonio, podremos vivir y trabajar mejor. El matrimonio es el proyecto más importante que tenemos, por lejos. Sí, más que nuestro trabajo. Es muy difícil que alguien que le dedique su vida al trabajo, tenga una buena familia.

Pues bien, ¿Quién en su sano juicio no se ha planteado alguna vez por qué le resulta tan difícil amar? (porsiacaso me refiero a esposas Y esposos). ¿No es lo más natural que los esposos se amen? ¿Por qué se iban a casar si no fuera así?.

Pensamos que no hace falta preocuparnos del matrimonio. Nunca, ni en los mejores días, hay que dar nada por supuesto. Desde el primer momento hay que cuidar ese amor para que crezca y se haga cada vez más fuerte.

Nadie se casa para separarse. Nadie decide amar a otra persona para hacerla infeliz. Brad Pitt y Angelina Jolie tenían la receta perfecta para el matrimonio feliz y para siempre: dinero, apariencia física, fama, poder… y se acabó. ¿Qué pasó? A lo mejor no son los ingredientes más importantes y apostar solo por ellos puede ser el error más grande de nuestras vidas.

Es más importante el obsesionarse con hacer feliz al cónyuge, no solo con grandes cosas, sino sobretodo, en los detalles diarios (que son por lo general una tarea más difícil), y esto, a pesar de que muchas veces las cosas se pongan feas. Y es que es bien ingenuo pensar que una vez que dos personas deciden casarse, todo irá bien.

Es como la chica que le dice a su enamorado: “Casémonos y vivamos felices”. El la mira y le dice, “Mujer, Decídete!”

Hay aspectos de la vida que de tan naturales no se les presta mucha atención. Pareciera que su desarrollo y crecimiento fueran automáticos. Así pasa con el amor matrimonial. Es curioso que en esta vida nos preparamos para todo, para la universidad, para el éxito profesional, hasta para viajar nos informamos, sin embargo en el matrimonio procedemos al azar.

Nuria Chinchilla profesora del IESE y Fundadora del movimiento mundial de “Empresas familiarmente responsables”, decía que cuando desaparecen los fuegos artificiales del flechazo y posterior enamoramiento tiene que haber una decisión de amar, y de mantener ese amor. El amor es como un fuego, que hay que avivarlo día a día, sino se apaga. Siempre habrán tentaciones (estamos casados pero no muertos), pero vale la pena luchar con todo. Si no blindamos el matrimonio, cada vez amaremos menos, cada vez habrán más fracasos.

Cuando amar resulta sencillo, todos somos capaces de hacerlo, pero ese amor aguanta poco. Después de los primeros años, dedicar un tiempo a reflexionar, darnos cuenta de nuestros errores y aplicar remedios prácticos es vital para relanzar nuestra relación. Bien dicen que para salvar matrimonios, es preferible un año antes que un día después.

Uno de estos remedios es controlar nuestros pensamientos. Nuestra imaginación es la responsable del amor, no la otra persona. Muchos problemas de “crisis” sólo existen en la cabeza de quien los piensa que al no tener un dominio de su imaginación, provoca que realmente contaminen el matrimonio.

Debemos tener en cuenta que no nos hemos casado con una persona sino con tres. La persona que pensamos que es, la persona que realmente es, y la persona en la que se va a convertir como resultado de estar casada con nosotros. Y ello implica que necesitamos amoldarnos a las 3 y no solo a la primera. Nuestras parejas no son perfectas, pero (pequeño detalle), nosotros tampoco! No existe la perfección acá abajo, y mal hacemos cuando la exigimos en el otro y peor aun cuando nos frustramos al no encontrarla. Si se espera demasiado del matrimonio, necesariamente se acabara desilusionado. Así se explican muchos divorcios. Pero ojo, tampoco hay que rendirse en la tarea de sacar lo mejor de nuestros cónyuges.

