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¿El segundo lugar es el primer perdedor?

descarga“No lo puedo creer. No entiendo nada. No se cómo gané este partido. La luché hasta el final”. Juan Martín del Potro temblaba mientras lo entrevistaban luego de ganarle a Rafael Nadal. Luego se quebró en llanto. Al día siguiente dejó todo en la cancha contra Murray, perdió y se quedó con la de plata. Dicen que el 2do lugar es el 1er perdedor…

¿Del Potro fracasó? ¿O quizá es un tema de calibrar mejor la realidad con las expectativas?. Cuando tenemos metas y no llegamos… ¿Hemos fracasado? No ganó el oro, ok, pero, es el 141 en el ranking, le ganó al No.1, al No. 5 y perdió la final con el No. 2.

Me encantan las olimpiadas porque el deporte visto con otros ojos me ayuda a trabajar mejor. ¿Si fuesen gerentes, cuál de los 4 tenistas tuvo el mejor desempeño? ¿Qué define a los buenos gerentes? ¿Un currículum lleno de logros? ¿Venderse como líder, seguro de sí mismo, y muy inteligente? Hay toda una industria afuera dispuesta a fabricar profesionales tan perfectos y preparados que me asombra que no sean los Presidentes de las empresas en las que trabajan. Quizá no todo es lo que parece y al igual que Del Potro habría que enfocarse en algunos puntos que lo llevaron a la final y que podríamos traducir en competencias directivas:

  1. Resiliencia

Decía del Potro: “Lo que me pasó es un reflejo de la vida, te puede cambiar todo en un segundo. El 2009 me cambió la vida ganando el US Open, pero pocos meses después me volvió a cambiar la vida con una lesión en la mano. Pasé de ser el futuro N° 1 del mundo a no ser nada. Estabas en la cima del mundo y de golpe todo se derrumbó.”

El resiliente es el que sufre pero resiste. En el deporte y el trabajo, triunfan aquellos que han aprendido a luchar por dar lo mejor de sí mismos, a ser felices a través de la superación de sufrimientos, y de aprender de los fracasos. Y es que festejamos la victoria y odiamos la derrota, sin embargo, ambas son complementarias en el juego de la vida, y necesitamos aprender a vivir en las dos, si queremos ganarlo.

Pero no basta con el conocimiento de las técnicas de la batalla para alcanzar la victoria, es necesario pelear. No es suficiente con enterarse por donde hay que caminar para llegar al cielo, hay que recorrer el camino.

  1. Perseverancia en el trabajo

En esta vida no hay lonche gratis. Los resultados del éxito son hijos de la disciplina, de trabajar mucho y bien, del esfuerzo constante. Decía Santiago Alvarez de Mon que la experiencia per se no es un valor supremo. Los años, si no se saben leer con inteligencia y humildad, no bastan por si solos, necesitan de la perseverancia para arrojar un saldo positivo.

  1. Confianza

Las cosas buenas les pasan a los que las persiguen. La suerte se suele aparecer a los que han hecho sus tareas antes. Hay que disfrutar el partido. El resto ocurirá, y si no, no era nuestro tren. El nerviosismo, la angustia, la impaciencia, nos precipitan muchas veces a decisiones que luego nos pasarán factura.

  1. Enfoque en lo importante

Phil Jackson, mítico entrenador de la NBA, ganador de once anillos, resaltaba la importancia para competir con éxito de una mente concentrada. “En cualquier modalidad deportiva la capacidad de concentración es un factor crucial de rendimiento. En cualquier ámbito de la vida el priorizar lo importante es un elemento distintivo de excelencia.”

Y para ello hay que saber encontrarlo. No podemos sanar de una enfermedad si no la reconocemos como tal y no aceptamos los remedios oportunos. Es muy peligroso confundir un resfrío con una neumonía. Hay que distinguir los diagnósticos que nos dan luces para encontrar y priorizar los comportamientos que hay que cambiar.

