¿Cómo ser mejores padres, esposos y trabajadores a la vez?

Hoy he decidido transcribir un artículo publicado en Zenith el 2 de Junio, en el que entrevistan a  Nuria Chinchilla, experta en conciliación entre trabajo y vida familiar.


Ella es doctora en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Navarra, licenciada en Derecho por la Universidad de Barcelona, Master en Economía y Administración de Empresas y doctora en Dirección de Empresas por el Instituto de Estudios Superiores de la Empresa (IESE) de la Universidad de Navarra.

 

La doctora Chinchilla muestra cómo la mujer madre que trabaja es el verdadero agente de cambio de las empresas a favor de una mayor humanización del trabajo. La flexibilidad y el trabajo por objetivos son, en su opinión, las claves del desarrollo empresarial de las próximas décadas.

–Se ha dicho en muchas ocasiones que la crisis de la familia se produce por la incorporación de la mujer al trabajo. ¿Qué opina al respecto?

–Nuria Chinchilla: Lo que yo creo es que el contexto empresarial que tenemos no ayuda ni a ser padre ni madre ni esposos. Hay que repensar la empresa, visto que la mujer sale de modo masivo al mercado de trabajo. La situación que vivimos actualmente es insostenible. Evidentemente, el invierno demográfico tiene que ver con que la mujer sale al mundo laboral y se encuentra con una empresa rígida pensada por hombres y para hombres. Ésa es la primera clave.

Lo que estamos viendo es que la “revolución femenina”, entendida en el buen sentido, beneficia también al hombre, porque le ayuda a “volver a entrar” en el hogar. Es bueno que la mujer aporte a la sociedad sus conocimientos y valores, y al mismo tiempo no tenga que renunciar a ser esposa y madre, lo cual requiere en cada momento una dedicación de tiempo vital diferente.

Evidentemente no es un problema solo de las empresas; hay un enorme problema social porque las administraciones públicas siguen pensando en el individuo en lugar de pensar en la familia, que es la verdadera célula básica de la sociedad.

En la familia es donde se genera la confianza, que es la base de funcionamiento de los mercados y de las instituciones. Hay un problema de generación de contravalores, de vaciamiento cultural, especialmente en los medios de comunicación. Y si los miembros de la familia no tienen tiempo de convivir y de desarrollar sus competencias en la familia, no se forman personas “completas” para la empresa, no sólo preparadas técnicamente sino humanamente, capaces de comprometerse en proyectos a medio y largo plazo.

Lo que ha pasado es que la mujer ha salido al mercado laboral y que el hombre no ha entrado en la casa. Ahora estamos en un momento de “inpass” en que la mujer está fuera y el hombre no está dentro, ni como esposos ni como padres ni como corresponsables de un hogar. Ambos, hombre y mujer, tienen que tener la cabeza puesta en el hogar como la primera empresa, y tener claro que el trabajo es para la familia,  no la familia para el trabajo.  Ésta es una cuestión que no está clara en muchas cabezas, ni de hombres ni de mujeres.

Porque lo que está sucediendo es que, como el trabajo es más rígido y la familia más flexible y comprensiva, al final ésta, de tanto estirarla, se rompe. El trabajo es como un gas que se mete en las grietas que dejamos en nuestra vida, y que acaba llenándolo todo si no ponemos muros de contención. Hay que dejar tiempo y energías para estar con la familia y para poder dirigir la propia vida.

–¿Qué modificaciones legales al respecto habría que pedir a las administraciones públicas? Por ejemplo, el descanso post natal (16 semanas) es una de las más breves de Europa…

–Nuria Chinchilla: Lo ideal es que la ley diera libertad a cada uno para hacer lo que en determinado momento decida. Tenemos que trabajar con la libertad de las personas.

En el caso de la baja maternal sería bueno que fuera más larga, también para las empresas. El hecho de que sea de un máximo de 4 meses impide que la empresa piense en la sustitución de esa persona, con lo cual el trabajo suele recaer en los compañeros. Claro, estos, la segunda vez que vean embarazada a esta mujer, en lugar de felicitarla le harán sentir que es una egoísta y que les echa encima su trabajo, y este tipo de cosas generan mal ambiente. 

En cambio, si la mujer está un año fuera, como sucede en otros países europeos, la empresa tendrá que buscar a una persona que la sustituya. Ese año es fundamental en la vida de un niño, cuando más necesita a su madre (o a su padre, en eso no hay ninguna dificultad, aunque los neurólogos afirman que es mejor la presencia de la madre, pero cada familia tiene sus necesidades y su forma de organizarse).

De hecho los permisos por “paternidad” son muy positivos porque hacen que el hombre “entre en el hogar”, para que se entere de lo que verdaderamente es su hogar y lo disfrute, y pueda decidir con su mujer a qué se va a dedicar y de qué modo. Esta es una gran ocasión para los padres, más que para los bebés, para involucrarse y comprometerse más en la vida familiar.

–Se habla a menudo del problema de la conciliación como un problema de igualdad entre hombre y mujer. Pero lo que está discriminado ¿es la mujer trabajadora o la madre trabajadora?

