El matrimonio sí funciona

54Hoy en día se habla cada vez más del incremento de divorcios y separaciones en matrimonios cercanos a nosotros, pero existen también millones de matrimonios felices que permanecen en el anonimato y es hora de ponerlos de moda, no por ellos, sino porque lo necesita la sociedad 

No hay que tener miedo al fracaso en nuestro matrimonio si las cosas se hacen bien desde el principio, porque contrario al refrán que da el nombre a este artículo, el éxito del matrimonio no depende de la suerte. Tengo varios amigos casados que ya se han separado, sus matrimonios no duraron ni 3 años, ¿Por qué? Una de las principales razones es porque “ya no había amor en su relación”. 

Un amigo español experto en este tema, Aníbal Cuevas, escribió que para que haya amor, hay que amar. Parece una frase muy simple, pero es bastante profunda. Nos dice que el Amor es un sustantivo y por tanto refleja estatismo, amar es un verbo y refleja por tanto acción. El amor es estático, no se mueve, no avanza, no crece, no se recupera, si no se ama. El amor necesita la acción de amar. Por eso el amor igual que viene se va y es que para permanecer necesita del verbo amar.¿Cuál es la solución cuando ya no hay amor? Amar, amar más. Hay un conocido proverbio que dice: Hay que sembrar amor, donde no hay amor, para cosechar amor. Quizás sea ésta una de las claves de la diferencia entre el enamoramiento y el amor. El enamoramiento viene y va, el amor se quiere, se busca, se defiende y se trabaja. 

Trabajando el matrimonio

¿Que cuesta porque ya no se siente lo mismo? Pues claro que cuesta. En esta vida no hay lonche gratis. Pero todo lo que cuesta vale. Además, ¿qué significa eso de “sentir”? Definitivamente la solidez de un matrimonio no se puede sustentar en que “hoy siento que te amo”, “hoy no siento nada por ti”. Llevados de esta idea que cada vez está mas extendida, cuando los sentimientos desaparecen o la convivencia se hace cuesta arriba, muchas personas empiezan a buscar fuera lo que no encuentran dentro. En vez de concentrar su atención y esfuerzo en recuperar o reconstruir ese amor, se dejan llevar de lo que sienten o de lo más fácil: sentirse víctimas y buscar consuelos.  Algo tan fundamental y que afecta aspectos tan íntimos de las personas como es el amor no puede estar sustentado exclusivamente sobre algo tan frágil y quebradizo como son los sentimientos que por su propia naturaleza son oscilantes y sujetos a altibajos que, en la mayoría de los casos, no dependen de la voluntad de uno mismo. Los sentimientos dependen de numerosos factores internos y externos a nosotros. Factores tales como el clima, el cansancio, los desarreglos hormonales y el estrés hacen que varíen nuestros sentimientos y estados de ánimo. El matrimonio debe estar afianzado y construido sobre algo más sólido como la voluntad y la inteligencia.

Por otro lado, el pensamiento siempre debe llevar un componente sentimental y no únicamente basarse en el raciocinio. Es decir, debe ser guiado por el corazón y la cabeza, lo cual hace un amor inteligente. La verdadera sede de la inteligencia no es únicamente la razón sino también el corazón. Un corazón inteligente y una razón sensible forman una dupla imparable. 

Hay aspectos de la vida que de tan naturales no se les presta demasiada atención. Pareciera que su desarrollo y crecimiento fuera automático. Así pasa con demasiada frecuencia con el amor matrimonial ¿No es lo más natural que los esposos se amen? ¿Porqué se iban a casar si no fuera así?.Sin embargo el mayor peligro de lo natural es justamente ese, al ser considerado natural se entiende que no hace falta preocuparse de ello, está ahí. Precisamente por esa razón pienso que hay que dedicar tiempo al amor entre los esposos. Nunca, ni en los mejores días hay que dar nada por supuesto. Desde el primer momento hay que cuidar ese amor para que crezca y se haga cada vez más fuerte. Se tiende a pensar que el amor fuerte es el que despierta pasiones y sentimientos explosivos y ello encierra un gran peligro para el amor verdadero. El amor más fuerte es el que supone querer al otro cada día, no haciéndolo depender de emociones fuertes. Hace falta aprender a amar y amar precisamente cuando el amor no parece fuerte porque faltan las emociones.  Para ello, es necesario saber cuales son algunas de las causas que son las generadores de las inevitables crisis que ocurren en todos los matrimonios.

Al respecto, he extraído las mencionadas por Antonio Vásquez en su libro “El matrimonio y los días”. Nos cuenta que la primera de ellas es la exagerada expectativa de esperar demasiado del matrimonio, en lugar de ir a él para entregarse. Se pretende que el cónyuge sea perfecto, o a eternizar momentos de los primeros días del enamoramiento. La pregunta no es: ¿Cuánto me puedo beneficiar?, sino cuánto puedo dar en el matrimonio. Otras de las causas son el mal carácter de cada uno, la rutina, la atención a medios de comunicación que transmiten antivalores, la soberbia y el orgullo, las cuales son el origen de casi todos los defectos, del mismo modo que la humildad y la sencillez, son el fundamento de casi todas las cualidades.  

Existe una creencia  tan falsa como difusa según la cual, cuando el amor existe, no deberían presentarse dificultades ni obstáculos. De esta forma, cuando llegan los conflictos, se interpreta que el amor está perdiendo fuerza y calidad.  

La camisa del casado feliz

Uno de los mejores artículos sobre el matrimonio que he leído últimamente es un resumen que se publicó en el Boletín de egresados del IESE en el que Gerardo Castillo, profesor del Departamento de Educación de la Universidad de Navarra, define las claves del éxito en el amor conyugal tomando como base una encuesta entre cien matrimonios de diferentes países, con un mínimo de diez años de vida conyugal, que se consideraban felices, aunque no faltasen en sus vidas algunos sinsabores y conflictos que ellos consideraban normales. Resume las conclusiones de esa encuesta en los siguientes factores de éxito:

          Evitar por todos los medios, las ofensas de palabra, acción o gestos.

          Aprender a callar, evitando discusiones inútiles.

          Aceptar al otro tal cual es y quererle con sus defectos. Hay dos tipos de defectos, las manías y los graves, son sólo los últimos los que se deberá ayudar al otro a cambiar.

          Hablar después de un pleito, no cerrar las heridas en falso.

          Si la relación con Dios es buena, por ende la relación con los esposos será también buena.

          Esforzarse cada día. Quien renuncie al esfuerzo ha firmado la sentencia de muerte de su matrimonio.  Se trata de luchar, no de vencer siempre.

          Incidir siempre en la parte afectiva, un beso puede darse de mil maneras, esa agarrada de mano, ese abrir la puerta, hay mil detalles.

          Casarse para toda la vida: haber tenido claro que el matrimonio es para siempre.

          Utilizar recursos para mantener la relación en buen estado y prevenir posibles conflictos: hablar a tiempo, reconocer errores, saber disculparse y saber ceder.

          Convivir como personas que se quieren: sinceridad (no tener secretos con el otro), confianza, comprensión, respeto, buenos modales, delicadeza en el trato, saber callar, saber escuchar, no decir siempre la última palabra.

          Cuidar cada día los pequeños detalles que hacen más grata la vida al otro.

          En los enfrentamientos apelar a los buenos recuerdos y recurrir al buen humor, que desdramatiza los problemas y ayuda a ver la realidad por su lado más favorable.

          No levanten acta de las culpas del cónyuge, ni se empeñen en seguir echándole en cara cosas ya pasadas. Intenten vivir en el presente y mirar hacia adelante.