Y luego, no sirven los pequeños pasos, la autocompasión, sino el golpe decidido que nos aleje de lo que nos tira para abajo. En el caso de recaída y de que parezca imposible vencer, recomenzar la lucha sin perder el ánimo!!! Es lo que hizo Del Potro hace dos días. ¿Y si lo intentamos? ¿Qué perdemos?

Messi… es como ver a Dios en la cancha

el-fenomeno-messi-2089745w620Messi es el único futbolista en la historia en ganar 5 veces el Balón de Oro. Ha ganado siete títulos de La Liga y cuatro títulos de la Liga de Campeones de la UEFA. Tiene el record de más goles en la historia de La Liga (295), en una temporada de La Liga (50), en un año calendario (91) y en un partido de la Liga de Campeones (5). Como dijo una vez Larry Bird luego de un partido con Michael Jordan, “He visto a Dios en la cancha”.

¿Se sacó la lotería?, Creo que no, y creo que hay muchas lecciones que podemos aprender de Lio que he querido resumir en 10 puntos:

1. Talento, condición necesaria pero no suficiente. Tiene instinto, velocidad y dominio con ambas piernas. También tiene debilidades como la estatura, no es cabeceador como Pelé, pero en lugar de inventarse al jugador que no es , de la mano de su entrenador de turno, sabe explotar sus fortalezas.

2. Capacidad de superación: A los 11 años le diagnosticaron una deficiencia en la hormona de crecimiento. Luego tuvo varias lesiones, la última en el 2014 que lo marginó varios meses. Dijo en una reciente entrevista. “Fue un año que intenté olvidar rápido para recuperar mi mejor versión gracias a la alegría, el trabajo y el esfuerzo. Cada año he procurado sacar cosas positivas de donde sea para crecer y mejorar. Pasa en la vida y dentro del terreno de juego.”

3. Fortaleza mental, todo Argentina le grita en contra porque sienten que le “debe” a su selección. En lugar de ahogarse en sus penas, parece que se inspira en sus equivocaciones para salir fortalecido. Sin duda, su mayor fortaleza es su cerebro, rebosa optimismo y fe. ¿Significa que no sufre miedos y angustias?. Por supuesto que no, es humano. Pierde, pero no fracasa. No eleva el error a la categoría de descalificación personal. Es por ello que siempre gana su partido interior, el único que depende de él. Si falla un penal o pierde un partido, piensa en el próximo, no se queda revoloteando en un pasado irreversible.

4. Pasión por lo que hace Su objetivo es hacer magia con la pelota, disfrutar, hacer famosos a otros con esos pases. Consecuencia de ello es la Champions y el balón de Oro. Muchos en cambio, vivimos obsesionados con los resultados.

5. Prioridad a la Familia Un entorno familiar estable y seguro que lo protege de la fama y le ayuda a seguir siendo una persona normal. Apasionado por el futbol, pero sabe que eso no es todo en la vida, y que la familia es tan o más importante que ello.

6. Espíritu de equipo Cuando marca un ‘hat-trick’ se lleva orgulloso la pelota a casa, y quiere que sus compañeros se la dediquen. Y lo hace, según su última entrevista “porque es un reconocimiento para todo el equipo. Sin mis compañeros no habría logrado todo lo que he conseguido en lo individual, y creo que, con un ‘hat-trick’, más que nunca, porque dependo mucho de ellos para hacer gol, así que es un recuerdo bonito tener la firma de todos.” Sabe que su crecimiento pasa por el crecimiento de los demás.

7. Respeto Sus conferencias de prensa son una muestra de respeto al equipo contrario. Respeta, estudia y admira la competencia. Hay gente que lamenta que haya coincidido con Cristiano. Y a lo mejor es al revés, que la mejor versión de Messi se la debemos a CR7 y a la inversa.

8. Humildad La victoria y derrota pasan con naturalidad, como la vida misma. Sabe que un día puede estar en la cima y al día siguiente en el sótano. No se entiende la luz sin la oscuridad. No es un divo, sabe bien de donde viene y hacia donde va.

