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Competencias directivas para el profesional del futuro / Segunda Parte

Una de las competencias que más apremian y más difíciles de conseguir y sacar provecho es la gestión del tiempo. Las empresas cada vez más se dan cuenta que no necesitan personal que trabaje más sino mejor y esto pasa por saber “sacarle el jugo” al tiempo que pasan en la oficina con el fin de que luego de ello salgan a una hora donde tengan una vida propia. Un punto en común de los ejecutivos exitosos de hoy es que saben blindar su tiempo libre con familia y amigos.

Algunos consejos de Robert Bly, uno de los gurús más reconocidos en Time Management, son los siguientes: Encárguese personalmente de lo más importante, haga listas de asuntos pendientes y asigne prioridades a cada asunto, maneje las reuniones, cumpla el horario de comienzo y fin, identifique aquellas actividades que desperdician tiempo, aprendiendo a evitar distracciones. Evite realizar varias tareas diferentes a la vez. Por ejemplo, la manía de chequear el mail cada 5 minutos, porque distrae y resta concentración. Escriba pensamientos e ideas – así no perderá tiempo tratando de recordar cosas cuando las necesite. No amontone basura: revise sus papeles periódicamente, archive lo que necesita y bote lo que ya no le sirva. Y finalmente utilice la regla del 80/20: 80% de nuestros logros provienen de apenas un 20% de nuestros esfuerzos. La tarea es encontrar cuál es ese 20% productivo, y dedicarse a esas actividades.

Otra de las habilidades más solicitadas es la comunicación a todo nivel, pero aquella que no sólo habla sino que pregunta y escucha. Un buen comunicador es experto en gestión del silencio. Es importante no solo comunicar sino también escuchar aquello que el interlocutor nos ha dicho entre líneas.

Por último, quisiera mencionar y explicar rápidamente la importancia de aprender a trabajar en equipo. Para ello, la palabra indicada es el compromiso. Cuando el equipo cree que su firma está estampada en todo lo que hace, entonces recién tendrá la posibilidad de convertirse en exitoso. A continuación cinco cualidades para forjar equipos exitosos: comunicación, confianza, responsabilidad individual y colectiva, cariño y orgullo. Todo eso es mucho más importante que el talento y la experiencia técnica. Mr K, quizá el mejor entrenador de todos los tiempos en la NBA decía que los buenos equipos se vuelven extraordinarios cuando sus jugadores confían unos en otros y supeditan el yo al nosotros.

Hay también otras competencias que por espacio no podré explicar pero que sin embargo no debieran dejar de ser mencionadas como liderazgo, energía, entusiasmo, capacidad de ejecución, persuasión, visión de negocio, vocación de servicio, manejo de conflictos y orientación al cliente, así como también los principales valores de un ejecutivo que son la humildad, el esfuerzo, la perseverancia, la disciplina, amistad, paciencia y compromiso, elementos críticos para diseñar y mantener equipos cohesionados y consistentes. Sin ellos difícilmente un profesional podrá destacar y mantenerse en la cima por mucho tiempo.

 Conclusiones

Para comenzar a obtener las competencias que cada uno necesite para poder trabajar mejor, un buen comienzo es contestar las siguientes preguntas:

  • ¿Conoces tus puntos fuertes y tus áreas de mejora?
  • ¿Has hecho alguna vez un chequeo 360 de tus competencias (encuestas a tus jefes, pares, subordinados e inclusive a familiares y amigos?
  • ¿Sabes cómo desarrollar tus competencias y las de tu equipo?

Luego de tener claro ello, es necesario un plan de mejora personal, que implique un compromiso para cambiar. Dicho plan debiera responder las siguientes preguntas:

¿Qué competencias debo adquirir?

¿Con qué recursos cuento para ello?

¿En qué tiempo cambiaré?

¿Cómo lo mido?

 De nada sirve el conocerlas, sino ponemos esfuerzo y disciplina por conseguirlas. ¿Lo intentamos?

Competencias directivas para el profesional del futuro/ Primera parte

¿Hoy en día bastará ser un genio en números o el vendedor estrella para surgir y ascender en un trabajo? Definitivamente no. Actualmente se toman en cuenta otras habilidades y valores cuyo impacto en los resultados es mayor.