Los matrimonios como el de mis padres, felices, con más de 50 años de casados, no son fruto de la buena suerte, son hijos del esfuerzo, la disciplina, el compromiso, el no darse por vencidos cuando hay temporales, y sobre todo de un amor sincero que busca el bien en el otro.

¿Nuestro reto para el 2017? Enamorarnos muchas veces… de la misma persona.

Mi nuevo libro “Ideas para vivir mejor”

image2Está a partir de hoy en todas las librerías y supermercados gracias a Editorial Planeta. Es una recopilación de mis mejores artículos así como también de otros que los he guardado en exclusiva para este libro. Los dejo con parte de la introducción, a lo mejor en algo ayuda:

No hay persona que no se proponga como objetivo fundamental en su vida ser feliz. Y ser feliz tiene como ingrediente principal vivir con la conciencia tranquila de saber que estamos haciendo todo lo que podemos para vivir una vida recta, aunque muchas veces fallemos. “La más grave falta es no tener conciencia de ninguna.” decía Albert Einstein.

Y de eso se trata de este libro, de compartir ideas útiles, sólidas y aterrizadas, que nos ayuden a vivir mejor en el día a día, que se reparte en nuestra vida personal, familiar, profesional y social.

Apoyado en referentes a nivel mundial como profesores de las mejores Escuelas de Negocio del Mundo (Harvard, IESE, Kellogg) así como psicólogos, psiquiatras, antropólogos, y sobre todo, mi fuente más valiosa, personas como tu y como yo, que han vivido o viven una vida complicada y saben salir adelante, he escrito sobre temas como la gestión de la adversidad y de la felicidad y la necesidad inaplazable de plantearse ser un mejor padre, esposo, hijo, trabajador y amigo.

Temas en los que por cierto, me falta mucho por lograr, cuento con muchas carencias y limitaciones, pero justamente por eso leo y escribo, porque me esfuerzo por mejorar, a veces con buenos resultados y a veces con malos. Trato de sacarle el jugo a la vida mientras dure, identificar sus reglas. Cuanto antes las entienda y acepte, mejor.

La clave de los resultados extraordinarios es vivir al borde de la obsesión, sin pasar la delgada línea divisoria. Messi no es el mejor jugador de la historia porque el presidente del Barcelona se lo dijo, sino porque ese talento enorme que tiene lo potencia con pasión, esfuerzo y perseverancia.

Bernabé Tierno, una referencia a nivel mundial en psicología, dice que la verdadera felicidad apenas depende en un 10% de las circunstancias externas más favorables como salud, trabajo o dinero. El otro 90% depende de nosotros, de nuestras actitudes, pensamientos y emociones que podemos controlar de manera voluntaria.

Mi problema está en que muchas veces se la pongo muy difícil a la felicidad. Ya sea porque la busco donde no está, o porque la tengo pero no soy consciente de ello, y eso porque no valoro lo que tengo y me enfoco más en lo que no tengo. Confucio decía que solo puede ser feliz siempre el que sepa ser feliz con todo. Y es que tener “todo” para ser feliz no es, en manera alguna, razón para serlo. Necesito saber sacar lo mejor de lo que pasa en mi camino. “Si la vida te da limones, pónselos al tequila”.

Pasé años persiguiendo respuestas, sin embargo, me di cuenta que es más útil hacer lo contrario y definir las preguntas de mi vida, sino ésta, no tiene sentido. Y una de ellas es, ¿Hacia donde voy, en qué me enfoco ahora? En tomar mi trabajo y mi familia muy en serio. En recordar que soy ave de paso y todo pasa porque los momentos mueren rápido, en ser la persona sencilla que mi familia reclama, en aprender a perder, que implica hacer las paces con el error, «aliado natural», ya que si vivo obsesionado con ganar y no contemplo la posibilidad de perder, ya perdí. “Sólo gana el que acepta la derrota, sólo cae el que camina, sólo se equivoca el que decide” decía Santiago Alvarez. Me enfoco en ser un profesional exitoso, pero entender a la vez que el éxito y el fracaso tienen mucho más que ver con mi futuro como persona y el de mi familia (su bienestar y felicidad), que con mis logros profesionales. Y finalmente, en hacerle un poco más fácil el camino a ustedes, que ya bastante sinsabores tiene la vida. Y si hablo de este libro, mi objetivo es sembrar ideas, que se sientan incómodos y como consecuencia de ello, busquen cambiar.