9. Generosidad En el 2007, creó la Fundación Leo Messi cuya misión es actuar en favor de los niños y adolescentes en situación de riesgo.

10. Esfuerzo Es un futbolista que le pegan por todos lados y pocas veces cae. Socio fundador del Club de la Pelea . Este video da cuenta de ello https://www.youtube.com/watch?v=WZpMZHPmt3U No he escuchado ni una queja, ninguna excusa. Pasa la página y a escribir los próximos capítulos de su espectacular trayectoria.

Se imaginan si los profesionales o los políticos de moda, actuáramos así … la desaceleración a lo mejor no existiría.

Reflexiones para comenzar bien el 2016

newyearsresolutions2014Es el primer año en mucho tiempo en el que no decimos que este será mejor, pero tampoco va a ser peor. Nuestra ventaja hoy es la lectura de la realidad. Hace un año pensábamos que sería mucho mejor de lo que fue. Hoy estamos mejor parados porque podemos gestionar mejor nuestras expectativas y acciones. Es mejor saber que terreno pisamos que vivir en las nubes.

Inicio de año, hora del Auto examen:

1. ¿El 2015, ha sido exitoso para mi?

2. ¿Qué hice bien?

3. ¿Qué hice mal?

4. ¿Qué pude hacer mejor? …

En cada aspecto de mi vida en las 5 dimensiones: espiritual, personal, familiar, profesional y social. A raíz de este análisis es necesario planificar, implementar, controlar, aprender de los errores cometidos, porfiar y perseverar, para luego dejar que venga la “suerte”, ya que normalmente se suele aparecer cuando has hecho tus tareas previamente.

2015, año complejo, retador, en el que para salir adelante hemos tenido que inventar nuevas formas de hacer las cosas, haciendo más con menos, y es que el éxito verdadero cuesta, y mucho. Viene disfrazado en muchos casos de lucha, esfuerzo, y sufrimiento. Bien dicen que no se sale adelante celebrando éxitos sino superando fracasos. La realidad y el pasado confirman que todo lo que vale cuesta, lo que fácil llega, fácil se va. A los que buscan las cosas fáciles, o que se creen con suerte para conseguirlas sin esfuerzo, la vida les pasa la factura, tarde o temprano.

Hoy, muchos apuestan por lo fácil, inmediato, gratis y en cantidad. Y la verdad es que nada que valga la pena se consigue sin esfuerzo. Necesitamos mentalidad de maratonista.

Un buen profesional no se obsesiona por ganar o perder. Hoy puedo ser campeón, soy todo un ganador y mi ego engorda, pero mañana pierdo y me deprimo. El concepto de éxito tiene que basarse en algo más profundo. ¿Quién lo define? Si lo define tu cuenta de ahorros o tu posición en la empresa, te vas a deprimir. Pero si tú mismo eres quien define el éxito en función a esforzarse por hacer feliz a los que te rodean, ya las cosas cambian. Cuantas veces he ganado partidos de futbol y sin embargo he sentido que los perdí porque han sido aburridos, fáciles, y por el contrario, me he sentido ganador en aquellos que aun habiéndolos perdido, he sudado la camiseta hasta el último segundo, la he pasado bien, he aprendido. Igual con mi vida.

Ya lo decía Santiago Alvarez de Mon, Profesor Principal del IESE: «Éxito es el estado de paz y serenidad interior alcanzado como consecuencia de la satisfacción de saber íntimamente que he hecho todo lo que soy capaz. Los resultados, ganar, perder, las consecuencias de mi labor, forman parte de otro partido en el que no llevo las riendas.”

Albert Einstein, dijo: “La crisis es la mejor bendición que puede pasarnos, porque trae progresos. La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura. La verdadera crisis es la crisis de la incompetencia. Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno. Trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora, que es la tragedia de no querer luchar por superarla.”