          El secreto de la felicidad conyugal está en lo cotidiano, no en ensueños. Está en encontrar la alegría escondida que da la llegada al hogar; en el trato cariñoso con los hijos; en el trabajo de todos los días, en el que colabora la familia entera, en el buen humor ante las dificultades, que hay que afrontar con deportividad.

  •           Las parejas más felices no siempre tienen lo mejor de todo, solo saben sacar lo mejor de lo que encuentran en su camino

          Los problemas se calman no con un grito, sino con una caricia. 

¿En qué consistirá “blindar” el matrimonio?

Básicamente en vivir las virtudes humanas que llevan a la madurez y a la felicidad. La adquisición de virtudes en el matrimonio lleva a encontrar la felicidad propia buscando la felicidad del otro. La felicidad no se consigue empeñándose en ser feliz, sino procurando que lo sean los demás. La felicidad es el resultado de una vida de entrega a los demás; por eso se puede ser feliz aunque se sufra.  Dedicar a lo largo del día parte del tiempo a pensar en cosas pequeñas que puedan mejorar la relación con el cónyuge supone estar “blindando” el matrimonio. No solo basta con ser esposos, sino estar como esposos, es decir, portarse como tales, porque como escuché la semana pasada: El que “es” debe estar, porque sino, corre el riesgo de que “esté” el que no “es”.

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25 Respuestas a “El matrimonio sí funciona

  1. Giovanna Garate (Peru)

    Que maravilloso. Tengo apenas dos años de casada, pero tengan la plena seguridad que esos consejos, me acompañaran durante toda mi vida de casada, sobretodo aquel ultimo de que los problemas no se calman con un grito, si no con una caricia. Que hermoso.

  2. Felicidades por este articulo, me encanto y soy una orientadora familiar que trabaja para ayudar a los matrimonios con problemas para que descubran que los problemas no se calman con un grito, si no con una caricia.

  3. tengo tres meses de casado y doy gracias adios por haber puesto esos textos en mi vida, pues habra q meditar mucho sobre muchos puntos aun se q me falta mucho y estoy seguro q sldre de todo lo dificil q estoy pasando. gracias

  4. hola me encanto este articulo, yo ya voy a cumplir los 2 años pero lamentablemente mi matrimonio ya esta por acabar que pesar que lei tan tarde para correguir algunas cosas en las cuales fallamos, me gustaria que me guiaran para no perder esto por que seria mentirosa al decir que yo no quiero ya nada con mi esposo, el me pidio un tiempo pero ese tiempo es para q el decida si si o no, y quiere un mes y pues yo tomo este tiempo para dejar las heridas y ser la persona que una vez fui. espero una pronta respuesta GRACIAS

  5. Hola May, si vives en Peru, hay un retiro Catolico este 5,6 y 7 de septiembre, si deseas mas informacion contactame.

    El articulo es maravilloso, tengo 3 meses de casada y me siento con muchas fuerzas, mi mayor temor es que en nuestra infancia tanto de mi esposo como la mia tuvimos padres separados, y fue terrible, por eso mi sueño es luchar por una familia llena de amor donde los esposos se amen, eso es suficiente para que los hijos sean felices.

  6. HOLA MUCHAS GRACIAS POR TU INVITACION, SOY DE MI LINDA COLOMBIA (BOGOTÀ), Q PESAR Q NO HAY POR ACA ESOS ENCUENTROS POR QUE LA VERDAD ESTOY MUY TRISTE POR QUE MI ESPOSO YA SE LE ACABO EL AMOR O NO SABE LO Q QUIERE, POR EL DAÑO QUE LOS DOS NO HEMOS HECHO, YA NO SE NI QUE HACER PARA NO PERDERLO, YO SE QUE YO LA EMBARRE EN ALGUNAS COSAS QUE MI GENIO, EL SER POSESIVA, SER DESCONFIADA, POR QUE LAMENTABLEMENTE TUVE UN HOGAR DE VIOLENCIA Y DE MUCHA DESESTABILIDAD EMOCIONAL, CREIAN Q CON EL DINERO TODO LO SOLUCIONABAN, NUNCA TUVE UN AMOR DE FAMILIA, POR ESO SOY UN OGRO Y POR ESO ME ESTA PASANDO ESTO CON MI HOGAR Q YA PERDI, QUIERO UNA AYUDA NO QUIERO PERDERLO COMO TAMBIEN QUIERO RECUPERAR MI HOGAR Y MEJORAR COMO PERSONA, POR FAVOR AYUDENME. GRACIAS ATT MAYDARLIN

  7. hola lei atentamente y quiero tomar muchos de estos consejos , ya que siento que mi matrimonio esta pasando malos momentos , creo que estoy a tiempo de recuperarlo y de seguir adelante por mi nuevo hogar que viene en camino. Bueno, yo llevo 3 años que los 2 anteriores han sido de felicidad ,pero bueno los felicito por hacer esto tan necesario para muchos adios santiago de chile

  8. hola MAYDARLIN

    Una de las caracteristicas que distinguen el noviazgo es: que somos hipocritas, los hombres con el afan deconquistar somos detallistas, especiales, hostigadores, tiernos, empalagosos, etc, y por otra parte la mujer que requiere o exige todo lo que el hombre antes daba (antes me refiero al noviazgo) es por esta razon que, como solo es mas importante la otra persona nos alvidamos de nosotros mismos, el hecho de que uno quiera complacer quizas es egoista, pero creo que damos lo que necesitamos o bien que otra persoa tambien nos ofrezca, sin embargo parece que siempre es el complacer a la otra persona, coartamos nuestra oportunidad de vivir, nuestra individualidad se destroza por el solo hecho de estar bien, y es esto lo que ahoga, lo que mata el interes por le coyuge, nos empieza a costar trabajo ser un don juan todos los dias, por eso es mas facil de vez en cuando, sin embargo, lo mas importante es vivir lo que tienes, no puedes obligar a nadien que te quiera, asi lo quieras mucho, mejor se tu misma, no intentes complacer, es mas facil ser uno mismo que intentar ser siempre un don juan

  9. Es uno de los mejores articulos de consejos que he leido acerca de el matrimonio. Muchisismas gracias! tome mis notas y voy a sacar lo mejor de esto =]

  10. hola gracias por los consejos y sobre todo por los buenisimos articulos que tienen, bueno el 15 de agosto mi esposo o bueno ya ex, se fue de la casa me fui de viaje y me entere de donde estaba que se habia ido, ahora estoy pasando por una depresion inmensa, ya no se ni que hacer, sigo es por mi hija, el dice que ya no me ama y que ya no quiere nada conmigo, como quisiera devolver el tiempo y haberme dado cuenta de estos articulos al principio, pero bueno, cualquier cosa que quieran hablar conmigo mi correo es maydarlin_17@hotmail.com, y lo unico que espero es seguir adelante, por q mi vida giraba alrededor de el, me siento sola, sin motivos de seguir, triste, con depresion, desesperanza, me siento mal y no se que hacer la gente me dice deja que pase el tiempo pero xq me pasa esto, me dice q el volvera q deje que pase el tiempo pero no creo el es de barranquilla dejo su trabajo votado y busco un trabajo por aya, ahora estoy sola con mi hija, el lejos y yo por aca en bogota queda lejos y yo le insisto que sea una ultima oportunidad pero no que no quiere saber nada de mi y que ya no me ama y no se que mas hacer por que he hecho de todo pero nada vale ya perdi gracias por escucharmen.