 Comencemos por definir cual es el principal deber de un profesional, y es el estar en contacto y entender la realidad. La realidad de sí mismo, de su familia y de su trabajo. Aparentemente muy sencillo, pero no lo es. Cuantos gerentes hay técnicamente brillantes pero que sin embargo, no supieron anticiparse o reaccionar a la crisis por no entender bien el contexto, cuantos hay que se enfocan en grandes negocios y no se percatan de la realidad de su equipo cercano de trabajo que está muy descontento y rindiendo al 50%, o simplemente cuantos son workaholics y no se percatan de que al final tendrán mucha plata pero pagar el divorcio.

Sin ánimos de extrapolar ningún modelo personal, comencemos por definir que habilidades son las más relevantes para cualquier profesional. Obviamente no pretendo ahondar en ninguna de ellas porque el espacio no lo permite sino únicamente mencionar con una breve explicación las principales y darles algunas ideas concretas para conseguirlas.

Una de las más importantes es la inteligencia emocional, aquella habilidad a través de la cual, reconoces tus emociones, las controlas, identificas las de la otra persona y generas empatía con ella. En un trabajo no asciende el ratón de biblioteca que toda su vida fue número uno de su clase, sino más bien aquel que obviamente fue un buen estudiante, dedicado, pero que en su vida laboral supo cultivar virtudes como la amistad, el ser amigo de sus amigos, entender lo que necesita la empresa, lo que necesita tu equipo de trabajo, persuadir, generar empatía, tener un buen carácter. Muchas veces para viajar de la prédica al compromiso real, el carácter es la pieza más valiosa de nuestro equipaje, es la que traza finalmente los límites entre los que hacen algo transformando la realidad y los pesimistas que se quejan de todo.

Otra competencia que marca la diferencia es la capacidad para tomar decisiones. Y para ello, es necesario tener el criterio suficiente para identificar cuando priorizar la decisión con el corazón y cuando con la cabeza. Al respecto decía Santiago Alvarez de Mon, brillante profesor del IESE que tuve la suerte de escuchar: “El corazón no solo es la sede de los sentimientos, sino también la sede de la inteligencia. El arte de dirigir necesita de un corazón inteligente que incorpore a sus latidos y vibraciones los recados de la razón. Una razón sensible y un corazón inteligente se solicitan el uno al otro. Probablemente este sea el rasgo más notable de una persona serena. En ella se da una armonía inefable entre razón y corazón, tal vez porque este es quien gobierna. En todo lo que hagas pon el corazón, tan falto y escaso en tantas empresas y carreras profesionales. El corazón inteligente escucha atentamente a la razón, le agradece sus consejos y advertencias, pero no está dispuesto a dejar de vibrar y volar muy alto. No se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos, decía Antoine de Saint Exupery en El Principito.”

Quizá una de las competencias que más se ha necesitado con la crisis del pasado año fue la resiliencia, que es la capacidad para soportar golpes y fracasos y salir fortalecido. En contextos de crisis, se necesita profesionales que se automotiven y que si se caen se levanten rápidamente. Las empresas no buscan al infalible porque este tipo de ejecutivos cuando cae es muy complicado que se levante rápido, su ego no lo deja, sino por el contrario, se busca a aquellos que actúen rápidamente cuando se caigan, que no se paralicen, y que sobre todo aprendan de sus errores y puedan afrontar situaciones nuevas con ese aprendizaje.

Rosa García, Ceo de Microsoft en España nos dice: “Yo cometo muchos errores y muchas veces. Mi filosofía es la siguiente: afronta tus equivocaciones, aprende y sigue adelante. Lo que no hago, ni le permito a mi gente, es ocultar los fallos. Si en mi compañía un colaborador, en lugar de reconocer un error y poner las vías para solucionarlo intenta taparlo, es motivo de despido. No sólo se está engañando él, sino también nos engaña al resto y puede provocar un problema grave en la compañía.” Su filosofía claramente está enfocada en tener comprensión con los errores pero tolerancia cero con la mentira y el encubrimiento de malas acciones.

Ideas para trabajar feliz II Parte

A continuación  la segunda y última parte de este artículo.

