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El éxito ¿Una ilusión peligrosa o un anhelo impostergable?

¿Soy exitoso? ¿A quién no le interesa serlo? Quizá una de las preguntas más trascendentales de nuestra vida, no la estemos enfocando por el camino correcto.

Y si la respuesta fue positiva, ¿nos preguntamos el porqué?

Aquí algunas típicas respuestas en las que seguramente nos veremos reflejados:

  1. Si, porque tengo mucho dinero, vivo en un departamento grande, soy gerentaso, super bien contactado, muchos amigos…
  2. Si, porque soy muy hábil, muy inteligente, tengo MBA del extranjero, inglés fluido…
  3. Si, porque me preocupo por las necesidades de los demás, por mis necesidades reales y estoy dispuesto a servir.

¿Alguno optó por la última opción?  No lo creo, y al final, es la verdadera razón de ser del éxito. La primera respuesta se basa en motivos extrínsecos, es decir, del entorno (plata, propiedades, (soy lo que tengo), la segunda por motivos intrínsecos (retos que cumplo) y la tercera por motivos trascendentes, es decir, el enfoque está en las personas. Soy exitoso cuando ayudo a los demás a serlo (familia, amigos, trabajadores, accionistas), y esta forma de ver las cosas, curiosamente no es excluyente, por el contrario, termina por incluir las dos primeras razones, que muchas veces son una consecuencia de vivir de cada a la tercera respuesta.

Actualmente la gente vive de afuera hacia adentro, tienen un error de enfoque. Les importa más hacer creer a los demás que son exitosos, que son felices, que en tratar de serlo realmente. Todo lo tienen en la vitrina y nada en el inventario.

En estos casos es muy importante definir para ti que es el éxito. Si vives persiguiendo el éxito de los demás, probablemente te des un portazo en la cara cuando lo consigas y veas que eso no te satisface. Cuantas veces hemos dejado muchas horas con la familia, con los amigos, para comprar algo que cuando por fin lo conseguimos, nos alegra el primer día y luego con el correr de los días, nos deja de encantar, y claro, el tiempo perdido ya no lo devuelve nadie.

Es por ello muy importante definir para nosotros que es el éxito, y hacernos las preguntas correctas para estar alineados con lo que queremos finalmente conseguir. Una primera y gran pregunta es ¿Para qué?. Ayuda mucho preguntarse, ¿Para que hago lo que hago?, ¿Para qué le dedico tanto tiempo a esto? ¿Vale la pena?

Mucha gente me dice que lo más importante en su vida es su familia, sin embargo, se han preguntado:

¿Cuántas horas trabajo al día?

¿Cuántas horas le dedico a mi familia al día?

¿Cuántas horas tengo para mi al día?

En el análisis de resultados encontraremos algunas conclusiones que podrán reorientar lo que hacemos. Al final, el tener una familia bien constituida, ayuda a ser más productivos en el trabajo. No son posiciones excluyentes sino por el contrario, complementarias. Muchas veces las causas de la baja productividad son los problemas familiares.  Robert Andrerson decía que “En todo matrimonio que ha durado más de una semana existen motivos para el divorcio. La clave consiste en encontrar siempre motivos para el matrimonio.”

Otro de los principales males que nos tratan de vender gato por liebre y nos hacen perseguir metas falsas es el “workaholismo” o adicción al trabajo, mal del que sufro, pero que poco a poco estoy tratando de salir (justamente escribiendo artículos como éste). Al final, no es la cantidad de horas, sino la forma de  utilizarlas, el que lo hace a uno adicto al trabajo. Nuria Chinchilla, experta enconciliación Trabajo y familia decía que “El trabajo es como un gas. Se esparce por toda la agenda, y si nos descuidamos, ocupa sin piedad cualquier hueco de tiempo libre.”  Quizá sea esa una buena medida para saber si lo somos, o estamos en camino a serlo. También existen otros síntomas como pensar constantemente en el trabajo o  buscar excusas para seguir trabajando.

Recordemos que al final uno trabaja para ser feliz, ser feliz implica vivir con la conciencia tranquila de saber que estás haciendo lo que tienes que hacer en ese momento, y la mejor forma de encontrar un trabajo que nos haga felices es en aquel que nos ayude a maximizar la remuneración emocional, es decir, la remuneración relacionada a la calidad de vida que queremos vivir para ser exitosos y la calidad de vida no es el número de cosas que tienes sino un conjunto de variables que incluyen la felicidad que puedes dar a los demás, el porcentaje de cosas que disfrutas, el tiempo que puedes dedicarle a tus seres más queridos y a ti mismo y el nivel de retos que puedes trazarte.