Y es que mientras nos veamos como víctimas del contexto, y no como los actores principales de la película, solo bajaremos la fiebre artificialmente, pero el enfermo seguirá empeorando.

Y entonces, ¿Qué hacemos? Focus! Enfócate en las cosas que más valen la pena. Nuestra meta es ser felices para siempre. El problema es que apostamos inconscientemente a no vivir este final. Te has subido a un auto en el que podrías ir a 100 por hora y estás a 30 por hora.

En base a las 4 preguntas, hay que hacer el balance y establecer los propósitos. Define objetivos, acciones que se traduzcan en planes concretos, no de aquí al próximo año, sino de hoy a mañana. Cuando no tenemos un plan de acción al que ceñirnos, las buenas intenciones desaparecen enseguida. Renovarse o morir! Los buenos propósitos acaban perdidos en el valle de las excusas. De una vez, decidamos lo que queremos, comprometámonos a lograrlo, esfuerzo y perseverancia diaria.

Feliz 2016, ojalá hagamos todo bien, entendamos y gestionemos mejor la realidad y que en Enero 2017 seamos un poco más felices, y que con humildad y buen humor hayamos aprendido las lecciones que la vida nos va a dictar.

Radiografía del hombre light

gggggggEsta semana le voy a ceder mi turno a Enrique Rojas, un destacado psiquiatra español que ha escrito un gran libro, el hombre light, del que saqué un resumen que adjunto.

 “He descrito en este capítulo al hombre light: formado básicamente de estos cuatro elementos: hedonismo, permisividad, consumismo y relativismo. Un individuo así tiene un

mal pronóstico, pues está rebajado casi al nivel de objeto y transita por la vida con una existencia sin valores. Se fundamenta en la exaltación del momento, y el aumento de

la superficialidad; una existencia donde la apariencia externa es más importante que lo que hay dentro. Traído y llevado y tiranizado por los estímulos exteriores, a los que se entrega y con

los que pretende alcanzar la felicidad. Y todo cogido por los hilos finamente entrelazados del materialismo.

 ¿Cómo podrá un ser así superar los traumas, las frustraciones y todas las dificultades que tiene la vida? Evidentemente, no estará preparado para cuando lleguen. ¿Qué hay dentro de él? Su estado interior está transitado por una mezcla de frialdad impasible, descompromiso y curiosidad ilimitada, con una tolerancia sin fronteras. Una persona así es cada vez más vulnerable. No consigue el equilibrio y se hunde. Si no cambia su rumbo, acabará

teniendo el mayor de los vacíos, huirá de sí mismo y denominará libertad a la esclavitud.

 ¿Cómo hacer frente a esto? Debo señalar que el progreso material por sí solo no es capaz de colmar las aspiraciones más profundas del hombre. Lo que falta hoy, lo que el mundo necesita

es amor auténtico. Este vacío moral puede ser superado con humanismo y trascendencia; es decir, pasar por la vida superando lo menos humano que tenemos y dándole más cabida y amplitud al mundo de los valores morales y espirituales. No es posible el progreso auténtico,

íntegro, sin una base moral. Si eso falla, antes o después, nuestro proyecto se desmoronará por falta de fundamento.

 Son tres los elementos que ayudan al hombre a elevarse por encima de todas las circunstancias apuntadas con anterioridad. Los mecanismos que la psicología emplea son diversos: la sublimación, el espíritu de superación, la aceptación de la realidad unida a una buena dosis de capacidad de reacción para seguir hacia delante, cueste lo que cueste. Ahí entran de lleno esas tres cualidades que originan tres educaciones principales: afectividad, perseverancia y voluntad. El que carece de ellas o las posee debilitadas, lo va a notar seriamente.

 El tiempo cura todas las heridas cuando existe el amor. Ahí está el misterio de tantas vidas. Por ese camino descubrimos al hombre superior. Lo que falta en el mundo actual es amor; pero auténtico, verdadero, no el erotismo que los medios de comunicación nos quieren presentar. Hay que buscar el amor que, envuelto en voluntad y constancia, haga mirar hacia delante, superando los sufrimientos, los dolores y las humillaciones, para abrirnos camino hacia la paz interior, que es una de las puertas de entrada al castillo de la felicidad.