El estrés, ese fiel compañero de camino

Tomando en cuenta, querido lector, que en promedio nos quedan 30 años de vida laboral (10,000 días aprox), y que en el trabajo es donde pasamos la mayor parte de nuestra vida, es imperativo el descubrir cómo hacer para pasarla bien aprendiendo a manejar las variables que dependen de nosotros incluyendo, como no, a ese amigo inseparable, culpable de canas, gastritis, enfermedades y cambios de humor que es el estrés.

 Aquel brillante psicólogo, escritor y sobreviviente a Auschwitz, Victor Frankl decía que lo que el hombre realmente necesita no es vivir sin tensiones, sino esforzarse y luchar por una meta que le merezca la pena. El hastío es hoy causa de más problemas que la tensión y, desde luego, lleva más casos a la consulta psiquiátrica.

 Existe actualmente una idea de que el estrés debe eliminarse a cualquier costo para vivir una vida relajada, sin embargo, lo curioso es que cuanto más lo intentamos, más estresados acabamos. La vida sin estrés no sería vida. Estamos tan presionados para evitarlo que nos perdemos el placer que conlleva afrontar desafíos estimulantes.

 Stone Zander, nos dice que el problema no es nuestra exposición al estrés – un despertador que nos saca de la pereza y la somnolencia – sino nuestra escasa capacidad para responder a sus demandas y requerimientos. “No existe el mal tiempo, sino ropa inapropiada”. Si no me abrigo bien cuando hace frio, sino saco el paraguas cuando llueve, el problema no es el clima, sino mi imprudencia e insensatez al salir de casa. Si no aprendemos a vivir en la incertidumbre, a nadar en aguas movedizas, a desvelar misterios eternos, el estrés es un ladrón que nos roba salud, paz, alegría, tiempo y concentración. La gente dice que la vida moderna es estresante, pero el estrés no es una característica de la vida ni del tiempo, sino de las personas. El estrés no llega desde el entorno, viene de las mentes de los estresados. Sufrimos desde el pensamiento. Hacemos ciertos supuestos sobre el mundo y nos quedamos apegados a esos supuestos.

 Noto los primeros síntomas de estrés cuando llego a casa y sigo conectado mentalmente al trabajo. Son ocasiones cuando necesito encontrar el equilibrio. Las salidas o el deporte pasan entonces no a ser una diversión, sino un punto más en mi agenda. Empiezo a querer estructurar todo, a controlar todo para tenerlo equilibrado.

 Una genial maestra es la película “La Vida es bella”. En ella el padre, se esfuerza heroicamente por ahorrarle sufrimientos a su hijo y le hace creer que todo es una comedia. Gracias al “payaso” de su padre, no será perjudicado con ningún trauma de tremenda experiencia. Mantenerse fuertes en la adversidad, esconder tus debilidades y saber enfocarte en tus puntos fuertes es una manera inteligente de gestionar el estrés.

 Conclusiones

Mi meta laboral para este 2011 es ayudar a formar una empresa muy competitiva, muy rentable para el accionista y para los que trabajan en ella; con un nivel de gestión de máxima eficiencia, pero cuyo índice final para definirla como verdaderamente exitosa sea la “sonrisa y bienestar” de aquellas personas que dan sentido a mi vida, que son mi familia. A eso aspiro, nada  más…y nada menos. Todos queremos trabajar en una empresa que rompa esquemas, que rompa paradigmas, que rompa records de ventas, utilidades, bonos, pero quizá sea uno de los temas más importantes y descuidados es el enfocarse en que rompa records de satisfacción de la gente que forma parte de ella. Eso depende en gran parte de nosotros, y como bien dice el dicho que aplica en los matrimonios, mi felicidad depende de la felicidad de mi mujer, luego, debería estar más enfocado en hacerla feliz a ella que a mi. Extrapolando esa realidad, si quiero ser feliz en mi trabajo, debiera enfocarme mucho más en hacerlo llevadero y divertido a los demás.

 ¿Y cuál es la fórmula? Inviertan más en la persona que en el profesional. Ayudaría bastante comenzar haciendo algo de arqueología interior para conocer nuestros puntos fuertes y nuestras áreas de mejora, las competencias y valores que nos faltan y una vez identificados éstos últimos trazarse un plan concreto para adquirir los que nos falten y potenciar las que tenemos en un nivel bajo a través de un plan de mejora personal que implique el desarrollo de actividades concretas, practicarlas (la única forma de adquirirlas es con la repetición continua de la misma), y controlar los resultados cada cierto tiempo. El trabajo perfecto será perfecto si nos hace felices, si nos reta, no si somos gerentasos, o si recibimos un sueldaso, son variables que ayudan pero no definen el nivel de satisfacción.