  11. HOLA SALUDOS A TODOS Y FELICITARLOS POR SUS BUENOS CONSEJOS , YO QUISIERA COMPARTIR ;MI PENA SOY UNA MUJER DE 43 A;OS QUE POR GRACIA DE DIOS SIEMPRE ME HE VISTO DE MENOS, Y EN MI ASPECTO FISICO SOY UNA MUJER GUAPA, EN MI INTERIOR ME CONSIDERO UNA PERSONA NOBLE, SIN EMBARGO NUNCA HE ENTENDIDO A MI ESPOSO SE PASA LA VIDA TRATANDO DE LASTIMARME Y SIEMPRE HE TENIDO QUE SER YO QUIEN SE HUMILLE PIDIENDO PERDON, DESPUES DE CASI 20 A;OS, FUI INFIEL CONOCI A UN ;HOMBRE DEL CUAL ME ENAMORE MAS NO HE PODIDO PEDIR EL DIVORCIO ALGO ME DETIENE Y ESTOY SEGURA QUE AMOR NO ES, TENGO 4 HIJOS DOS GRANDES MAYORES DE 20 Y NO SE COMO HABLAR CON ELLOS PARA PEDIRLE EL DIVORCIO NO TENGO EL VALOR K PUEDO HACER , SI ALGUIEN VIVIERA ALGO PARECIDO A MI SITUACION ME GUTARIA QUE ME ESCRIBIERA Y ME AYUDARA HA DICERNIR MEJOR MI SITUACION ASI MISMO TAMBIEN ME GUSTARIA QUE SUPIERAN QUE A LA PERSONA DE LA K ME ENAMORE YA NO LA VEO LE PEDI QUE SE ALEJARA DE MI PARA PODER DECIDIR BIEN QUE PUEDO HACER POR MI SOLA. MI CORREO ES almagemela2008@live.com.mx

  12. yo tenia problemas con mi esposa al punto de separarnos pero nos dimos una oportunidad nos hablaron del programa REMA renobacion matrimonial asistimos y esto yebamos 12 anos con una meor relacion de pareja y unos meores padres este programa no a ensenado a comunicarnos en sentimientos const de 3 etapas entrevista,fin de semana y seguimiento este programa esta en pru Providence RI estados unidos y creo que esta en chile despues de tomar este programa mi esposa y yo nos quedamos trabaando Para REMA si tienn posibilidades de hacer este programa les asguro que su matrimonio caminara mejor

  13. Veo el articulo con el tema de matrimonios felices, ya tengo 9 años de casada he tratado de mejorar pero veo mi matrimonio es aburrido. Pero ya voy a planear con mi esposo a releer el artculo para mejorar . Espero que si funciona porque todo el matrimonio no solo lleno de fantasias y hermosuras, tambien hay problemitas por alla no es asì? Es la verdad

  14. Si he encontrado estos articulos hoy, es porque dios lo disposo asi, tengo tantos problemas en mis matrimonio, hoy me separe de mi esposo, no puedo seguir con el, que lastima que no vi este mensaje antes, talves me hubiese ayudado bastante. esperp qie le sirva a los demas que si lo han leido y aun sigun juntos.

  15. Son buenos todas las recomendaciones y tecnicas y tambien las experiencias de los demas me gustaria conocer o obtener un buen ayuda para salvar a mi matrimonio por que creo que soy yo el culpable de lo que sucede en mi vida de pareja y desearia conversar o leer un buen libro o algo como ” matrimonio si ” me encantaria y si pueden ayudarme lo lograre por favor escribanme y yo respondere gracias y son buenos todos esos consejos. atentamente alexander gomez.

  16. hola soy una mujer mui juben pero con muchos problemas con mi pareja lo kiero mucho pero el tiene muchos fallos i no vivimos juntos ahora lo echo de menos porke me he dado cuenta de ke lo kierocon locura
    y tenemosdos hijos en comun

  17. ñpplklkikikmk

  18. HOLA A TODOS ES UN PLACER PODER COMPARTIR ALGO DE MI VIDA,, MI ESPOSA Y YO NOS SEPARAMOS EL 5 DE AGOSTO DEL 2007 Y AUN PIEZO EN ELLA Y SUS BUENOS DETALLES PARA CONMIGO, HACE TRES MESES NOS DIVORCIAMOS PERO AUN NOS FRECUENTAMOS DEBIDO A QUE TENEMOS UN HIJO, YO SIGO INSISTIENDO A QUE REGRESE DE NUEVO, YO HE RECONOCIDO TODOS MIS ERRORES HE PEDIDO PERDON TODO EL TIEMPO MI CAMBIO A SIDO MUY POSITIVO PERO ESO NO HA ECHO QUE ELLA CAMBIE SU ACTITUD INDIFERENTE Y PREPOTENTE Y SE QUE NO TIENE A NADIE, DESEO CONOCER UNA MANERA EFICAZ PARA RESTABLECER NUESTRO MATRIMONIO, YO LA AMO Y DESEO LO MEJOR PARA LOS TRES, ME HAN DICHO QUE HAY UN LIBRO MUY BUENO QUE SE LLAMA “MATRIMONIO SI” SI ALGUNO ME PUEDE AYUDAR CON EL O CON OTRO LO AGRADECERIA PROFUNDAMENTE YA QUE MI MAYOR DESEO ES PODER ESTAR CON MI ESPOSA Y CON MI HIJO DE NUEVO JUNTOS,, GRACIAS POR PRESTARME ATENCION, Y POR TAN BUENOS Y BELLOS CONSEJOS, MI CORREO ES RATAFOX79@YAHOO.COM, POR SI DESEAN COLABORAR EN ESTA NOBLE CAUSA,,,

  19. hoy he leido estos mensajes pero aveces llegan un poco tarde pues mi matrimonio esta a un paso de la ructura des pues de 23 años gracias por prestarme atencion

    • Estimada amiga no es facil sostener un matrimonio cuesta, y cuando todo has agotado la vida da muchas bueltas no pienses que estas sola hay alguien que te ama y te quiere ayudar clama a El se llama JESUCRISTO ora a el pon a tu esposo en sus manos y que el toque su corazòn entregale tu vida a Cristo lee en tu biblia si tienes sino busca el texto de San Juan 6: 37 si me quieres contestar gracias yo boy a orar por tu matrimonio Dios te bendiga.

  20. hola me llamo yeimmi tengo 27 años soy colombiana (cali) conoci un hombre por internet me envio el pasaje para viajar a su pais, el tiene 34 años es chileno llevamos 2 meses de relacion estube solo 9 dias en su casa pero durante el tiempo q estube alla ,estube encerrada,cuando el me escribia y me mandaba emails,era muy dulce pero cuando lo tube frente a mi es un hombre muy frio sexualmente y amorosamente,le decia yo que me dijiera una frase linda y solo me dijo q lo habian criado asi,el ha sido el primer hombre con el que he estado sexualmente pero me da miedo perderlo por la distancia q hay entre nosotros ademas le he enviado varios emails diciendole que lo amo lo extraño,que lo deceo en fin pero no me ha respondido aun los emails dentro de muy poco le voy a mandar una encomienda obsequiandole unos cds de las mejores canciones de mi pais una esquela diciendole q lo amo y una vez pregunte q cual era su objetivo y me dijo tener una familia y yo quisiera ser participe de eso aunq yo una vez le dije q lo amaba y el me dijo como me puedes amar y no enamorarte de otro y sinceramente a mi no me intereza ningun hombre sino es el. quisiera que me ayudaran como hago para sostener una relacion en la distancia ya q yo estoy en colombia y el en chile

