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Bring me sunshine!!

Los dejo nuevamente con un post que leí en el blog de Nuria Chinchilla, brillante profesora del IESE: ” A pesar de estar en el mes de mayo, mes de las flores, no siempre las noticias que nos llegan son positivas. Pero como bien sabemos, lo importante es nuestra actitud ante la realidad. En este vídeo tenemos un ejemplo práctico de cómo en un ambiente gris, triste y desesperanzado, una sola persona alegre, risueña y con ganas de cambiar el estado de ánimo de los que le rodean puede conseguir poner color, vida y esperanza en su entorno. La canción “Bring me sunshine” (tráeme la luz del sol) ayuda a ello. ¡Saludos desde Nueva York! http://www.youtube.com/watch?v=oXvJ8UquYoo ”

Aprovecho para enviar mis saludos por el día de la madre que celebramos hoy acá en el Perú y también decirles que este blog tomará unas cortas vacaciones, nos vemos en Junio recargados.

El éxito ¿Una ilusión peligrosa o un anhelo impostergable?

¿Soy exitoso? ¿A quién no le interesa serlo? Quizá una de las preguntas más trascendentales de nuestra vida, no la estemos enfocando por el camino correcto.

Y si la respuesta fue positiva, ¿nos preguntamos el porqué?

Aquí algunas típicas respuestas en las que seguramente nos veremos reflejados:

  1. Si, porque tengo mucho dinero, vivo en un departamento grande, soy gerentaso, super bien contactado, muchos amigos…
  2. Si, porque soy muy hábil, muy inteligente, tengo MBA del extranjero, inglés fluido…
  3. Si, porque me preocupo por las necesidades de los demás, por mis necesidades reales y estoy dispuesto a servir.

¿Alguno optó por la última opción?  No lo creo, y al final, es la verdadera razón de ser del éxito. La primera respuesta se basa en motivos extrínsecos, es decir, del entorno (plata, propiedades, (soy lo que tengo), la segunda por motivos intrínsecos (retos que cumplo) y la tercera por motivos trascendentes, es decir, el enfoque está en las personas. Soy exitoso cuando ayudo a los demás a serlo (familia, amigos, trabajadores, accionistas), y esta forma de ver las cosas, curiosamente no es excluyente, por el contrario, termina por incluir las dos primeras razones, que muchas veces son una consecuencia de vivir de cada a la tercera respuesta.

Actualmente la gente vive de afuera hacia adentro, tienen un error de enfoque. Les importa más hacer creer a los demás que son exitosos, que son felices, que en tratar de serlo realmente. Todo lo tienen en la vitrina y nada en el inventario.

En estos casos es muy importante definir para ti que es el éxito. Si vives persiguiendo el éxito de los demás, probablemente te des un portazo en la cara cuando lo consigas y veas que eso no te satisface. Cuantas veces hemos dejado muchas horas con la familia, con los amigos, para comprar algo que cuando por fin lo conseguimos, nos alegra el primer día y luego con el correr de los días, nos deja de encantar, y claro, el tiempo perdido ya no lo devuelve nadie.

Es por ello muy importante definir para nosotros que es el éxito, y hacernos las preguntas correctas para estar alineados con lo que queremos finalmente conseguir. Una primera y gran pregunta es ¿Para qué?. Ayuda mucho preguntarse, ¿Para que hago lo que hago?, ¿Para qué le dedico tanto tiempo a esto? ¿Vale la pena?

Mucha gente me dice que lo más importante en su vida es su familia, sin embargo, se han preguntado:

¿Cuántas horas trabajo al día?

¿Cuántas horas le dedico a mi familia al día?

¿Cuántas horas tengo para mi al día?

En el análisis de resultados encontraremos algunas conclusiones que podrán reorientar lo que hacemos. Al final, el tener una familia bien constituida, ayuda a ser más productivos en el trabajo. No son posiciones excluyentes sino por el contrario, complementarias. Muchas veces las causas de la baja productividad son los problemas familiares.  Robert Andrerson decía que “En todo matrimonio que ha durado más de una semana existen motivos para el divorcio. La clave consiste en encontrar siempre motivos para el matrimonio.”

Otro de los principales males que nos tratan de vender gato por liebre y nos hacen perseguir metas falsas es el “workaholismo” o adicción al trabajo, mal del que sufro, pero que poco a poco estoy tratando de salir (justamente escribiendo artículos como éste). Al final, no es la cantidad de horas, sino la forma de  utilizarlas, el que lo hace a uno adicto al trabajo. Nuria Chinchilla, experta enconciliación Trabajo y familia decía que “El trabajo es como un gas. Se esparce por toda la agenda, y si nos descuidamos, ocupa sin piedad cualquier hueco de tiempo libre.”  Quizá sea esa una buena medida para saber si lo somos, o estamos en camino a serlo. También existen otros síntomas como pensar constantemente en el trabajo o  buscar excusas para seguir trabajando.