 Como decía Tony Robbins, acaso el gurú más famoso en temas de motivación hoy en día. “El secreto del éxito en el trabajo, consiste en aprender a usar el sufrimiento y el placer, en lugar que permitir que éstos, le utilicen a uno. Si se hace así, ejercerá el control no sólo sobre su trabajo sino también sobre su propia vida. Si no, la vida le controlará a uno.”

 Los animo a trabajar, vivir y soñar apasionadamente ya que cuando uno encuentra el balance perfecto entre esas tres variables, definitivamente se vive mejor, y de eso se trata la vida. Son momentos inolvidables, instantes muy cortos en los que emociones y sentimientos humanos quedan grabados a fuego de manera indeleble en la memoria. No dudo que en nuestro trabajo han habido muchos de esos acontecimientos centrales y definidores. Yo creo que los mejores momentos de nuestras vidas son aquellos que vienen como resultado de nuestro  esfuerzo al límite en cuerpo y alma para conseguirlos y es que mientras más nos ha costado, más valoramos lo que conseguimos. Eso es lo mejor que tienen los sueños imposibles, que a base de esfuerzo, perseverancia, talento y la ayuda de Dios, se hacen posibles. El simple hecho de soñar despiertos, ya es triunfar.

Ideas para trabajar feliz I Parte

A simple vista la respuesta parecería muy obvia, y debiera ser “con un aumento de sueldo”, sin embargo, no nos damos cuenta que el caer en esas “trampas mentales” es peligroso, básicamente porque el aumento de sueldo alegra el primer día, luego, uno se acostumbra a dicho sueldo, y si odiaba el trabajo porque lo sentía rutinario, o por temas de clima laboral o por cualquier otra razón, lo seguirá odiando.

Trabajo en una compañía de selección de profesionales y hace unos años se me ocurrió preguntarles a algunos candidatos: ¿Para qué quieren trabajar? Resumiendo las respuestas, comenzaron diciendo que para ganar dinero. Ok, les comentaba, ¿Y para qué quieren ganar dinero?, “Para comer” ¿Y para qué quieren comer? La mayoría contestaba que para vivir, entonces venía mi pregunta decisiva, ¿Y para qué quieren vivir? La gran mayoría me contestaba que para ser feliz.

Pero como no podía con la curiosidad, seguía preguntando, ¿Qué es ser feliz? Después de muchas respuestas, llegué a entender que es vivir con la conciencia tranquila de saber que estás haciendo lo que puedes por lograr los objetivos que te trazaste en todos los ámbitos (espiritual, personal, familiar, laboral y social.) No depende exclusivamente de ningún factor, ni del dinero (mucha gente con dinero es estructuralmente infeliz), ni de la compañía, ni siquiera de la salud (cuantos enfermos felices conocemos).

Entonces, la pregunta del millón sería, ¿Cómo encuentro un trabajo que me haga feliz? Buscando aquel que te permita maximizar tu remuneración relacionada con la calidad de vida que quieras tener, a lo que se le llama “Salario emocional”.  Y es que la mayoría de nosotros no trabajamos exclusivamente para nuestras empresas o nuestros jefes, trabajamos para cumplir nuestras metas más íntimas, muchos lo hacen para si mismos, para demostrarse que pueden cumplir un reto personal, otros lo hacemos por un sentido de trascendencia y otros para brindarle lo mejor a su familia.

Soñar que importante hacerlo despierto

Hace unos meses tuve la suerte de escuchar una excelente conferencia en la que nos preguntaron con cual de las frases nos sentíamos más familiarizados: “Hago lo que me gusta” o “Me gusta lo que hago”.  Detrás de estas frases se encuentra quizá una de las principales conclusiones de este artículo. Aquellos que escogieron la primera, se estrellarán contra la realidad tarde o temprano, ya que no podemos vivir pensando que en el hogar, en el trabajo hacemos solo lo que nos gusta, muy por el contrario, la segunda frase, a simple vista no es tan atractiva pero esconde uno de los secretos mejor guardados para ser feliz, ya lo decía Jean Paul Sartre, “La felicidad no está en hacer lo que uno quiere sino en querer lo que uno hace”, y es que con forma de pensar que conlleve este esquema, podremos ser felices en nuestros trabajos, atrapando lo mejor de lo que nos pasa, haciendo que nos guste, ya que de lo contrario, nos parecerá rutinario (cualquiera que sea el trabajo) y terminará por aburrirnos.