  21. El amor institucional de pareja, era hace algunas décadas para toda la vida, lo que llamamos matrimonio, era una institución social respetada y necesaria para la supervivencia de la gente, que ocupaba y condicionaba toda la vida de las personas, pero en la actualidad nada tiene en común con el amor, excepto el antagonismo en el que ambos cónyuges pudieran verse inmersos. Como cuando prometíamos ante el altar amor inagotable a una persona que conocimos circunstancialmente. En estos tiempos ya no es así. Todo tiene fecha de caducidad como los yogures. Pero aun hoy día se sigue firmando papeles para adquirir derechos, lo que debería ser absurdo. El matrimonio no es una propiedad que nadie te pueda arrebatar, ni una casa con escrituras y registrada, ni una conquista social asegurada para siempre, es preciso tener la sensación de como si fueras a perderlo en cualquier momento, para poder mantenerte en el tiempo. La gente se aferra al casamiento como una posibilidad para sobrevivir, y si luego lo pierde no lo acepta… Ello no elimina la posibilidad, claro está, de que existan parejas que hayan accedido a dicha unión impregnados por la esencia del amor. Pero la justificación de la celebración de dicha convención responde a una especie de impuesto que se paga al cercano círculo social que rodea a aquellos que acceden a formalizar dicho encuentro. Por lo tanto, sin negar que algunos matrimonios estén basados en el amor, y que este pueda también perdurar mientras estén casados durante toda la vida, siendo cada vez más raro que se perpetúen, hemos de matizar que lo mismo puede suceder sin que nos sometamos a la práctica de ese acuerdo o pacto social. Entonces ¿Por qué hay que firmar un contrato para validar el amor? Porque ha sido considerado un bien mercantil. En el primer lugar el fallo de la institución matrimonial está en que pedimos demasiado a los demás, porque al pedir cosas inviables nos llevaremos infinidad de decepciones, incluso más de lo que nosotros podríamos dar, porque el amor siempre termina transformándose y puede llegar hasta consumirse como una cerilla que encendemos en un momento, y con el tiempo llega a quemarnos los dedos. Entonces ¿Por qué obligar a la gente a jurar amor infinito, fidelidad y respeto totales, cuando saben que casi nunca lo podrán cumplir? Porque a la gente le da una enorme valentía mental embarcarse en dicha aventura, por saber que van a poder recurrir a la justicia en caso de ser engañados o estafados. En el segundo lugar, se ha incorporado un elemento del cual deberíamos rehuir, que el amor no es negociable, no es un producto de consumo, no es un bien material, si lo vemos como un negocio todo terminará siendo de lo más negativo para nosotros como personas y para nuestras aspiraciones, nuestras metas y hasta nuestras frustraciones. Es algo que con el tiempo se puede volver en contra de nuestros intereses. Por las propias normas y reglas sociales son las que han hecho que esto sea así, entonces puede ser que sea imprescindible preguntarse…¿El amor es un negocio desde que los hombres desarrollaron y crearon las leyes el amor? Puede ser que algo de cierto tenga todo esto, que fue creado como un fin material en sí mismo, para asegurarse el medio de subsistencia y como un elemento para poder sobrevivir… Pero también hay que pensar que la mejor virtud de un ser humano es dar y no pedir, por eso es necesario defender el derecho a querer dar lo que sentimos, hay que valorar a todos aquellos que buscan el amor todos los días, en todas las cosas, en cada detalle, nunca justificando el desenfreno ni la competencia en el amor, no es una carrera contra el tiempo, pero el tiempo tiene un papel en el mismo, por eso cada día cuando empezamos un nuevo día hay que dar gracias a la vida y al amor por que nos mantiene vivos, Y en especial al amor que me ha dado siempre sus frutos, dar un beso a los que amamos y les decirle que los queremos, es tan bonito, porque da tanta ilusión para seguir luchando, tan sólo se necesita de nuestra ganas de hacerlo. Aunque a veces la voluntad no es suficiente para luchar en la vida ni hacernos inmunes a la melancolía y al sufrimiento, ni tampoco puede cambiar por sí sola el rumbo de los acontencimientos. Es preciso del amor para pelear contra lo que no podemos controlar. Lo que es cierto es que existen muchos patrones de vida y de conductas sofisticadas, trasmitidos en el tiempo, como normas establecidas y a veces de obligado cumplimiento. Pero podemos pensar y debemos pensar lo que queremos hacer de nuestras vidas, si comercializarla o disfrutarla con amor. Es imprescindible que apostemos por el amor aunque perdamos porque en cierto modo es como un juego, por eso lo idealizamos tantas veces, necesitamos vida y no asesinos ni mercenarios sentimentales que lo aplasten y lo maten. Las crisis del amor son inventos que creamos los hombres y mujeres porque no aceptamos la situación que tenemos, la solución está en nosotros también.

    No hay que confundir el amor con el matrimonio, porque uno de los grandes atractivos para su consumación, es que hace del engaño una obligación entre ambas partes para darle aliciente. Un matrimonio sin dinero es como un jardín sin flores, es algo de locos hoy día tal y como está la vivienda y la vida de cara, su existencia se basa en unos ingresos altos y permanentes de lo contrario no duraría más de lo que durara el dinero disponible. Por eso es imprescindible asegurarse una cifra suficiente para que la institución matrimonial no se diluya en el tiempo, porque además ya de por sí es difícil el entendimiento y la convivencia en pareja, como para que también existan problemas económicos. Es como si la idea de mujer y los gastos fueran inseparables, como si una cosa no fuera posible con la otra. El matrimonio fue como un instrumento creado por el hombre para beneficio propio, para poder tener una mujer dependiente, sumisa, comprensiva que hiciera lo que quisiera por la necesidad económica que tenían ellas al no poder hacer nada sin su consentimiento, no podían tener cuentas bancarias propias, no podían comprar y vender, sin permiso del esposo. El hombre de esta forma se garantizaba una mujer fiel, permanente, una esposa prostituta complaciente particular que hiciera el amor con él cuando le apeteciera, y una enfermera para cuando cayera enfermo y cuidara de él hasta que se muriera. Y todo a un precio módico, un sueldo fijo, fuera la cantidad que fuera, ya que la mujer no tenía nada y se conformaba con lo que le saliera. Hoy todo ha cambiado al tener la mujer su dinero, cualquier cosa no sirve, el hombre necesita mucho para tener una mujer a su lado que le respete, que sea compasiva y complaciente, se han encarecido las relaciones de pareja muchísimo para el hombre, no todos se lo pueden permitir… Todos los matrimonios y por extensión todas las relaciones corren el riesgo de la inercia de una convivencia prolongada, de la rutina, ya que la costumbre trae lo predecible y como consecuencia conlleva sus propias ventajas. Pero lo predecible en una cosa y el temor al cambio es otra, y la gente tiene mucho miedo a los cambios en sus relaciones, pero ser inflexible es signo de desconocimiento de las situaciones, ya que cuando no se conoce algo profundamente, nos creará la sensación de parálisis y nos inmovilizará para volver a intentarlo, porque implicaría enfrentarse con el miedo, para vivir plenamente es necesario un cierto toque de osadía… La vida es muy impredecible, hay tantas cosas que están fuera de nuestro control y que no se pueden planificar, que es lo que genera la espontaneidad y el atrevimiento. Por eso se formaliza el matrimonio como un arreglo económico entre ambas familias o partes que lo componen, en el que se ponen de manifiesto las cláusulas de un seguro de vida que, además, perdurará hasta la muerte de una de las dos partes. Si algo tiene de sagrado el matrimonio como institución, es que los hijos necesitan tanto a la madre como al padre para su desarrollo psicológico adecuado, y esa necesidad hace imprescindible muchas veces que los padres estén juntos y queriéndose en armonía, por lo menos en los primeros años de su vida.