Recordemos que al final uno trabaja para ser feliz, ser feliz implica vivir con la conciencia tranquila de saber que estás haciendo lo que tienes que hacer en ese momento, y la mejor forma de encontrar un trabajo que nos haga felices es en aquel que nos ayude a maximizar la remuneración emocional, es decir, la remuneración relacionada a la calidad de vida que queremos vivir para ser exitosos y la calidad de vida no es el número de cosas que tienes sino un conjunto de variables que incluyen la felicidad que puedes dar a los demás, el porcentaje de cosas que disfrutas, el tiempo que puedes dedicarle a tus seres más queridos y a ti mismo y el nivel de retos que puedes trazarte.

How to engineer a happy life

Esta vez quiero postear un artículo excelente aparecido en el Washington Post sobre este experto español en tema de felicidad. Vale la pena leerlo:

Manel Baucells This week, at the United Nations conference on Happiness, the tiny kingdom of Bhutan nestled between India and China will showcase its Gross National Happiness index (GNH) as an alternative to gross national product (GNP). In 1968, Robert F. Kennedy had said that the gross national product “measures everything… except that which makes life worthwhile.” Now, the world is coming around with United Nations resolution 65/309 — “Happiness: Towards a holistic approach to development.”

The pursuit of happiness explains the billions of dollars spent each year on consumer goods, from cosmetics and fashion apparel to computers and new cars. Who among us does not want to be happy?

But, happiness is elusive. Scientists have found that American millionaires living in huge, luxurious houses are barely happier than Masai warriors in Kenya who live in huts.

Over the past 10 years, we have examined and analyzed data and evidence from all over the world to come up with a set of laws that govern our happiness. These laws are supported by findings from scientific experiments, examples from ancient literature and pearls of wisdom from the world’s religions and spiritual practices. These laws of happiness are universal and apply to all of us. For example, we two coauthors were born and raised in different countries, India and Spain. We were reared in different religions, Hinduism and Catholicism. These large differences in culture and background make us perceive many things differently. The laws of happiness, however, apply equally to both of us.

A logical implication of our laws of happiness is the fundamental equation:

Happiness equals reality minus shifting expectations

As we try to improve our reality, by working harder so we can make more money, buy a bigger house, or drive a fancier car, our expectations also shift. We are happy for a little while, but soon enough expectations catch up with reality. At first blush, this equation paints a gloomy picture. It is no wonder that some scientists have concluded that, “Trying to be happier is as futile as trying to be taller.” Let us look on the bright side of the equation. We will give you two strategies for improving happiness and then you can come up with many more on your own.

1. Less to More (Crescendo)

You should plan your life carefully so that the gap between reality and expectations stays the same or increases. That is, the way to be happy is not just to have a lot, but to follow a crescendo strategy in life choices — less to more. On a small, short-term scale, this can be done on a vacation; rather than immediately visiting the most spectacular museum or historic site, save those experiences for the end of your trip. But as a philosophy of life, you can work to organize the chapters in your book of life from less to more (that is, follow a crescendo strategy). In raising children, for example, do not give them too much too fast. In organizations such as those with call centers or service employees, more frequent promotions associated with achieving some well-defined milestone or goal will improve employee satisfaction. Crescendo strategy is very similar to what is used in karate by awarding different color belts for progress.

2. Basic Goods

Our equation suggests that new material aspirations arise as previous ones are satisfied, making all of us work harder and harder to see ourselves in exactly the same situation all over again: wanting something new. We face a sort of emotional “global warming,” if we get used to consuming too much too soon, our future happiness is put at risk. One typical example is that of the children of wealthy parents who are not able to keep up with the lifestyle they’ve always known.

When it comes to fame and fortune, beware: The equation predicts that your expectations will also rise and any gain in happiness will be temporary.

So, if expectations catch up with reality, is there an easy and foolproof way to be happy? Basic goods escape this paradox, because expectations for these goods do not fluctuate much and these are less susceptible to social comparison. The treasure of happiness that is in reach for most of us is found in basic goods. The simplest example of a basic good is food. We will always enjoy a meal when hungry. But basic goods are present everywhere in our life. How can we tell whether a good or experience is basic or not?

TEST – Is X a basic good: Ask yourself the following two questions:

1. If nobody knew I am buying or experiencing X, would I still want X?

2. Will I enjoy X in the future, say five years from now, as much as I do now?

If the answer is yes to both questions, then X is a basic good for you.

We can think of basic goods in three categories: the needs of the body, the needs of the heart, and the needs of the mind. Food, health, shelter, sex, and rest are the needs of the body. Basic goods that meet the needs of the heart and mind are things like spending time with friends and family and listening to music we love — things that consistently make us happy.