–Nuria Chinchilla: Históricamente ha habido discriminación hacia la mujer por ser mujer, porque la empresa estaba pensada por hombres y para hombres. Por ejemplo, había casos en que si eran mujeres eran “limpiadoras”, y si eran hombres, eran “peones de mantenimiento”. Una y otra categoría hacían lo mismo, pero una cobraba más que la otra. Eran injusticias con las que había que acabar.

Pero la verdadera discriminación en las empresas, como estamos comprobando una y otra vez en las investigaciones del IESE, es por causa de la maternidad, no por el hecho de ser mujer: por tener hijos o por poder llegar a tenerlos. En realidad, las leyes de conciliación tienen que ver no tanto con la mujer como con la familia que esa mujer tiene.

En este sentido, la Ley de Igualdad que tenemos ahora es una ley sesgada. El hombre y la mujer son diferentes, y precisamente la maternidad es el factor que pone de relieve esa diferencia. Lo que tiene que hacer la legislación es apoyar a la mujer que quiere ser madre, por el bien de ésta, del padre, del hijo, de la propia empresa y de la sociedad. Se trata de superar las dificultades con que la mujer madre se enfrenta, para que pueda aportar lo que tiene de bueno a la sociedad.

–¿Cuál es la aportación de la mujer a una cultura empresarial más humana?

–Nuria Chinchilla: La mujer aporta su visión femenina, que es distinta y complementaria de la masculina. En general lo que está aportando es más anticipación de las consecuencias de una decisión sobre las personas, por tanto está humanizando más la visión empresarial, y como consecuencia a mejorar la dirección de las personas.

La mujer (hablo como tendencia general, por supuesto hay excepciones en todas partes), precisamente porque en su visión integra mejor los sentimientos y emociones de las personas con las que trabaja, consigue formar mejores equipos, con mayor grado de compromiso.

La regularidad sociológica nos dice que la mujer no busca tanto “ponerse la medalla”, sino que las cosas salgan adelante, y le cuesta menos trabajar en equipo. Esto supone un cambio respecto del hombre, que en general juega más a ganar, es más agresivo en su manera de trabajar.

En nuestro libro, “Dueños de nuestro destino”, hablamos de esto: el hombre antes era guerrero, y “trabajaba” con su coraza y con su espada. Ahora, los ejecutivos van a la guerra, en lugar de con el caballo y con la espada, van con la “palm” y en avión, pero están jugando al mismo juego agresivo. Precisamente se trata de que las personas sean más dueñas de sí mismas y de su destino, y que las familias descubran sus misiones internas y externas.

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5 Respuestas a “¿Cómo ser mejores padres, esposos y trabajadores a la vez?

  1. Felicidades por este articulo. El problema que tenemos en la sociedad actual es la desintegracion familiar y las consecuencias que esto acarrea. Y el colmo es que la mujer se tiene que enfrentar sola dia a dia y sin apoyo alguno.

  2. se puede ser profesional ejecutiva,madre, esposa y colaborar con la comunidad, siempre y cuando se tenga a Cristo como centro del hogar y de la espiritualidad de cada miembro del hogar, compartiendo las responsabilidades en y para la vida familiar y primordialmente siendo respetuosos, teniéndose la certeza de que el hogar es la empresa en que todos son garantes de sus beneficios y donde se vive con amor lo que se tiene. Los hijos deben conocer las necesidades y participar de las metas que se propongan alcanzar, opinar de lo que se quiere, para qué y por qué?

  3. Cuando los hijos crecen, si han tenido buenas bases de formación en el hogar, éstos son capaces de dar lo mejor de sí mismos y lo demuestran en sus estudios, en las relaciones con sus iguales, en la vida familiar y continuan siendo ya profesionales siendo jóvenes ejemplares en el trabajo, al compartir socialmente y en la vida en la comunidad. El secreto está según mi visión como madre, ya jubilada y sin el padre de mis hijos que me ayudó a que crecieran con buenas enseñanzas. Por eso Dios lo tiene disfrutando de la gracia eterna, la que mis hijos y Yo también por la intersección de
    María Santísima y su Hijo Santísimo, el Padre Eterno nos la concederá. No somos ejemplares
    pero procuramos en las enseñanzas del Evangelio construir nuestras vidas para la vida eterna. Es nuestra mayor de las metas.

  4. La base de la sociedad es la familia y la familia son esposo y esposa, los hijos vienen a ser parte de esta familia, Dios creo al hombre con un proposito proteger, sustentar, amar y respetar a su esposa, y a la mujer la creo como ese complemento para el hombre, la creo como la ayuda idonea, porque DIos dijo no es bueno que el hombre este solo, vio que a este le faltaba algo para estar completo por eso creo a la mujer, que quiere decir esto ambos nos necesitamos somos complemento, parte integra el uno del otro, y lo que mejor le podemos dar a nuestros hijos ya seamos profesionales ambos o alguno, trabajemos, estemos fuera de casa, fuera de darles el sustento es mostrarles el amor, la union, el respeto, el querer estar siempre juntos, esto a nuestros hijos les da seguridad, estabilidad, tranquilidad, cosas que hacen falta en los hogares y crea en los hijos inseguridad la cual conlleva a multiples dificultades, y ante todo que Cristo sea ese cordon que hace fuerte la relacion entre esposos, porque cordon de tres dobleces no se rompe facilmente, asi dice la palabra.

  5. quiero seguir recibiendo comentarios y nuevas entradas

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