    Hoy día el amor no tiene nada que ver la mayoría de las veces con el contrato mercantil de derechos adquiridos que representa el matrimonio, para luego pedir responsabilidades en caso de que salga mal o no cumplamos, sobre todo los hombres, a las mujeres jamás las piden responsabilidades en caso de ruptura aunque hayan sido ellas las culpables. Hace un tiempo, las mujeres se casaban como un medio para perder la virginidad y hacer lo que quisieran después con los hombres que realmente les gustaban, nunca antes, porque si no, no encontraban a hombre alguno después de estar ya desfloradas, que quisiera pasar por la vicaria con ellas. La virginidad era como el mayor patrimonio que poseía la mujer, no tenía otro valor ante el hombre que ese y las dotes familiares, para poder casarse con un esposo que la pusiera un hogar y la mantuviera. Hoy ya no es así, primero las féminas disfrutan de su cuerpo y de su sexualidad completamente, y luego si les sale alguno, estupendo pero su objetivo no es atrapar a un hombre, aunque se arriesguen a terminar solas como millones de ellas… Las mujeres hace algunas décadas, y antes de la revolución social producida por su incorporación al mercado de trabajo y su libertad sexual de hacer lo que quieran con su cuerpo y su vida sin que esté mal visto socialmente incluso casadas, eran más ingenuas, sumisas, dependientes, incultas, aparentemente más puras, no se maquillaban apenas porque se consideraba de mujeres de la vida, ahorraban para la vejez el dinero que trabajaban o que les daban sus pdres,, era un tiempo en el que buscaban a un hombre para que las solucionara la vida, las sacara de la soledad y las sembrara la semilla de un hijo en el vientre para adquirir derechos. Un tiempo pasado, apagado y huérfano en blanco y negro, una época en la que cada gesto o cada plato que preparaba la abnegada esposa a su marido, podría insultar al hombre que tenían enfrente viviendo con ellas, y engendraban un odio que muchas veces los esposos no se merecían por un resentimiento ocasionado por la total dependencia. Eran tiempos pasados, donde se mantenía la pasión y la cólera a base de necesidad, donde ningún acto en sí escondía su intención, su plazo fijo y su suplica, donde todo se daba y se pedía por qué sí, por todo y por nada, como un juego limpio de infantilidad y de quienes lograban salvar su inocencia en el terrible peaje de la edad adulta, era un juego cruel y violento, pueril porque también los niños son inmisericordes…

    Además el matrimonio se utilizaba como un artificio creado con el fin para asegurarse el porvenir por parte de la mujer, como un medio económico de subsistencia, ya que no estaba bien visto que la mujer trabajara porque si tenía una actividad laboral se le consideraba indecente y promiscúa. Es como si el matrimonio en el fondo fuera un procedimiento burocrático administrativo, como un contrato con el Estado en una inversión de cara al futuro, para poder reclamar responsabilidades al incauto, para ahorrar costes a la sociedad, que tras legalizarse y comprometerse, luego facilitase los procedimientos administrativos tradicionales de herencias, pensiones, transmisiones de patrimonios… Y socialmente para conseguir efectuándolo una cierta consideración social, un respeto entre familiares, vecinos y amigos por el hecho de formalizarlo. El matrimonio aprovecha esa cierta anuencia socialmente admitida, que a lo largo de los siglos se le ha sido concedida, como una especie de bonos basura al portador, con elevados intereses y con grandes ganancias garantizadas en teoría, pero con elevado riesgo de perderlo todo en cualquier momento sin saber por qué, ya que con el tiempo perderemos la totalidad del capital invertido casi seguro, y no podremos recuperarlo aunque queramos. Es como si quisieran introducirnos una mercancía defectuosa que tiene multitud de defectos ocultos y que no quieren que se vean, como esos pisos baratos que nos venden las inmobiliarias y que se les da una mano por fuera de pintura para que parezcan sólidos y después una vez comprados se viene todo abajo, tuberías rotas, puertas que no encajan, cables que producen cortocircuitos, sin posibilidad de reclamación y que no guardan ningún parecido con lo anunciado por el promotor que lo vendió. Y qué a causa de una tradición cultural incomprensible, una vez dentro de la institución matrimonial nadie pudiera desmantelar ni corregir, sino es a un alto coste económico y emocional. El casamiento es como una tosca evolución práctica del sistema legal, del progreso del derecho administrativo, que se ha implicado intrínsicamente en el mundo moderno a los sentimientos afectivos y del amor, mezclándolo todo, amor y dinero, como un negocio interesado, por nuestras incurables aficiones al boato y el lujo de las ceremonias de glamour disparatadas, ocasionadas por los sentimientos inducidos. Nos casamos por los demás, casi nunca por nosotros mismos, lo hacemos para poner nerviosos a familiares y a amigos, como unos tramites obligatorios en el entramado social, en donde la familia política de la persona con la que nos desposamos, comprobara nuestras posibilidades futuro, para ver si es beneficioso, y en consecuencia nos tendremos que adaptar al mismo molde social de la persona con la que nos esposamos, para ser normales a cualquier precio. Deseamos ser iguales a todo el mundo, para no quedar por debajo. Es como si al casarnos necesitáramos aparentar y presumir de triunfadores, al haberlo podido hacer, por eso nos gastamos tanto dinero en las ceremonias de celebración que la mayoría de las veces no tenemos, teniéndonos que endeudarnos pidiéndolo prestado.