Las preguntas más importantes de tu vida

Pensador-Persona-Sentarse-Sesión-PensamientoPeter Drucker decía que la fuente más común de errores es hacer la respuesta correcta en lugar de la pregunta correcta. Y no le faltaba razón. Hoy en día, en que todos vivimos en estado de emergencia, realizando acciones que son todas para “ayer”, no tenemos un momento para frenar, parar el auto y cuestionarnos, ¿Para qué?, ¿Para qué hago lo que hago?

Fines de Noviembre, fecha en la que muchas empresas están en pleno proceso de Planeamiento Estratégico. Para ello, nada mejor que cuestionar de raíz lo avanzado, es allí donde, si sabemos hacer las preguntas correctas, encontraremos información valiosísima para enmendar y no cometer los mismos errores de este año y por el contrario, potenciar todo aquello que hicimos de manera correcta.

Pues bien, ¿y que pasaría si guiamos nuestra vida con los mismos principios? Es decir, hacer algo de arqueología interior, cuestionarnos, identificar las preguntas, acaso, más importantes de nuestra vida, y si a partir de las respuestas, enmendamos el camino?

¿Quiénes somos? El autoconocimiento, el más importante y esquivo de los conocimientos. La pregunta más importante de todas, la que nos lleva a estar en contacto y entender la realidad. Solo podemos gestionar la realidad (de nuestra vida personal, laboral, familiar o social) si es que tenemos esa claridad mental de saber cuales son nuestros puntos fuertes, cuales nuestras limitaciones, y luchamos por mejorarlas.

Preguntas a mi mismo

1.     ¿Quién soy? ¿Cuáles son mis talentos y mis defectos, mas allá de las mentiras que el espejito me cuenta cada mañana?

2.     ¿A dónde voy? ¿Cuál es mi destino final?

3.     ¿Qué estoy haciendo para llegar allá?

4.     ¿Qué es el éxito, quién lo define?

5.     ¿Qué me haría ser más feliz? ¿Qué me haría estar mas feliz?

6.     ¿Qué me lo impide?

7.     ¿Cómo es la conversación que mantengo conmigo mismo? ¿realista, optimista o pesimista?

8.     ¿Cómo está la persona, no el personaje que saco a pasear por Lima todos los días?

9.     ¿Tiene sentido lo que hago? ¿Está conectado con mis valores y convicciones más profundas?

10.  ¿Qué lugar ocupa mi familia? ¿Les reservo el tiempo necesario o me engaño con pretextos para no cumplirlo?

11.  ¿Mis retos y la preparación para alcanzarlos están alineados? Y es que solo en la intersección más alta de ambos, llegaré a apasionarme por lo que hago.

12.  ¿Me preocupo por la felicidad de mi equipo de trabajo?

13.  ¿Ganamos y perdemos todos juntos? ¿Cómo manejamos los errores? ¿Los capitalizamos para aprender de ellos o se deterioran en un sentimiento de fracaso y descalificación?

14.  Ante los retos futuros, ante la desaceleración, ¿Cuál es la actitud del equipo? Mentalmente ¿Somos fuertes o nos arrugamos ante la adversidad y la presión?

15.  ¿Tiene sitio la palabra imposible?

16.  ¿Qué mas puedo hacer para hacer la vida más agradable a los demás?

17.  ¿Quién manda en mi vida, yo, o el personaje que represento (a lo mejor un gerente, un Jefe)?

18.  ¿Me divierto haciendo lo que hago?