Some people say that happiness is like a pendulum — some days you are happy, some days not, and there’s not much you can do to change that. Our view is different. We believe that happiness is like a sailboat. Indeed the wind and ocean currents influence its movements, but you have control of the rudder. Without your exerting control, the sailboat drifts. Our key premise is that happiness is a choice; and regardless of our circumstances or where we are in the world or in our lives, we can all improve our level of happiness. The control lever for extracting happiness from the equation is in your hands. We would love to hear your ideas on how to engineer a happier life.

Frases para pensar!

  1. “Los buenos jugadores de futbol no van donde está la pelota, ahi van todos, van a donde la pelota va a ir” Messi.
  2. Tres ingredientes para generar pasión en el trabajo:

Crezco con lo que hago

Hago crecer a los demás

Tener la convicción de que estoy cambiando al mundo

  1. Es muy afortunado quien se ha casado con la mujer a quien amaba pero lo es más quien ama a la mujer con que está casado.
  2. «Podemos tratar de limitar el sufrimiento, luchar contra él, pero no podemos suprimirlo.  Lo que cura al hombre no es huir del dolor, sino la capacidad de aceptar la tribulación, madurar en ella y encontrar en ella un sentido mediante la unión con Cristo que ha sufrido con amor infinito»,  Benedicto XVI.
  3. He aprendido a buscar mi felicidad limitando mis deseos en vez de satisfacerlos. John Stuart Mill
  4. El mejor truco que el diablo inventó fue convencer al mundo de que no existe…[Sospechosos Comunes]
  5. “No se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.” Decía el zorro al Principito de Antoine de Saint Exupéry.
  6. Hay dos tipos de personas, las que dan gasolina y las que quitan, cual quieres ser?
  7. Qué cosa más grande q tener a alguien con quien te atrevas a hablar como contigo mismo, Cicerón
  8. Hay una forma perfecta para ser un padre perfecto. Aspirar a ser un padre perfecto
  9. «Los muros existen para darnos la oportunidad de demostrar hasta qué punto deseamos algo.  Los muros están para frenar a la gente que no desea suficientemente algo.  Están para frenar a los demás».
  10. La alegría está en la lucha, en el esfuerzo, en el sufrimiento que supone la lucha y no en la victoria. Mahatma Gandhi.
  11. Tener hijos no lo convierten a uno en padre al igual que tener un piano no lo convierten a uno en pianista
  12. Mañana cuando llegue a casa, ¿por qué no redescubro a mi mujer? Es distinta a la persona que me despidió ayer. Ese es el mejor antivirus para el sopor familiar, morir cada noche…para nacer cada mañana
  13. Para gerenciar personas debemos ver el lado positivo de la gente. “ A mis amigos tuertos los miro de perfil”.
  14. A pocos se les ocurriría afirmar: “Te amo y te seré fiel….con la condición de que no tengas defectos” No estaríamos ante una declaración de amor, porque equivaldría a decir “ Te quiero, siempre y cuando no seas una persona real (sino ideal, utópica) Tomás Melendo.
  15. Toda persona viene al mundo con una serie de talentos y habilidades naturales. Vivir tiene mucho que ver con descubrirlos, disfrutarlos y ponerlos al servicio de una causa mayor que uno mismo.
  16. Cada vez estoy más persuadido: la felicidad del Cielo es para los que saben ser felices en la tierra.
  17. No se sale adelante celebrando éxitos… sino superando fracasos…
  18. “…el hombre que huye de lo que teme acaba comprobando que sólo ha tomado un atajo para encontrarse con ello.
  19. ¿No es verdad que en cuanto dejas de tener miedo a la Cruz, a eso que la gente llama cruz, cuando pones tu voluntad en aceptar la Voluntad divina, eres feliz, y se pasan todas las preocupaciones, los sufrimientos físicos o morales? Hay en el ambiente una especie de miedo a la Cruz, a la Cruz de Jesús. Y es que han empezado a llamar cruces a todas las cosas desagradables que suceden en la vida, y no saben llevarlas con sentido de hijos de Dios, con visión sobrenatural.” San Josemaría.
  20. Sólo perdemos cuando no damos todo lo que llevamos dentro.
  21. El mejor regalo que le pueden hacer los padres a sus hijos es una educación que ame los retos, que se deje intrigar por los errores, que disfrute el esfuerzo, que persevere en el aprendizaje, y que no les haga esclavos del reconocimiento».
  22. “¿Quieres ser feliz por un instante? ¡Véngate! ¿Quieres ser feliz para siempre? ¡PERDONA!”  Tertuliano

 

 