    La gente joven cree que se casa por amor, pero en realidad, están inducidos por el sistema publicitario, para colocarles todo tipo de productos para el hogar, es como si el consumo les indujera y obligara a casarse. Puede ser que de muy jovenes al principio de empezar a vivir se unan por ese deseo irrefrenable que creen que es amor, pero luego a partir de los treinta y tantos, ya es más conveniencia, y en la madurez lo que importa fundamentalmente, es la compañía y matar la soledad. En nuestro tiempo, todo es una cuestión de respeto cultural, donde la única ciencia exacta es la publicidad, aunque esto casi nadie se da cuenta de ello y no lo sabe. Si se piensa bien, la institución matrimonial nada tiene que ver con el amor, no es más que un instrumento legal ideado para facilitar la transmisión de la propiedad privada, lo que otorga a los contrayentes un certificado de sentimiento con posibilidad de reclamar derechos y compensaciones en un futuro incierto. Todo se ha convertido en un espectáculo comercial, es todo marketing puro y duro, para hacerlo interesante para el público y con un grado de pericia para que no parezca que es así. La institución matrimonial de esta manera es una gran charada, un modelo impuesto por una educación engañosa, una intoxicación publicitaria, una estafa infernal, una gran mentira organizada como trampa, par que la gente caiga en ella como pardillos, y luego les hagan pagar por ello. Jamás la esclavitud del sistema ha sido tan violenta como en estos momentos, el totalitarismo del matrimonio ha impuesto una infelicidad perpetua. ¿Por qué sucede esto así?¿Por qué estamos muertos de miedo cuando hacemos una propuesta de matrimonio? Nos ponemos nerviosos, ya que después de haberse formalizado, nos tenemos que hacer cargo a una larga lista de obligaciones, ya que una gran losa caerá sobre nosotros, las reuniones familiares, el dilema de quién hace esto y quién hace lo otro en el hogar, tener que competir con familiares y amigos esperando demasiado del otro, prohibiciones que no vamos a cumplir, sonrisas sin ganas, sexo muchas veces sin apetencia por el deber conyugal, es como una pesadilla sin fin muchas veces, entonces después de todo esto, es normal que el matrimonio esté diseñado para que la gente termine odiándose. El matrimonio es el precio que hay que pagar para tener la practica sexual mínima garantizada, en cuanto a regularidad y condiciones sanitarias. No es de extrañar entonces que el amor comience casi siempre como agua de rosas y termine como agua de borrajas.
    La institución matrimonial, ya no significa tener una persona en exclusiva para uno solo como hace décadas, la gente no quiere pagar un precio por no vivir solos o por morir solos, no quieren ser ni el principio ni el fin de la vida de nadie, y no por el hecho de casarse con alguien, se va estar más unidos, y tampoco se va a querer más por formalizar el contrato. En el matrimonio hay que encontrar el punto medio en todo, y es imprescindible saber elegir nuestras propias batallas dentro de él. Además nos excita mucho más lo desconocido, que lo que habitualmente tenemos ya, por eso el matrimonio en cierto modo es destructivo porque mata todo lo que misterioso tiene la incertidumbre, esto ocurre porque cuando nos casamos, la persona que considerábamos maravillosa y fascinante se transforma de repente en alguien normal. Es como si nos pasáramos la vida buscando a alguien que no nos pudiera pertenecer nunca, como si al poseer a una persona, perdiera su aliciente. Con el amor buscamos sentirnos felices y cuando nos enamoramos necesitamos lo desconocido, lo misterioso, lo inseguro. Esa es la causa por la que el matrimonio ha sido concebido para intentar que seamos felices sin llegar a serlo la mayor parte de las veces, y no para que permanezcamos enamorados, y en consecuencia no encontremos la felicidad. Hoy se vive más al día para cubrir las necesidades del momento, lo que se siente ahora, para tener a una persona cuando se desea y que esté disponible siempre, para asegurársela, y para eso se tiene que formalizar un contrato a través de un seguro de vida que es el matrimonio. La disponibilidad permanente y absoluta de alguien hay que pagarla, nunca ha sido gratuita, y la compañía tiene un precio muy alto jamás ha sido gratuita, ni tampoco lo es en la actualidad, y estar siempre ahí tiene un coste que irremediablemente hay que pagar de alguna forma. Cuando hacemos cosas por alguien y nos entregamos, generamos vínculos de dependencia, y cuando nos hacen algún servicio de algo, nos hacen sentirnos obligados a cumplir por ello. Se confunde la necesidad con la falta. Pero si queremos tener a una persona que nos agrade y llene nuestro vacío de soledad y que merezca la pena, hay que arriesgarse, porque las relaciones de forma indefinida suponen alguna perdida de libertad, pero si la persona que está a nuestro lado es buena, lo compensa con creces.

    El problema no es del matrimonio como institución en sí, si no que la gente no se quiere de verdad, por eso se termina convirtiendo en una extensión de gran vulgaridad y aburrimiento, de hastío, a la que con paciencia infinita, se terminan acostumbrándose a ello la gente a lo largo de los tiempos, pero que ahora ya no están dispuestos a ello. Es como si la vida en pareja, fuera una norma no escrita, una ley obligatoria de salud pública, para disminuir la promiscuidad y para no transmitir enfermedades, como un pacto que una vez firmado, es obligatorio cumplir hasta las últimas consecuencias, hasta condenarse a matarse poco a poco en común, a golpe de humillaciones, deslealtades, con infidelidades una tras otra, como un combate feo y sin fin ni objetivos comprensibles, de ver quien es el mejor. Algo parecido a un estado perenne de desencuentros dentro del mismo espacio, que no sirve más que para eso, para desangrarse a dentelladas y despedazarse en peleas inútiles de dolor y desamor. Como una competición absurda sin fin, sin salida y sin meta, algo que está diseñado para que la gente se entretenga en hacerse daño entre ellos mismos y no se lo hagan a los demás. No distinguen claramente que el amor no tiene principio ni fin, siempre está ahí, y que no se debilita por los contratiempos ni por cualquier huida, no intuyen que la lucha por lo que creen es suficiente, sin intentar demostrar nada a nadie, y que sobre todo que el amor conlleva la calma de quien ha tenido el valor de buscar y elegir su propio destino y que cumple con él…

    El matrimonio soluciona muchos problemas, pero también crea otros inconvenientes, porque casarse nos puede garantizar la satisfacción de nuestras necesidades afectivas y sexuales de una forma regular y continuada, pero con un coste, el sexo nunca es gratuito, porque ninguna mujer lo hace de forma indefinida y permanente sin una compensación, a lo mejor lo puede hacer esporádicamente y puntualmente sin coste para el hombre, pero sin continuidad en el tiempo, la disponibilidad se paga. Para hacer un buen casamiento es imprescindible en el hombre tener mucho que ofrecer para vencer las resistencias en la mujer, para lo que el hombre desee en cada momento y lo haga sin rechistar, y para superar esas resistencias que suponen la pérdida de libertad y de variedad de sexo de su compañera, ya que es muy poco factible que se comparta físicamente la mujer a cambio de nada. Puede que el amor vaya unido a las obligaciones materiales, pero no es necesario para que una pareja se mantenga unida en el tiempo si realmente se ama. Son muy pocas las parejas que permanecen juntas solamente con el amor, sin que importe todo lo demás… Lo que es evidente es que nos podemos encaprichar con alguien que puede que no nos corresponde, pero tenemos que pagar un gran precio por conservar su compañía, sin ninguna contrapartida tenemos que conformarnos con lo que nos sale. Y la mayor parte de las veces todo es producto de la suerte, del hecho de encontrarnos con alguien que nos ame desinteresadamente. Las personas que tienen mucho dinero juegan con la vida de las que no lo tienen, compran voluntades, eliminan resistencias, vencen inconvenientes a la hora de mantener una relación sexual con alguien que les gusta más joven y más atractiva, pagando con el dinero porque todo el mundo tiene un precio, hay gente que se vende por cuatro perras y consiguen lo que quieran de ellas por poca cantidad, y otros se necesita mucho. Se puede comprobar fácilmente haciendo un experimento de ir ofreciendo dinero por la calle para mantener relaciones sexuales con cualquier mujer que nos encontremos, sin necesidad de que sea una fulana que comercia con su cuerpo, si se ofrece lo suficiente al final cualquier mujer accederá a nuestras pretensiones sin que la conozcamos de nada. Con el matrimonio ocurre lo mismo, es un negocio la mayor parte de las veces, no hay más que ver la cantidad de matrimonios entre hombres maduro y viejos adinerados con mujeres muy jóvenes y bellas, es imaginario que una chiquilla sienta amor por un viejo porque le produciría asco si no hubiera dinero por medio. Las mujeres no hacen asco al dinero jamás, porque tan sólo tienen una vida y quieren disfrutar de ella consumiendo todo lo que les apetezca en cualquier momento. Por eso el matrimonio actual es una forma de prostitución enmascarada, no solamente por el dinero, sino por la posición social, los patrimonios, las casas que se puedan heredar en el futuro, y las pensiones que se pueden cobrar tanto de divorcio como de viudedad… Y el que no lo vea así, es que no sabe dónde está, ni en el mundo en el que vive.