19.  Finalmente, ¿Qué metas concretas en el plano espiritual, personal, familiar, laboral y social me voy a proponer para el 2015?

20.  ¿Cómo las pienso medir?

Mis respuestas ¿A qué conclusión invitan? A lo mejor convendría pensar profundamente sobre ellas, y luego, solo luego, actuar. Solo las personas ,más aplicadas, humildes y perseverantes se atreven a enmendar el camino. ¿Lo intentamos?

Las reglas de tu familia…¿existen?

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Nos hemos acostumbrado a vivir sin reglas.

Ayer mi padre cumplió 82 años. Y la verdad que cada año lo admiro más. Y es que cada año, a medida que mi hijo va creciendo (tiene 4 años) me doy cuenta del por qué de muchas de las cosas que pasaban en casa y que no entendía el por qué. Debo reconocer que este artículo me inspiró a hacerlo la lectura del último libro de Leopoldo Abadía, profesor del IESE.

Somos 4 hermanos, y vivíamos con algo que es considerado “anticuado” hoy por hoy que son las reglas. Si uno se pone a analizar, en todo hay reglas. Sino, nada funcionaría como debe ser.

  • En el trabajo, la hora de llegada son las 9 y la hora de almuerzo la 1:30.
  • En el Club no se puede fumar en las áreas sociales.
  • En los restaurantes no se puede comer gratis.
  • En la calle, no puedes andar tirando las cosas que no te sirven porque generas basura.

Pues bien, en todas partes hay reglas. Y cuando vivía con mis padres, también, como las tenía cualquier otra familia. No son iguales. De hecho las reglas con mi familia (esposa e hijo) son diferentes, porque los tiempos son diferentes, pero la esencia trato (y digo trato porque a veces es muy complicado) de mantenerla, así como el cariño a la familia. Son mi mejor compañía, y también mis maestros favoritos.

Acá les mando un breve resumen, ojo, no están en ningún orden:

  1. La levantada era a la hora exacta, ni un minuto más, ni uno menos. Los fines de semana el límite eran las 10am, porque había que aprovechar el día. Mi papá me dijo una vez “Si eres lo suficientemente hombre para quedarte hasta tarde, lo debes ser también para levantarte a tu hora”.
  2. Al salir nos despedíamos, y al regresar saludábamos. Nadie pasaba desapercibido.
  3. El que se equivocaba, pedía perdón y punto. Mi mamá me decía siempre ¨Nunca te canses pedir perdón, nunca te canses de perdonar”.
  4. Para agarrar algo que no era nuestro debíamos pedir permiso.
  5. Luego de cualquier cumplido, o de recibir un favor, o de que alguien nos pase algo en la mesa o en cualquier parte, estábamos “obligados” a decir “Gracias”.
  6. Cuando mis padres decían “no” era no. Me enseñaron muy rápidamente el significado de esa palabra, y con ello, el valor de la renuncia, el diferir la gratificación.
  7. Los Domingos todos a misa y en la medida de lo posible, a la misma hora (aunque luego mis hermanos mayores ya iban a su hora con sus enamoradas y por su cuenta).
  8. En casa se comía juntos. Así sea verano y estuviésemos en la playa, nunca se almorzaba sin polo.
  9. Si no veníamos a comer, avisábamos, y no tanto para pedir permiso, sino para que no cocinen de más.
  10. Teníamos hora de llegada en las salidas de los fines de semana, todos, los 3 hombres y mi hermana, a cualquier edad, si bien, habían permisos especiales para fiestas especiales, pero siempre teníamos un límite.
  11. Nadie dejaba la ropa sucia tirada. Antes de irse, el cuarto debía estar ordenado.
  12. El baño limpio (todos los hermanos lo compartíamos). Tapa bajada y agua limpia.
  13. Mi papá siempre decía “Se gasta lo que se deba aunque se deba lo que se gaste”. Y siempre se las arreglaba para que todos estemos con lo que necesitábamos, contentos, muchas veces dejando de lado sus gustos personales.
  14. A la abuelita y a la tía abuelita que también vivía con nosotros, había que cuidarlas, engreírlas (una era sordita) y tenerles muchísima paciencia, además de cederles uno de los 2 televisores. Porque sino, eso de la tolerancia y la solidaridad “no eran más que un cuento”.
  15. A las personas de servicio, se les respetaba, y se le trataba como si fueran de la familia. Es más, Maye, mi nana, hasta ahora ayuda a mis papás. 39 años con nosotros! Es un ejemplo de buen trabajo y siempre con una sonrisa.
  16. Mis padres tenían un solo mensaje, lo que decía mi papá (permisos, horarios, etc.) lo respaldaba mi mamá y viceversa.
  17. En reuniones en casa debíamos velar para que ningún vaso de los invitados esté vacío, nosotros fungíamos de anfitriones y mozos al mismo tiempo.