¿Cómo gestionar la adversidad? II Parte

LA ESPERANZA, ESA ILUSIÓN

Uno de los mejores consejos que recibí para salir airoso de la adversidad lo tomé de Mar Cogollos,  joven psicóloga mundialmente famosa, que por un accidente quedó hemipléjica a los 20 años, y que nos dice en plena depresión, en su libro Elogio de la debilidad: “Descubrí que podía hacer mucho por los demás. Ayudarme y volcarme con ellos hizo que pasase de puntillas por la fase dela depresión. A todos les sorprendió, a mi también, lo pronto que aterricé y acepté mi nueva condición. Pensé que si aquel día no me quedé allí es porque aún tenía cosas importantes que hacer en esta vida. Recuerdo que pensar y ayudar a los demás me ayudó muchísimo en mi recuperación. Mis compañeras tenían que levantarse e ir al gimnasio porla mañana. Les urgía a que se arreglaran, que se peinaran, que siguieran siendo mujeres, la vida continúa. Cuando abandoné el hospital una persona me dijo, que no te miren con pena sino con admiración, y eso va a depender exclusivamente de ti. Y es que cuando te enfrentas a una adversidad, muchas veces te saca de dentro lo que tenemos, esa necesidad de darnos más generosamente a los demás”.

ESA META TAN ESQUIVA LLAMADA FELICIDAD

Muchas veces es cuando tienes una gran caída o ayudas a alguien que la tiene, cuando te das cuenta de que lo tuyo es nada. ¿Secretos para gestionar la adversidad? Allí va uno y gratis, valora las cosas buenas que tienes en contraposición con todo lo que sufren los demás, deja de mirarte a ti mismo, que la puerta de la felicidad se abre hacia afuera, no hacia adentro y concéntrate más en ser feliz que en hacer creer a los demás que lo eres, y para ello, piensa que es lo que realmente te hace serlo, no hablo de un estado de ánimo, hablo de algo mucho más profundo, más trascendental. Muchas de las cosas que nos hacen “estar” felices, no nos hacen “ser” felices.

Continua diciendo Alvarez de Mon: “Situar la felicidad en términos absolutos, soy o no soy feliz, me puede hacer muy infeliz, sobre todo si tengo motivos para ser feliz.  Mujer maravillosa, hijos de los que sentirse orgulloso, trabajo tan estimulante que a menudo me hace perder la sensación de trabajo, salud, estabilidad económica… Si en esas circunstancias un día que no puedo tirar de mi alma, me interrogo a mí mismo sobre la felicidad, y se muestra ausente y olvidadiza, me puedo encontrar con un gran problema.  Si en cambio entiendo la felicidad como una cuestión de grados, hoy podría saltar hasta el infinito, ayer sonreír era un parto, y acepto su naturaleza evolutiva, seguro que aumentan las posibilidades de que me saque la lotería.  Las alegrías y las penas son un componente inevitable de la aventura de vivir.  Encuentros inolvidables, despedidas desgarradoras, risas contagiosas, lágrimas desbordadas, conversaciones memorables, fracasos hirientes, éxitos deslumbrantes, errores garrafales, jalonan la controvertida y dual trayectoria de nuestras vidas.  Aceptar que hoy me siento triste, que me faltan las fuerzas, que me reconozco limitado y vulnerable, y que pese a todo aspiro a seguir aprendiendo con humildad, paciencia y sentido del humor, puede ser la mejor fórmula para que la felicidad me visite con cierta frecuencia.”

Tres ingredientes para ser feliz:
Pensar poco en uno mismo. Pensar mucho en los demás. Reírte de ti mismo e ir por la vida con las luces altas.

 Tres ingredientes para superar la adversidad:
Interiorizarla, entender que pasa por algo y hacer arqueología interior para sacar lo mejor de nosotros para combatirla.

¿Cómo gestionar la adversidad? Parte 1

Para gestionar la adversidad primero hay que aprender a gestionarnos a nosotros mismos, lo cual tiene mucho que ver con conocernos, no solamente identificar nuestras fortalezas y debilidades, nuestros propios valores, sino también de cómo fortalecerlos o reorientarlos según sea el caso.

LA GESTIÓN DEL YO

Según Peter Drucker, el éxito en la economía del conocimiento llega a quienes se conocen a sí mismos; y la única manera de descubrir nuestras fortalezas es mediante el feedback. Decía que cada vez que tomamos una decisión o una acción clave, debemos escribir lo que esperamos que ocurra. Un año después, deberemos comparar los resultados reales con nuestras expectativas. Practicado consistentemente, este simple método nos mostrará al cabo de un tiempo bastante breve, tal vez dos a tres años, dónde radican nuestras fortalezas; que estamos haciendo o dejando de hacer que nos priva de los plenos beneficios de nuestras fortalezas. También nos mostrará nuestras debilidades, donde no poseemos fortalezas y donde nos podemos desempeñarnos.