    Además el fallo del sistema matrimonial, es que no hay garantía de por vida, porque los sentimientos están vivos, completamente cambiantes, igual que el que los tiene, nacen, crecen, envejecen y mueren. Hoy ya no experimentamos lo que en el pasado sentíamos, ni mañana lo que hoy, porque ni ayer, ni mañana, ni hoy, somos la misma persona, ya que cambiamos, y casi nunca sabemos quienes somos. Sobre todo jamás somos lo que creemos ser. Por eso no es extrañar que la gente se engañe tanto. Por eso el matrimonio en estos momentos es como una carrera desenfrenada hacia la ruptura. Porque las mujeres de hoy día al ser independientes económicamente no están hechas para compartir su vida con un sólo hombre, solamente necesitan un hombre que quiera compartir su vida con ellas sin estorbar, sin preguntar demasiado por su intimidad, sin inmiscuirse mucho en su vida privada, y con la libertad de hacer lo que les venga en gana. Las parejas hacen balance de su pasado y concluyen que su pareja ya no les satisface, ya no la quieren, y deciden arriesgarse y probar, lanzándose al vacío del abismo de la nada para ver que encuentran, para comprobar si hay alguien que les vuelva a nutrir emocionalmente, lo prefieren antes que seguir en la rutina que les ahoga. Quieren ilusión, pasión, nuevos proyectos, con amor romántico o no. El porcentaje más alto de separaciones se produce en la franja de edad entre los 35 y 50 años, con más de quince años de de duración matrimonial. En cualquier tipo de ruptura amorosa uno tiene más culpabilidad que el otro, es una lucha continua hacia una libertad que muchas veces no se quiere y para saber quién sobrevive a quién. En las parejas fracasadas, cuando uno de los dos deja de crecer como persona, el otro se ve obligado a hacer lo mismo si desea fervientemente seguir con ella, y mientras pasa el tiempo y esperan a que la situación mejore, aparecen nuevos amantes, nuevas tentaciones, trabajos excesivos que matan al amor y la soledad. Se mueren de aburrimiento y tedio por temor a estar solos. Porque muchas veces es mejor tener alguna carencia de alguna cosa con alguien, que estar solos completamente, ya que cuando estamos sin nadie, no porque queramos, sino como una soledad impuesta, y que estamos obligados a aceptar, nos sentimos como si no formáramos parte de nada… La gente cuando se separa o divorcia, no lo hace a la ligera, toda ruptura implica un fracaso y un desgaste psicológico, sociológico y económico, y además aseveran las parejas que han tenido la libertad que siempre ha deseado, pero nadie quiere este tipo de libertad en realidad, porque todos queremos una afectividad, tener a alguien que nos quiera, una persona que esté a nuestro lado para compartir la vida, alguien con quien hablar cada día y contarle nuestros problemas e inquietudes, alguien que nos entienda, alguien que nos espere y a quien esperar. Porque estar solo, es estar con alguien que no nos importa y hacer como si no estuviera, y haciendo al mismo tiempo sentir a esa persona como si no tuviese la menor importancia para nosotros, estar por estar, que es mucho peor que la soledad total porque no solamente somos infelices nosotros sino que provocamos infelicidad en el otro… Todos hacemos una elección en la vida, aunque no nos demos cuenta de ello, y siempre acabamos buscando cosas seguras, o que creemos que lo son, y por alguna razón siempre terminan siendo inseguras. Como el trabajo, la pareja y el matrimonio. Y muchas veces no somos nosotros los que hacemos una elección, sino que son las elecciones las que nos hacen a nosotros. Somos sólo felices porque creemos que conservamos nuestra integridad a salvo. Tenemos miedo porque queremos más de la vida, y no porque merezcamos menos. El amor es la temeridad más querida del ser humano, el terror a estar incompletos, la necesidad de encontrar una mano de la que te puedas agarrar con fuerza, de la que te puedas fiar, en medio tanta vileza. Porque tenemos horror a estar solos, la gente no se arriesga y está asustada ante los demás por el miedo a vivir sin compañía, confunden el miedo a no tener a nadie con el amor. Los hombres en general eligen lo más fácil, es más sencillo quedarse con la mujer que tienen aunque les haya sido infieles que no aventurarse con una vida nueva que desconocen… Me decía hace años un vecino que se llama Desiderio, padre de uno de mis amigos de la infancia Pernando Elizalde, que vive ahora en una residencia, no sé si habrá muerto ya, y los hijos habían vendido el piso para repartirse el dinero, al poco tiempo de separarme judicialmente en la escalera de mi casa, que la mejor mujer es la de uno, la de siempre, la de toda la vida, puede que sin duda tenga razón por la gran sabiduría que acompaña siempre a la elevada edad por haber vivido tanto. Lo mismo que decidió mi hermano Romantxu al saber que su mujer le fue infiel durante cinco años seguidos con un médico odontólogo, y a pesar de ello continuó con ella. Porque amar es estimar y comprender a la persona que amas, más allá de lo que pueda ser o hacer, es ponerse en su situación del otro, algo que cuesta mucho porque difícilmente podemos comprender los amores y los motivos de los demás. El amor consiste en reflexionar sobre lo probable para descubrir lo que es posible, y si nos proponemos algo podemos llegar a conseguirlo con más probabilidad si amamos.