En fin, el que quiera, que copie algo, el que no , que no copie nada. Pero eso si, todos debiéramos tener algunas reglas en la familia. Las que quieran. No hace falta ni siquiera que las pongan por escrito, no las lee nadie. Como decía un buen amigo, los valores se practican, no se predican.

Libros que no se pueden dejar de leer

Es siempre complicado el tratar de comunicar una idea completa si es que solo se lee un artículo. En este blog suelo comentar, escribir o resumir de otros autores ideas que me ayudan (y espero que los ayude a ustedes) a vivir mejor, sin embargo, el espacio es muy corto.

Es por ello que para todos los que quieren profundizar en dichos temas, he querido esta semana hacer un resumen de los mejores libros que he leído en mi vida. No los he colocado en ningún orden de prioridades. Una de las cosas que más disfruto es leer, a los que no tienen el hábito todavía, prueben con uno de estos, y les aseguro que no pararán hasta terminarlos. Son adictivos!

Felicidad / Adversidad

  1. Desde la adversidad, Santiago Alvarez de Mon
  2. El hombre en búsqueda del sentido, Victor Frankl
  3. Happier, Tal Ben Shahar
  4. Engineering Hapiness, Manel Baucells

Competencias Directivas

  1. Influence, Robert Cialdini
  2. La lógica del corazón, Santiago Alvarez de Mon
  3. Gobierno de personas en la empresa, Pablo Ferreiro
  4. El mito del líder: Santiago Alvarez de Mon
  5. Triunfar, Jack Welch
  6. Dueños de nuestro destino, Nuria Chinchilla
  7. Con ganas, ganas, Santiago Alvarez de Mon

Vida personal

  1. Como ganar amigos, Dale Carnegie
  2. Como suprimir las preocupaciones y disfrutar de la vida, Dale Carnegie
  3. Camino, San Josemaría Escriva de Balaguer
  4. Las trampas del deseo, Dan Ariely
  5. Decisiones Instintivas, Gerd Gigerzenger

Amor conyugal y formación de padres

  1. Remedios para el desamor, Antonio Vasquez
  2. Más allá del si, te quiero, Anival Cuevas
  3. El desafío del amor, Kendrick
  4. Y vivieron felices, Tomás Melendo

El éxito ¿Una ilusión peligrosa o un anhelo impostergable?

¿Soy exitoso? ¿A quién no le interesa serlo? Quizá una de las preguntas más trascendentales de nuestra vida, no la estemos enfocando por el camino correcto.

Y si la respuesta fue positiva, ¿nos preguntamos el porqué?

Aquí algunas típicas respuestas en las que seguramente nos veremos reflejados:

  1. Si, porque tengo mucho dinero, vivo en un departamento grande, soy gerentaso, super bien contactado, muchos amigos…
  2. Si, porque soy muy hábil, muy inteligente, tengo MBA del extranjero, inglés fluido…
  3. Si, porque me preocupo por las necesidades de los demás, por mis necesidades reales y estoy dispuesto a servir.