De esta idea se desprende que el enfoque debe ir en las fortalezas, invertir en ellas para obtener mejores resultados, saber situarnos en donde más podamos potenciarlas y obviamente trabajar en ellas para mejorarlas. Comparar las expectativas con los resultados también señala qué no se debe hacer. Todos tenemos una gran cantidad de áreas en las que no poseemos ningún talento o habilidad y donde es poco probable que lleguemos siquiera a ser mediocres. Asimismo, es muy importante entender a las personas con las que trabajamos, para hacer uso de sus fortalezas.

BIENVENIDA LA ADVERSIDAD

Una vez que recibimos la visita, siempre inoportuna, de la adversidad,  no quedamos igual, o saca lo mejor de nosotros o nos quiebra de manera definitiva. Si queremos sobrevivir, primero hay que reconocerla e interiorizarla.  No se puede transformar una realidad que se niega.  Gustavo Zerbino, quien sobrevivió más de 50 días luego de caerse el avión que lo llevaba con el resto del equipo de rugby uruguayo,  decía que la receta para no deprimirse cuando viene un problema es asumir que va a pasar lo peor pero con la esperanza de que pasará lo mejor.

Ayuda mucho el vivir el presente, ya que por si solo no es capaz de quebrarnos. Solo lo hace si  nos angustiamos, que es cuando nos hemos ido al futuro, o si viene la melancolía, que es cuando nos hemos anclado en el pasado. Es en el presente cuando hay que tener valentía para enfrentar los miedos y vencerlos, bien dicen que la valentía no es la ausencia del miedo sino la superación de éste.

LA TRISTEZA, ESE TUNEL

Cuando en la vida se presenta la adversidad a través de la pérdida de un ser querido o de un despido, o de una separación, es allí donde cosechas todo lo que has sembrado antes, si has invertido en paciencia, compasión, optimismo y perseverancia, definitivamente la recibirás de otra manera. Necesitamos profundizar y sacar de la superficie estas cualidades.

Por más que tratemos de evitarla, la adversidad nos visitará, tarde o temprano. Ya lo decía el Papa Benedicto: “Podemos tratar de limitar el sufrimiento, luchar contra él, pero no podemos suprimirlo.  Lo que cura al hombre no es huir del dolor, sino la capacidad de aceptar la tribulación, madurar en ella y encontrar en ella un sentido mediante la unión con Cristo”.

Es fundamental no pretender escapar de la pena que no es incompatible con la felicidad, por el contrario, son complementarias. Santiago Alvarez de Mon, profesor del IESE decía: “Todos deberíamos tener el coraje de enseñar y la madurez de aprender que parte del camino que lleva a la felicidad implica, necesariamente, algún dolor. Es como la persona que se resiste a envejecer.  Puede hacer lo que quiera, es una apuesta que tiene perdida.  Podrá retrasar el proceso, engañar a los demás con la cosmética, vestir su cuerpo de modo que luzca mejor, pero si su interior no está en calma, en paz con la edad que tiene, envejecer es un drama cotidiano e irreparable.  No busco sufrir, ni quiero ese test para nadie, pero eliminar ese verbo de mi diccionario, suprimirlo de golpe y porrazo, me condena sarcásticamente a sufrir más.”

En Harvard se aprende a ser feliz

Recientemente publicaron en el Boletín semanal de Haravard un artículo sobre la felicidad. Curiosamente, el curso con más popularidad y éxito, más que los de economía de los cuales son los grandes especialistas, es sobre la felicidad y está a cargo de Tal Ben Shahar. Aquí un resumen.
La Felicidad, ese estado de plenitud y equilibrio que todo ser humano anhela como ideal de realización y bienestar y que combina una justa proporción entre lo que se es, lo que se tiene y a lo que se aspira, es y será siempre uno de los temas motores de nuestra existencia y por tanto un tema fundamental de estudio, que al parecer no ha escapado de la lista de temas abordados por las más prestigiadas escuelas de negocios.

Dicho curso se llama “Mayor felicidad”, y es dictado por Tal Ben Shahar. Este curso atrae a 1400 alumnos por semestre y 20% de los graduados de Harvard toman este curso electivo (información al 2009) ¿Por qué? Quizás porque este curso, basado en las últimas investigaciones de psicología positiva, los hace cuestionar creencias y supuestos arraigados en nuestra sociedad.

“La vida es similar a una empresa. Una empresa tiene ganancias, costos y tendrá utilidad en la medida en que sus ganancias sean mayores que sus costos. En la vida diaria, nuestros costos son nuestras emociones y pensamientos negativos, y nuestras ganancias, nuestros pensamientos y emociones positivas. Si tenemos en balance más pensamientos y emociones positivas en nuestra vida, la empresa de nuestra vida está logrando utilidades. Una persona con una depresión prolongada, sería como una empresa quebrada. Analice cómo está su vida en cuanto a las utilidades de felicidad, ¿Está en positivo o está en rojo? ¿Cómo lograr estar más en azul en cuanto a felicidad?”