 Volvemos a la otra cara de la moneda. La voluntad templada en la lucha es una disposición activa para sobreponerse y alcanzar triunfos concretos y no muy costosos. Es necesario el

entrenamiento; como en toda ascensión, lo válido es ir dando pasos por el camino trazado y recomenzar siempre que sea necesario, volviendo sobre la motivación y la ilusión, que siempre

están en la base de la meta. Repito: avanzar poco a poco, atravesando baches y dificultades, aunque momentáneamente esté lejos la meta o la cumbre. Quien se lance en esta dirección verá que se trata de una experiencia fantástica, irá descubriendo muchas dimensiones ignoradas de su vida y se dará cuenta de sus verdaderas posibilidades. Si persiste, estará muy cerca de la felicidad.”

 Sino, aparecerá la depresión. “La personalidad depresiva contempla, debido a su filtro de negatividad, el peor ángulo de la realidad. Todo el sufrimiento está en la mente del paciente, que se ha acostumbrado a unos esquemas que funcionan de una determinada manera. Hay una serie de medidas prácticas que la persona puede introducir en su vida para ir levantando el estado de ánimo:

  1. 1.       Fijarse pequeñas metas asumibles en la vida diaria
  2. 2.       Escribir a menudo sobre lo que uno siente
  3. 3.       Ver las partes buenas de uno mismo, por ejemplo el aspecto corporal, el nivel de inteligencia, etc.
  4. 4.       Diseccionar las cosas malas que nos suceden en fragmentos comprensibles que nos permitan someterlas a juicio y desdramatizarlas.
  5. 5.       Controlar tus pensamientos negativos: Nuestra mente es capaz de crear conflictos donde no los hay. La comparación, el deseo excesivo, las quejas constantes, no saber perdonar, son seguros de infelicidad.
  6. 6.       Evitar la inactividad y la soledad: Cuando estamos preocupados y sin hacer nada, nuestra mente se concentra en lo negativo. Mantente ocupado en proyectos que te llenen y cultiva tus relaciones con amigos y familiares.
  7. 7.       Tener un futuro abierto con proyectos que realizar: Planificar a corto, mediano y largo plazo es la mejor manera de realizarse y hallar un sentido a la propia existencia.
  8. 8.       Diseccionar tu pensamiento de forma analítica: Realiza un auto análisis que ponga de manifiesto tus zonas erróneas y te ayude a encontrar alternativas y hábitos saludables.

 El éxito oculta lo que el fracaso enseña. Lo que te hace progresar como persona es el fracaso asumido de forma correcta. Por eso, una depresión puede ser la antesala de un avance personal muy importante.

 Nguyen van Thuan un sacerdote vietnaminta católico pasó 9 años solo en la cárcel de Saigon, condenado por el gobierno comunista. Los carceleros le preguntaban constantemente como hacía para ser un hombre feliz ahí adentro. EL contestaba que a pesar de estar encerrado era libre de mente. Para él, la felicidad era hacer lo que creía que tenía que hacer, puesto que eso tenía un sentido trascendente. Solo así olvidaba su celda horrible y el ambiente opresivo que le rodeaba.”

El trabajo más difícil del mundo…es el mejor trabajo del mundo

El próximo 1 de mayo es celebramos el día del trabajo y en un par de semanas más el día de la madre, encontré esté post buenísimo de Nuria Chinchilla, profesora del IESE y líder mundial en los temas de conciliación trabajo y familia, publicado en su blog: “En momentos en que no es fácil encontrar empleo para muchos españoles, sigue habiendo trabajo para todos en el hogar. Sigue leyendo