¿Alguno optó por la última opción?  No lo creo, y al final, es la verdadera razón de ser del éxito. La primera respuesta se basa en motivos extrínsecos, es decir, del entorno (plata, propiedades, (soy lo que tengo), la segunda por motivos intrínsecos (retos que cumplo) y la tercera por motivos trascendentes, es decir, el enfoque está en las personas. Soy exitoso cuando ayudo a los demás a serlo (familia, amigos, trabajadores, accionistas), y esta forma de ver las cosas, curiosamente no es excluyente, por el contrario, termina por incluir las dos primeras razones, que muchas veces son una consecuencia de vivir de cada a la tercera respuesta.

Actualmente la gente vive de afuera hacia adentro, tienen un error de enfoque. Les importa más hacer creer a los demás que son exitosos, que son felices, que en tratar de serlo realmente. Todo lo tienen en la vitrina y nada en el inventario.

En estos casos es muy importante definir para ti que es el éxito. Si vives persiguiendo el éxito de los demás, probablemente te des un portazo en la cara cuando lo consigas y veas que eso no te satisface. Cuantas veces hemos dejado muchas horas con la familia, con los amigos, para comprar algo que cuando por fin lo conseguimos, nos alegra el primer día y luego con el correr de los días, nos deja de encantar, y claro, el tiempo perdido ya no lo devuelve nadie.

Es por ello muy importante definir para nosotros que es el éxito, y hacernos las preguntas correctas para estar alineados con lo que queremos finalmente conseguir. Una primera y gran pregunta es ¿Para qué?. Ayuda mucho preguntarse, ¿Para que hago lo que hago?, ¿Para qué le dedico tanto tiempo a esto? ¿Vale la pena?

Mucha gente me dice que lo más importante en su vida es su familia, sin embargo, se han preguntado:

¿Cuántas horas trabajo al día?

¿Cuántas horas le dedico a mi familia al día?

¿Cuántas horas tengo para mi al día?

En el análisis de resultados encontraremos algunas conclusiones que podrán reorientar lo que hacemos. Al final, el tener una familia bien constituida, ayuda a ser más productivos en el trabajo. No son posiciones excluyentes sino por el contrario, complementarias. Muchas veces las causas de la baja productividad son los problemas familiares.  Robert Andrerson decía que “En todo matrimonio que ha durado más de una semana existen motivos para el divorcio. La clave consiste en encontrar siempre motivos para el matrimonio.”

Otro de los principales males que nos tratan de vender gato por liebre y nos hacen perseguir metas falsas es el “workaholismo” o adicción al trabajo, mal del que sufro, pero que poco a poco estoy tratando de salir (justamente escribiendo artículos como éste). Al final, no es la cantidad de horas, sino la forma de  utilizarlas, el que lo hace a uno adicto al trabajo. Nuria Chinchilla, experta enconciliación Trabajo y familia decía que “El trabajo es como un gas. Se esparce por toda la agenda, y si nos descuidamos, ocupa sin piedad cualquier hueco de tiempo libre.”  Quizá sea esa una buena medida para saber si lo somos, o estamos en camino a serlo. También existen otros síntomas como pensar constantemente en el trabajo o  buscar excusas para seguir trabajando.

Recordemos que al final uno trabaja para ser feliz, ser feliz implica vivir con la conciencia tranquila de saber que estás haciendo lo que tienes que hacer en ese momento, y la mejor forma de encontrar un trabajo que nos haga felices es en aquel que nos ayude a maximizar la remuneración emocional, es decir, la remuneración relacionada a la calidad de vida que queremos vivir para ser exitosos y la calidad de vida no es el número de cosas que tienes sino un conjunto de variables que incluyen la felicidad que puedes dar a los demás, el porcentaje de cosas que disfrutas, el tiempo que puedes dedicarle a tus seres más queridos y a ti mismo y el nivel de retos que puedes trazarte.