El curso sobre la felicidad está fundamentado en una serie de encuestas y estudios de campo sobre las características y componentes que permiten vivir felizmente, en éste se destacan y proporcionan 10 Consejos Clave o tips para mejorar la calidad de nuestro estado personal y que contribuyen a la generación de una vida positiva. Miles de personas han asistido a él y han logrado cambiar su estado de ánimo:

TIP 1
Practica algún ejercicio: (caminar, ir al gym, natación, etc.). Los expertos aseguran que hacer ejercicio es igual de bueno que tomar un antidepresivo para mejorar el ánimo, 30 minutos de ejercicio es el mejor antídoto contra la tristeza y el estrés.

TIP 2
Desayuna: algunas personas se saltan el desayuno porque no tienen tiempo o porque no quieren engordar. Estudios demuestran que desayunar te ayuda a tener energía, pensar y desempeñar exitosamente tus actividades.

TIP 3
Agradece a la vida todo lo bueno que tienes: Escribe en un papel 10 cosas que tienes en tu vida que te dan felicidad. Cuando hacemos una lista de gratitud nos obligamos a enfocarnos en cosas buenas.

TIP 4
Sé asertivo: pide lo que quieras y di lo que piensas. Está demostrado que ser asertivo ayuda a mejorar tu autoestima. Ser dejado y aguantar en silencio todo lo que te digan y hagan, genera tristeza y desesperanza.

TIP 5
Gasta tu dinero en EXPERIENCIAS no en cosas: Un estudio descubrió que el 75% de personas se sentían más felices cuando invertían su dinero en viajes, cursos y clases; mientras que sólo el 34% dijo sentirse más feliz cuando compraba cosas.

TIP 6
Enfrenta tus retos: No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy. Estudios demuestran que cuanto más postergas algo que sabes que tienes que hacer, más ansiedad y tensión generas. Escribe pequeñas listas semanales de tareas a cumplir y cúmplelas.

TIP 7
Pega recuerdos bonitos, frases y fotos de tus seres queridos por todos lados. Llena tu refrigerador, tu computadora, tu escritorio, tu cuarto. TU VIDA de recuerdos bonitos.

TIP 8
Siempre saluda y sé amable con otras personas: Más de cien investigaciones afirman que sólo sonreír cambia el estado de ánimo.

TIP 9
Escucha música: Está comprobado que escuchar música te despierta deseos de cantar y bailar, esto te va a alegrar la vida.

TIP 10
Lo que comes tiene un impacto importante en tu estado de ánimo.

§  Comer algo ligero cada 3-4 horas mantiene los niveles de glucosa estables, no te saltes comidas.

§  COME DE TODO!

§  Varía tus alimentos

TIP 13
Arréglate y siéntete atractivo(a)
El 41% de la gente dice que se sienten más felices cuando piensan que se ven bien. !Ponte guapo(a)!

“Hagamos un esfuerzo por lograr un balance en azul en nuestra cuenta de felicidad. No solo nuestro cuerpo nos lo va a agradecer. La buena vibra trae salud, pero al estar más positivos atraeremos también mayor bienestar a nuestras vidas”

Ser feliz, es al final, la construcción de un gran fondo de ahorro de experiencias significativas, pobre de aquel que guarda lo que posee en donde se corre el riesgo de perderlo todo. ¿O no?.

El Costa Concordia, una historia que merece ser contada

Esta semana les traigo un artículo que leí del blog de Nuria Chinchilla, profesora del IESE y abanderada a nivel mundial de la Conciliación del trabajo con la familia. “Entre las miles de personas que estaban a bordo del barco Costa Concordia que naufragó en las costas de la isla de Giglio en Italia, seguro que habría más de una historia de amor que no recogen los medios  de comunicación, porque lo bueno no acostumbra a ser noticia.

Este artículo recoge uno de estos casos: el marido que entrega a su esposa el único equipo de salvamento que quedaba y pierde la vida como consecuencia.

La historia del naufragio del barco Costa Concordia, con 4.200 personas a bordo, ante las costas de la isla de Giglio en Italia, junto a tantos ejemplos de lo que es la frágil naturaleza humana, -un capitán que, según lo que hasta el momento ha trascendido, después de tomar la errónea decisión de acercarse demasiado a tierra poniendo en peligro el barco que comandaba, se cuenta luego entre los primeros en abandonarlo para ponerse a salvo-, recoge también la bella historia de amor de una pareja felizmente casada, él, Francis Servel, setenta y dos años, ella, Nicole, su esposa, sesenta, donde él sacrificó su vida para que la mujer de su vida pudiera salvarla.

Se da la circunstancia de que el crucero era precisamente un regalo de los hijos por su aniversario de bodas.