No perdamos, no podemos perder

«Un hombre se queda tranquilo y contento cuando ha puesto el corazón en su obra y ha hecho todo lo que ha podido», decía el filósofo Waldo Emerson.  Esta semana les traigo un extracto de un reciente artículo publicado por un referente mundial en estos temas de competencias directivas y además a quien suelo citar con cierta regularidad, que es el profesor del IESE Santiago Alvarez de Mon. Nos dice lo siguiente: “Cuando hacemos todo lo que llevamos dentro, cuando damos todo lo que está en nuestras manos, cuando jugamos con todas nuestras ganas y concentración, no perdemos, no podemos perder.  Cuando el corazón se muestra generoso y la razón dirige sus latidos, ganamos seguro.  Y en esa certeza interior, las posibilidades de ganar la contienda exterior crecen exponencialmente.  Si no es así, no pasa nada, se vive la paz y la tranquilidad de haberse vaciado.  Si el ruido de fuera marca la pauta y nos sentimos fracasados, imbuidos de un perfeccionismo darwinista que sólo otorga la alegría y la gloria al número uno, nos aqueja un grave problema interno que mide el éxito por parámetros muy poco rigurosos y justos.

Y el juego lo ganan quienes juegan, menuda perogrullada, no los que sufren pensando y rumiando su suerte.  Los partidos más difíciles se «juegan», no se piensan.  Esto último se hace antes, en los tiempos de estudios, planificación y preparación.

Algo de todo esto sabe Rafael Nadal.  ¿Cuándo conecta Nadal ese passig shot, cuándo se atreve contra todo pronóstico con una dejada, cuándo hace el ace que necesita? ¿Cuándo piensa y lee el partido de tal modo que parece un divertimento?  Para llegar ahí hay que trabajar muchísimo.  Toni, su entrenador, conoce el truco.  «Creo que sale natural porque sale de lo más hondo, porque se ha ensayado mucho y el movimiento está muy trabajado  Esa es la clave del entrenamiento, memorizas, automatizas todo, ya ni lo piensas.  Un tío que se tensa, no logra relajar el cuerpo.  A esta gente la ves en momentos de presión totalmente bloqueada.  Un director de orquesta al frente de una pieza difícil tiene que sabérsela muy bien y, además estar confiado y relajado»  Ahora se empiezan a recoger todos los frutos del esfuerzo precio.  Tanto entrenamiento, tanta repetición te facilita actuar casi de memoria.

…en los problemas que he tenido, ¿Cómo salí adelante? Confiando en mi mismo, a punta de esfuerzo, dejándome llevar por la pasión, por el amor a lo que hago.  ¿Valiente  optimista porque no tenía miedo, o precisamente lo contrario?  Lo tenía, lo entendí y lo acepté, y tirando de todo su caudal de conocimientos y habilidades, lo superé. La valentía es justamente la superación del miedo.

Yo no me creo esa tontería de que el equipo, no ha de tener miedo, claro que ha de tener miedo el equipo, el miedo no te debe echar para atrás, pero tú debes asumir tu miedo, has de respetarlo, has de ser responsable, al miedo hay que hacerle frente con valentía, con convencimiento, y jugarás con todas tus capacidades.

…No se trata de cómo alcanzar los sueños, sino de cómo encauzar la vida.  Si encauzáis la vida por el camino correcto, los sueños vendrán a vosotros».  Lo más valioso de la vida es consecuencia natural de una forma de caminar por ella y del esfuerzo que uno pone para ello, no es el producto lógico de nuestros desvelos, planificaciones y expectativas.  La vida es aquello que ocurre, que acontece, que fluye, una vez que hemos hechos nuestros deberes, que hemos cumplido nuestras tareas, que hemos dado el do de pecho.  Entonces, por añadidura, soñamos y vivimos.  ¿Fácil propuesta?  En absoluto, que nadie se engañe.. Es un desafío para mentalidades sabias y fuertes.