El puesto perfecto para nunca más trabajar

Los dejo con el resumen de un artículo publicado en la revista Semana Económica por Jack Welch, considerado por la revista Fortune como el mejor Gerente de todos los tiempos, invitado constante en este blog:

 Aunque es virtualmente imposible saber a donde lo llevará un nuevo puesto de trabajo, siempre hay señales sobre que tan adecuado o no es éste para usted. Sin importar cual sea el trabajo, debería buscar esas señales.

 Gente

Si no disfruta trabajando todos los días con sus colegas, el trabajo puede ser una tortura. Busque un trabajo donde comparta las sensibilidades generales de la organización. Con eso quiero decir un rango de valores y características de personalidad y comportamientos, desde que tan francos son con respecto de su desempeño hasta cuanto se ríen en reuniones de trabajo.

 Si se une a una empresa donde sus sensibilidades difieren de sus colegas, comenzará a fingir ser otra persona simplemente para llevarse bien. Que tal golpe mortal para una carrera profesional.! Mientras más pronto encuentre a “su gente” en una carrera, mejor, Incluso si un trabajo parece ideal en todos los demás aspectos en ausencia de sensibilidades compartidas no es ideal para usted.

 Oportunidades

Cualquier trabajo que acepte, debería ser un poco desafiante. Debería hacerlo pensar: “puedo hacer casi todo el trabajo, pero ciertamente hay habilidades y conocimientos que todavía no tengo. Voy a aprender algo nuevo aquí”.

Tener oportunidades de crecimiento lo vigorizará y hará que el trabajo sea aun más cautivador.

 Opciones

Si la señal de oportunidades se refiere a tener un trabajo que le permita crecer, la señal de opciones  consiste en encontrar un trabajo que lo ayude cuando usted se marche. Después de todo, su trabajo debería ser una carta de presentación, ya sea que hablemos  de experiencia en una empresa prestigiosa o de un puesto gerencial en unan compañía pequeña recién creada. Algunas empresas le abren o cierran las puertas de otras oportunidades debido a su reputación.

 Contenido laboral

Todo empleo tiene días o períodos malos y sí, habrá ocasiones en que trabaje únicamente para cubrir sus necesidades. Pero en el mejor de los casos, por lo menos le gustará algo de su trabajo. Los clientes,  la camaradería. Todo trabajo tiene sus altibajos, pero si un empleo no lo emociona de ninguna forma, no siga en él. Y no tema no reconocer cuando ha encontrado un trabajo importante. Lo sentirá.

Mientras busca el trabajo adecuado, tenga en mente que es un proceso que quiere tiempo, experimentación y paciencia. Escoja algo que le guste hacer, asegúrese de estar con la gente que le agrada y entréguese completamente..

Si hace eso, seguramente tendrá un gran trabajo, y realmente nunca trabajará otro día de su vida.

La fórmula del éxito

Esta semana va un post muy corto pero directo. Las recomiendaciones vienen de primera mano. Uno de los principales “gurús” en el mundo en temas de negocios y autoayuda: Anthony Robbins. Para quienes no lo conozcan sugiero que lo googleen. En uno de sus blogs y/o artículos relacionados justamente transcribí este resumen que me pareció interesante sobre la fórmula del éxito:

1. Definición de Metas: Definir exactamente y con precisión los resultados que se quieren conseguir, saber que se desea a partir de la puesta en práctica del conocimiento especializado.

2. Pasar a la acción: Es necesario llevar a la práctica acciones concretas para lograr los resultados que nos hemos planteado.

3. Desarrollar la agudeza sensorial: Es la revisión continua de las acciones, actitudes y hábitos que estamos ejecutando en relación a los resultados que estamos obteniendo, con el fin de determinar el grado de acercamiento o alejamiento a nuestro objetivo, bien sea por defecto o por exceso.

4. Flexibilidad: El factor anterior conlleva a la posibilidad de efectuar los ajustes necesarios para modificar el rumbo de nuestra conducta y estrategias en función de la consecución de nuestras metas.