 Parece ser que producida la colisión que provocó el vuelco del gigantesco trasatlántico, la pareja, que había dejado pasar por delante en las embarcaciones de salvamento a todos las personas más jóvenes que ellos, se vio al final sin barca en la que ponerse a salvo y ante la única tesitura de saltar al agua para salvar la vida. Por alguna circunstancia desgraciada, parece ser que se encontraron ante un solo equipo de salvamento, que era el que tenía Francis, el cual no dudó un momento en entregárselo a su esposa, que no sabía nadar, tirándose al agua para que ella no pudiera negarse a utilizarlo.

            Tras luchar una hora contra el mar, ella, provista del equipo de salvamento, consiguió alcanzar la costa y salvarse. El, en cambio, a pesar de pertenecer a una extensa familia de marinos siendo él el único que no lo era, debió de sucumbir contra el frío, y tal vez también contra el agua, pues padecía un mal de espalda que probablemente le impidió luchar contra el líquido elemento durante mucho tiempo.

 Una bella historia de amor. Una pareja que permanece unida toda una vida, que celebra con todo el amor tantos años de matrimonio (no les puedo decir cuántos, sí puedo decirles que tienen dos hijos, Edwige y Eric, y nietos, por lo tanto varias décadas), y en la que, finalmente, uno da la vida para salvar al otro.

 Digan lo que digan quienes lo digan, el amor existe. El amor para toda la vida, el que no es sólo fruto de un momento de pasión y es capaz de entregarlo todo por el otro hasta la vida, existe. Capaz de todo cuando recién nace entre las brumas de la pasión, pero capaz de todo también, si no de más, hasta de dar la vida como lo ha hecho Francis, después de toda una vida de madurar, crecer, y como el mejor vino, reposar y envejecer.”

La adversidad, esa maestra

«Todo el mundo descubre, tarde o temprano, que la felicidad perfecta no es posible, pero pocos hay que se detengan en la consideración opuesta de que lo mismo ocurre con la infelicidad perfecta». Santiago Alvarez

 

Hoy en día se habla mucho sobre la crisis mundial que supuestamente está por venir, sin embargo, hay crisis mucho más importantes e impactantes que esa, la crisis personal, también llamada adversidad. ¿Alguien puede decir que no conoce la adversidad? Una “exigente maestra” que se suele presentar a distancia de días disfrazada de muerte de un ser querido, despido, desilusión, angustia, etc.  Muchos la evitamos a como sea, pero ¿Cómo seríamos si no hubiésemos tropezado con la adversidad? Seguramente orgullosos, superficiales, y probablemente no tan felices. Dicen que quien no ha pasado un gran sufrimiento, no ha conocido una gran felicidad, ya que es justamente en los cambios de un estado a otro cuando la valoras. Una persona que siempre ha tenido todo en su vida, probablemente la mayoría de las cosas le aburran, si lo comparamos contra uno que después de pasar muchos problemas y encausar su vida, disfruta de cosas que nunca ha tenido antes.

 Luis de Moya, un tetrapléjico, habla en su libro, “La quinta esencia del sufrimiento” sobre la falta de sentido en el dolor humano: sufre de verdad el que no sabe por qué. Esto sucede, por ejemplo, cuando el dolor es muy intenso y prolongado o sin esperanza de mejora y sin una visión trascendente de la propia existencia.

Peter Drucker, el padre del Management, decía que la mayoría de problemas en el mundo no ocurren porque se presentan mal las soluciones, sino porque las preguntas están mal planteadas. Cuando llega la adversidad, la pregunta correcta no es ¿Por qué? Sino ¿Para qué? ¿Qué quiere Dios de mi con este dolor? ¿Para qué me lo he enviado? Es decir, ,encontrarle un sentido al sufrimiento, un sentido a la vida.

Nos dice también que “Podemos plantearnos diversas formas de remediar nuestro dolor. Quizá pensamos ante todo en la ayuda y el consuelo que pueden ofrecer los demás, pero esto es la segunda parte. El primer remedio para el sufrimiento está en uno mismo, en el que sufre. “La enfermedad -por ejemplo- me es dada como una tarea; me encuentro con la responsabilidad de lo que voy a hacer con ella. Para curar a una persona lo único que necesitas es ayudarle a que encuentre un sentido a su vida. Cuando un hombre tiene un por qué vivir, soporta cualquier cómo” (V. Frankl, El hombre en busca de sentido).

 lgunos necesitan forzar periódicamente la diversión, si no -incapaces de ver atractivo en el trabajo, en la amistad, en la generosidad…, en lo ordinario de cada día- la vida les resulta insípida cuando no amarga. Buscar ser y estar felices es un equipaje necesario para viajar por este mundo, pero esa felicidad, a veces viene de la mano de la adversidad.

 Francesc Mirailles, en “Conversaciones sobre la felicidad”, decía que las personas que siempre quieren ser felices son las más desgraciadas que conoce. Y es que uno es feliz cuando se conforma con lo que tiene, cuando tiene la conciencia tranquila de saber que que está haciendo lo que debe. Y es que la infelicidad está causada por un exceso de deseos y sobreviene cuando nos marcamos unos deseos tan elevados que nuestra realidad choca con eso.