Porqué nos gusta hacer cosas, pero no cuando nos pagan por ello

 Esta semana he hecho un breve resumen de uno de los capítulos del libro “Las trampas del deseo” de Dan Ariely, en el que habla de la importancia de las normas sociales. “Hay numerosos ejemplos que muestran que la gente se esfuerza más por una causa que por el dinero. La gente está dispuesta a trabajar gratis,  y también está dispuesta a trabajar por un salario razonable; pero ofrézcales una paga mediocre y se darán la vuelta. Los regalos también resultan eficaces en el caso de los sofás, y ofrecer a la gente un regalo, aunque sea pequeño, es suficiente para conseguir que te ayuden; pero mencione lo que le ha costado el regalo, y verá cómo le dan la espalda antes de que tenga tiempo de decir “normas mercantiles”

El dinero resulta ser con mucha frecuencia la forma más cara de motivar a la gente. La normas sociales no sólo son más baratas, sino que a menudo resultan también mas efectivas.

 

Probablemente existen numerosas situaciones en las que los adolescentes sencillamente no son capaces de controlar sus propias emociones. Una estrategia mejor para quienes desean garantizar que éstos eviten el sexo consiste en enseñarles que deben apartarse del fuego de la pasión antes de hallarse lo bastante cerca como para ser atraídos por él. Puede que aceptar este consejo resulte difícil, pero nuestros resultados sugieren que para ellos es más fácil combatir la tentación antes de que surja que después de verse atraídos hacia ella. En otras palabras: evitar completamente la tentación es más fácil que luchar contra ella. 

La segunda rareza es que prestamos más atención a lo que podemos perder que a lo que podernos ganar. En consecuencia, a la hora de poner precio a nuestro querido carro TICO, pensamos más en lo que perderemos (el uso del cacharro) que en lo que ganaremos (dinero para comprar otra cosa). Y de ahí que lo pongamos a la venta a un precio elevado y poco realista. Del mismo modo, el dueño de la entrada presta atención sobre todo a la pérdida de la experiencia del partido de baloncesto, en lugar de imaginar el disfrute derivado de obtener dinero o de lo que puede comprarse con él. Nuestra aversión a la pérdida es una emoción fuerte, y una emoción que a veces nos hace tomar malas decisiones. ¿Se pregunta el lector por qué nos negamos a vender algo de nuestro preciado montón de trastos viejos y, cuando lo hacemos, le atribuimos un precio desorbitado? A menudo es porque ya estamos lamentando su pérdida.

La tercera rareza es que suponemos que los demás verán la transacción desde la misma perspectiva que nosotros.

 

Mantener las puertas abiertas

Por qué las opciones nos distraen

de nuestro principal objetivo

 

Tenemos una compulsión irracional a mantener las puertas abiertas. Así es como estamos hechos. Pero eso no significa que no debamos intentar cerrarlas. Piense en este episodio de Lo que el viento se llevó: Rhett Butler dejando a Scarlett O’Hara, en la escena en la que ella se aferra a él y le suplica: “¿Qué será de mí? ¿Adónde iré yo?”. Rhett, que ha tenido que aguantar demasiado de Scarlett y que finalmente se ha hartado de ella, le responde: “Francamente, querida, me importa un bledo”. No es casualidad que esta frase de la versión cinematográfica de la novela de Margaret Mitchell haya sido votada como la más memorable de toda la historia del cine. Es su categórica manera de cerrar una puerta lo que le proporciona su generalizado atractivo. Y debería servirnos a todos de recordatorio de que tenemos puertas —pequeñas y grandes— que deberíamos cerrar.

Debemos deshacernos de los comités que no representan sino una pérdida de tiempo, y dejar de enviar tarjetas de felicitación a personas que se han mudado a vivir otras vidas con otros amigos. Hemos de determinar si realmente tenemos tiempo para ver partidos de baloncesto, jugar al golf y al squash, y mantener unida a nuestra familia; tal vez deberíamos dejar atrás esos deportes. Son puertas que debemos cerrar porque nos roban energía y capacidad de compromiso con otras que sí deberían quedar abiertas; y también porque acaban por volvernos locos.