    El matrimonio es algo muy serio como para meterse a la ligera como hace la mayoría de la gente joven en la actualidad, yo creo que solamente deberían casarse los ricos, parece que no aprenden los jovenes de sus padres y familiares separados y tal como quedan por ello. No quieren saber nada de los grandes peligros que tiene implicarse sentimentalmente y jugar con la vida y los sentimientos de las personas, así pasan los problemas de muertes y malos tratos. Es muy arriesgado casarse porque nunca sabemos que es lo que va a pasar en el futuro, ni como va a reaccionar la persona con la que se ha firmado el vínculo matrimonial. La gente utiliza el matrimonio como un instrumento para conseguir otros fines, para poder independizarse del hogar paterno usando a otras personas para poder conseguirlo porque por sí mismos no pueden hacer, para comprarse una vivienda, para tener un hijo, para satisfacer sus necesidades sexuales de forma regular, para matar su soledad. Pero no se dan cuenta que es un error enfocar el matrimonio desde un punto de vista egoísta, porque es el camino para el sufrimiento y el dolor. Cuando nos casamos, nuestra pareja y su bienestar deben de ser más importantes que nosotros mismos, y eso no lo hace casi nadie. Luego vienen las desavenencias, las discusiones, las infidelidades, y usan a la gente como un objeto al que pueden desechar en el momento que no les convenga, o porque se quedan en el paro o están enfermos, o porque creen que han encontrado a otra persona mejor. Es muy inapropiado actuar así, ya que muchos hombres al ser utilizados como un Klinnex reaccionan violentamente, incluso matando a sus mujeres. No soportan verse solos a una edad en el que les resulta casi insoluble rehacer sus vidas, sienten como si hubieran perdido el tiempo con la mujer con la que compartieron su existencia hasta el momento, después de que les hayan dejado. Quieren vengarse, quieren hacerlas pagar por haberse reído de ellos. Por eso hay que tener mucho cuidado con la institución matrimonial, no es algo con lo que se pueda jugar saliendo indemne de ello, es muy desastroso aventurarse sin preparación como hace la gente hoy día. Por eso hay que educar a los niños en la escuela, para que entiendan lo importante que es en la vida de una persona dar el paso de unirse con alguien.
    Muchas veces en los matrimonios surgen hechos no previstos, en el que el hombre se queda sin trabajo en una sociedad tan inestable y cambiante sobre todo en el mundo laboral, en la que no se perdonan los fallos, y en la que raramente hay segundas oportunidades. Ya sea por cualquier motivo, por su incapacidad para solventar las tareas de su actividad profesional o por fuerza mayor. Entonces cambia la vida del hombre, va pasando el tiempo y no encuentra solución alguna, se va desesperando, y cada vez se siente más frágil y fracasado, y en consecuencia afecta a la relación con su pareja. Que es lo que me pasó en mi caso particular, además de la fuerte problemática con nuestro hijo discapacitado. Surgen los inconvenientes, los silencios, las culpas por no poder salir adelante, y un día se dejan de dirigirse la palabra, para no hablar de la situación de desempleo que no tiene salida, la incertidumbre se apodera de los dos, y de pronto una mañana, cada uno va en direcciones distintas. Llega un momento en el que hombre se siente perdido y no sabe que hacer, se pierde la intimidad, y empieza a pensar por separado por el gran número de humillaciones y desprecios que recibe por parte de su mujer, y un día se despierta y mira a su alrededor y se da cuenta que está de sobra, que es un extraño en su propia casa. Cuando se pierde la intimidad en pareja, la mujer trata de buscarla en otra persona fuera de la relación con un desconocido, que al poco tiempo se transforma en una nueva intimidad, y la experiencia de intimar resulta muy estimulante e intensa. La mujer busca otras nuevas relaciones con otros amigos, y comienza a mirar a su marido como un extraño, como a una persona que no sabe adónde va ni qué hace allí, le pierde el respeto y llegan las infidelidades. Porque la mujer busca excusas y pruebas para no abrirse de piernas en vano ante ningún hombre. El desequilibrio económico con la mujer, y el cambio en la situación laboral y económica del hombre, y también de la mujer, cuando se sitúa ella en una situación superior a su pareja, suele ser la causa fundamental de la ruptura matrimonial, más que el adulterio en sí, que viene como consecuencia de lo anterior. Lo que ocurre también, es que la infidelidad en sí socialmente no está mal considerada si el engañado no se entera, se considera como un mal menor antes de que la pareja se rompa. Puede ser que la gente sea infiel porque necesita arriesgarse y sentir el peligro de ser descubierto, lo que les fascina es el concepto de mentira, la idea de que han mentido a su pareja y no se lo pueden decir, como cuando quieren seducir a su cónyuge, por eso el adulterio es como una declaración de amor conyugal para mucha gente, algo hasta necesario y posible para que el matrimonio pueda perpeturase. Y para otras, es como si la mujer, si el hombre no la diera dinero, se tomara la libertad y el derecho de hacer lo que le diera la gana, acostándose con todos los hombres que le apetecieran, es un quebrantamiento del contrato matrimonial, como diciéndose a sí mismas, que únicamente mantienen su fidelidad al hombre, si tienen algún tipo de compensación económica, de futuro o de mejora de vida. Esto sucede así, porque la mujer no se casa con el hombre en sí, sino con lo que hace y con lo que tiene, y porque la mujer no soporta tener la sensación de estar manteniendo al hombre que le están chuleando, le hace sentirse mal ante familiares, amigos y compañeros de trabajo, oculta la situación de desempleo de su marido, se avergüenza de ello, empieza a pensar en su futuro sin él, y comienza a hacer planes mentalmente prescindiendo de su presencia, buscando a otros hombres, poniéndose el cartel de libre con la luz verde como los taxis, ante los compañeros nuevos que va conociendo en su trabajo o en los lugares habituales que frecuenta. La mujer almuerza a medio día con su amante y cena con su marido, es como una comedia. Entonces el hombre que tenía una familia, un hogar, una casa, unos hijos, de repente, ya no tiene nada, lo ha perdido todo porque se quedó sin empleo hace mucho tiempo. El orgullo impide ver las cosas con claridad y le evita retroceder, sobre todo cuando se empeña en no perdonar. Sólo hay una cosa más terrible que ver nuestra vida fuera de control, que es verla estrellarse, pero a veces debemos perder a una persona por su propio bien, más que por el nuestro, para que levante cabeza y salga a adelante. Y cuando las cosas se hayan puesto en su lugar, y el hombre haya encontrado su sitio en el mundo, con una probidad y estabilidad fundamental, seguramente aparecerá otra mujer, tal vez mejor que la anterior que se sienta segura a su lado, y si no aparece terminará solo que es lo más probable. De vez en cuando hay que pasar malos momentos para luego volver a tenerlos buenos, nunca perdiendo la esperanza, porque es muy duro hacerlo para no tener que llevarse desilusiones. El dinero es fundamental en una relación, pero no lo es todo, porque hay gente que tiene mucho dinero y no encuentra con quien compartirlo. Hay que entender que si en una pareja no encuentran una razón para no estar juntos, es porque deberían estarlo, y el dinero no es una buena razón para no estar juntos, esto es lo que tienen que entender las parejas, y que tanto les cuesta, que es un dificilísimo equilibrio el matrimonio, muy complicado de mantener.

    El nivel de ruptura matrimonial cada vez se va incrementando progresivamente desde la aprobación de la ley del divorcio más de 26 años. Y esta ley no está adaptada a los tiempos actuales del siglo XXI, en el que el 80% de las mujeres trabajan, cuando en el año 1981 no pasaba del 30%, es una ley que protege a la mujer por su debilidad de entonces, lo que no se justifica en estos momentos. Las leyes siempre van con retraso con respecto a los cambios sociológico que se producen a una velocidad de vértigo. Desde aquel momento se han separado y divorciado más de 3 millones de personas. Las estadísticas son bastante reveladoras, más de 150.000 parejas solicitaron en un juzgado una demanda de divorcio a lo largo del año 2007, ósea más de 300.000 personas anualmente disuelven sus vínculos sentimentales, y cada año se van incrementando las cifras. La mayoría de las parejas no duran más de 20 años de matrimonio, y casi el 80 % rompen sus lazos legales de sus familias antes de cumplir una década juntos. Es una verdadera fractura social, que lleva a la desesperación y a la soledad sin remedio, a cientos de miles de personas, y provoca depresiones, malos tratos, violencia, muerte de muchas mujeres, y pobreza, sobre todo para los hombres que tienen que abandonar su propiedad, por tener que pagar alquileres con su ya de por sí menguado sueldo. Y como en todas las desgracias siempre hay gente que se beneficia y tiene pingues beneficios, es decir todos y cada uno de los elementos manipuladores que se enriquecen a costa de la inexperiencia y la ignorancia de la gente, del desconocimiento de las leyes, de las normas sociales, de lo que pueden esperar de los demás y de la vida, porque no están preparados para las trampas que tiene el sistema… Como si el único sentimentalismo existente consistiera en poder utilizar a alguien que han conocido en cualquier sitio para satisfacer sus necesidades económicas, afectivas y sexuales, y una vez satisfechas o logrado colmarlas, deshacerse de esas personas, un sentimentalismo basado exclusivamente en poder cobrar una pensión vitalicia de alguien que cometió el error de juventud grave de haberse relacionado con una persona inadecuada.

    ARTURO KORTAZAR AZPILIKUETA MARTIKORENA

  22. hola mi nombre es aly les agradesco a ustedes por poder darme el primer concejo ageno a mi familia y amigos, soy joven y estoy por casarme, gracias al cielo existen sitios como este, me gustaria saber mas acerca de esto llevo ya dos años imvestigando y leyendo para prepararme y esto ha sido de gran ayuda, creo que es bastante logico, pero lamentablemente muchas personas no lo ven y terminan separados , nuevamente gracias por ayudar a moralizar este mundo en crisis, y por dar fe a los que le habitamos.

  23. hola q bello era lo q buscaba yo soy divorciada mi matrimonio duro 5 anos y era puro peliar y peliar y decidimos dar fin a esa relacion hoy en dia estoy con una nueva pareja apunto de casarme y talvez pronto vivir juntos los dos venimos de una relacion anterior y no quiero mas fracasos en mi vida creo q esto es algo hermoso y espero en Dios q ayude mantener esta relacion por siempre yo amo mi pareja no quiero sufrir otro fracaso rezo para q eso no suceda aunque tmbn c q tengo mucha culpa pq soy de caracter fuerte y desesperada y celosa no c como calmar eso estoy tratando de mejorar y le pido mucho a Dios q me ayude tanto a eso como a q esta relacion si sea un matrimonio para toda la vida

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