Que importante es automotivarse, crearse sus propios retos internos en el trabajo, saberse dueños de su propio destino, soñar con una forma de trabajar que incluya pasión y diversión, porque así se trabaja mejor. Nuestros gestos al entrar y salir de nuestro trabajo dirán si lo hemos conseguido.

¿Qué necesitamos?  Cultivar el compromiso, la pasión, la humildad, elementos críticos para salir adelante. Prima hermana de la paciencia y la humildad es la perseverancia, compañera inseparable de la disciplina y el trabajo cotidiano bien terminado. Pero sobre todo mucho optimismo y entusiasmo, mucha pasión por hacer y terminar el trabajo bien hecho. Santiago Alvarez de Mon, aquel brillante maestro y profesor del IESE, decía que lo que el apetito es con relación a la comida, es el entusiasmo con relación a la vida. A un niño se le puede obligar a ir la cama, pero no que confíe en ti. A un profesional, que cumpla, pero no que se entusiasme. Es lo mismo que la comida hecha sin pasión. Puede salirte bien, pero no sale rica. Una cosa es cumplir, otra poner el alma. Y el alma solo se pone cuando hay pasión. Y hay pasión cuando la visión y el propósito de la empresa y la visión del equipo están alineados.

El puesto perfecto para nunca más trabajar

Los dejo con el resumen de un artículo publicado en la revista Semana Económica por Jack Welch, considerado por la revista Fortune como el mejor Gerente de todos los tiempos, invitado constante en este blog:

 Aunque es virtualmente imposible saber a donde lo llevará un nuevo puesto de trabajo, siempre hay señales sobre que tan adecuado o no es éste para usted. Sin importar cual sea el trabajo, debería buscar esas señales.

 Gente

Si no disfruta trabajando todos los días con sus colegas, el trabajo puede ser una tortura. Busque un trabajo donde comparta las sensibilidades generales de la organización. Con eso quiero decir un rango de valores y características de personalidad y comportamientos, desde que tan francos son con respecto de su desempeño hasta cuanto se ríen en reuniones de trabajo.

 Si se une a una empresa donde sus sensibilidades difieren de sus colegas, comenzará a fingir ser otra persona simplemente para llevarse bien. Que tal golpe mortal para una carrera profesional.! Mientras más pronto encuentre a “su gente” en una carrera, mejor, Incluso si un trabajo parece ideal en todos los demás aspectos en ausencia de sensibilidades compartidas no es ideal para usted.

 Oportunidades

Cualquier trabajo que acepte, debería ser un poco desafiante. Debería hacerlo pensar: “puedo hacer casi todo el trabajo, pero ciertamente hay habilidades y conocimientos que todavía no tengo. Voy a aprender algo nuevo aquí”.

Tener oportunidades de crecimiento lo vigorizará y hará que el trabajo sea aun más cautivador.

 Opciones

Si la señal de oportunidades se refiere a tener un trabajo que le permita crecer, la señal de opciones  consiste en encontrar un trabajo que lo ayude cuando usted se marche. Después de todo, su trabajo debería ser una carta de presentación, ya sea que hablemos  de experiencia en una empresa prestigiosa o de un puesto gerencial en unan compañía pequeña recién creada. Algunas empresas le abren o cierran las puertas de otras oportunidades debido a su reputación.

 Contenido laboral

Todo empleo tiene días o períodos malos y sí, habrá ocasiones en que trabaje únicamente para cubrir sus necesidades. Pero en el mejor de los casos, por lo menos le gustará algo de su trabajo. Los clientes,  la camaradería. Todo trabajo tiene sus altibajos, pero si un empleo no lo emociona de ninguna forma, no siga en él. Y no tema no reconocer cuando ha encontrado un trabajo importante. Lo sentirá.

Mientras busca el trabajo adecuado, tenga en mente que es un proceso que quiere tiempo, experimentación y paciencia. Escoja algo que le guste hacer, asegúrese de estar con la gente que le agrada y entréguese completamente..