Cuando en nuestra escala de motivos y necesidades el dinero no ocupa un lugar destacado, sorpresivamente suele venir por añadidura.  Más que un objetivo preferente, se convierte en una grata consecuencia.  Esto es algo que me he encontrado en multitud de profesionales que a fuerza de disfrutar y sentirse intelectual y emocionalmente vinculados a su profesión, han acabado ganándose muy bien la vida.

 El hecho de querer fijar una posición respecto a si nuestra vida es o no feliz, puede llevarnos a conclusiones erróneas, más aun si es que tenemos razones para ser felices, como un buen trabajo, una familia a la que queremos o una posición económica estable. Con todo ello, habrán días en los que la pasaremos muy mal, si en cambio, entiendo la felicidad como algo que va y viene constamente, y lo interiorizo, seguramente tendré mucho más posibilidades de serlo, ya que me guiaré por parámetros que no dependen necesariamente de los estados de ánimo. Ya lo decía Santiago Alvarez de Mon:  “Las alegrías y las penas son un componente inevitable de la aventura de vivir.  Encuentros inolvidables, despedidas desgarradoras, situaciones hilarantes, reuniones tediosas y lentas, risas contagiosas, lágrimas desbordadas, conversaciones empáticas, desencuentros repetitivos, éxitos deslumbrantes, errores clamorosos, jalonan la controvertida y dual trayectoria de nuestras vidas.  Aceptar que hoy me siento triste, que me faltan las fuerzas, que me reconozco limitado y vulnerable, y que pese a todo aspiro a seguir aprendiendo con humildad, paciencia y sentido del humor, puede ser la mejor fórmula para que la felicidad me visite con cierta frecuencia.”

Los 3 deseos del Papa en Navidad

Feliz Navidad! Y ya que estamos en esta época, me parece lógico que el artículo de la semana sea sobre este tema. Comparto con ustedes los 3 deseos del Papa en esta navidad que podemos aplicarlos a nosotros mismos.

En la tarde del miércoles 7 de diciembre, Benedicto XVI encendió el árbol de Navidad más grande del mundo. Previamente, dijo unas palabras:

1. “Mi primer deseo es (…) que nuestra mirada no se detenga solamente en el horizonte de este mundo, en las cosas materiales”.

“Antes de encender el árbol quisiera expresar tres deseos (…). Cuando lo miramos, nuestros ojos se dirigen hacia arriba, hacia el cielo, hacia el mundo de Dios. Mi primer deseo es, por lo tanto, que nuestra mirada, la de la mente y la del corazón, no se detenga solamente en el horizonte de este mundo, en las cosas materiales, sino que sea de alguna forma como este árbol, que tienda hacia arriba, que se dirija a Dios. Dios nunca nos olvida, pero también nos pide que no nos olvidemos de Él”.

“El Evangelio narra que en la noche santa de Navidad una luz envolvió a los pastores, anunciándoles una gran alegría: el nacimiento de Jesús, de Aquel que nos trajo la luz, más aún, de Aquel que es la luz verdadera que ilumina a todos. El gran árbol que encenderé dentro de poco (…) iluminará con su luz la oscuridad de la noche”.

2. “El segundo deseo es que nos recuerde que también nosotros necesitamos una luz que ilumine el camino de nuestra vida”.

“El segundo deseo es que nos recuerde que también nosotros necesitamos una luz que ilumine el camino de nuestra vida y nos de esperanza, especialmente en esta época en que sentimos tanto el peso de las dificultades, de los problemas, de los sufrimientos, y parece que nos envuelve un velo de tinieblas. Pero ¿qué luz puede iluminar verdaderamente nuestro corazón y darnos una esperanza firme y segura? Es el Niño que contemplamos en la Navidad santa, en un pobre y humilde pesebre, porque es el Señor que se acerca a cada uno de nosotros y pide que lo acojamos nuevamente en nuestra vida, nos pide que lo queramos, que tengamos confianza en Él, que sintamos su presencia que nos acompaña, nos sostiene y nos ayuda”.

3. “El último deseo es que cada uno de nosotros aporte algo de luz en los ambientes en que vive”.

“Pero este árbol tan grande lo forman muchas luces. El último deseo es que cada uno de nosotros aporte algo de luz en los ambientes en que vive: en la familia, en el trabajo, en el barrio, en los pueblos, en las ciudades. Que cada uno sea una luz para quien tiene al lado; que deje de lado el egoísmo que, tan a menudo, cierra el corazón y lleva a pensar sólo en uno mismo; que preste más atención a los demás, que los ame más. Cualquier pequeño gesto de bondad es como una luz de este gran árbol: junto con las otras luces ilumina la oscuridad de la noche, incluso de la noche más oscura”.