Si hace eso, seguramente tendrá un gran trabajo, y realmente nunca trabajará otro día de su vida.

Administren su energía, no su tiempo

 A continuación un resumen de un reciente artículo de Tony Schwartz publicado en Harvard Business Review sobre Time Management. A medida que aumentan las exigencias en el lugar de trabajo, mucha gente responde con más horas de trabajo, que cansan al empleado y que le cuestan tanto a este como a la organización. Por otra parte, la gente da por sentado lo que la capacita para trabajar; es decir, la energía. Incrementar esta capacidad es el mejor modo de hacer más en menos tiempo. El tiempo es un recurso finito; pero la energía es diferente. Proviene de cuatro fuentes: el cuerpo, las emociones, la mente y el espíritu, y puede aumentar y renovarse en cada una de estas.

 En este artículo Schwartz y McCarthy, señalan cómo establecer rituales para aumentar la energía en las cuatro fuentes. Por ejemplo, hacer recesos constantes restablece la energía física. Dejar de lado el papel de víctima evita la pérdida de energía a través de las emociones. Evitar las constantes distracciones que la tecnología ofrece (como vivir pendiente de los mails e interrumpir el trabajo para responderlos inmediatamente)  incrementa la energía mental. Y participar en actividades que le den sentido a la vida aumenta la energía del espíritu.

 Los nuevos rituales funcionan sólo si los líderes permiten su implementación. Y, cuando esto sucede, los resultados son increíbles. Un grupo de empleados del Wachovia Bank, que hizo un programa de gerencia de energía, superó en rendimiento a otro grupo, y mejoró su productividad, su satisfacción y sus relaciones con los clientes.

 Todo esto corrobora las pruebas recabadas sobre la efectividad de este enfoque en otras compañías, como Ernst & Young, Sony y Deutsche Bank. Cuando las organizaciones invierten en todas las dimensiones de la vida de los empleados, los individuos responden concentrando toda su energía en el trabajo. Y esto permite que tanto la compañía como su gente crezcan en valor.

Cómo triunfar en los negocios: meditar

Como ustedes saben, me encanta leer. Siempre llevo un libro o una revista a mano, nunca estoy solo. Aunque ahora, con mi hijo nuevo, los libros me duran más. Ya no se cuantos de ellos digiero e incorporo en mi jornada. Sin embargo, siempre guardo los mejores capítulos y/o artículos para compartirlos en mi blog con ustedes.

En este caso, haré un breve resumen de un artículo publicado recientemente por la revista Fortune, que se titula “Como triunfar en los negocios: meditar”. Me llamó la atención desde el título porque es muy poco probable que una revista de negocios publique ciertos temas “tabú” como estos, ya que van contracorriente en la sociedad empresarial de hoy.

Dicho artículo comenta las ideas de Keith Ferrazi, el principal gurú actual en temas de Network y redes de contactos. Hace poco, en una conferencia que le tocó dar en Harvard justamente sobre como potenciar las estrategias para ganar contactos, los asistentes esperaban escuchar sobre estrategias laborales, recordar nombres e identificar mentores. Pero parece que las destrezas tácticas no son lo que ha convertido a Ferrazzi en un exitoso escritor y conferencista.

Por el contrario, Ferrazzi les dio a los estudiantes un pequeño secreto. La clave para estrechar relaciones es no ser un “patán”. Y, ¿cuál es el mejor método que ha encontrado para lograr esto? La meditación. Ejercitar y rezar también funcionan, señala, pero la meditación es tan efectiva que ahora la hace diariamente en las mañanas y en las noches. En otras palabras, el hombre cuyo penúltimo libro se llama Nunca coma solo (Never eat alone) y es la “biblia” del network, reconoce que su éxito se debe en buena medida a la soledad para rezar.

El artículo menciona que aunque no es una práctica muy común en el mundo comercial estadounidense, cada vez hay más ejecutivos en busca de cualquier cosa que los ayude a prosperar (o a desconectarse temporalmente) de este mundo comercial cada vez más dependiente de las computadoras de mano. Entre los devotos a la meditación están el rey de los bonos financieros, Mike Milken; Bill George, ex director general de Medtronics; la magnate de la industria publicitaria, Renetta McCann; y, el entrenador de la NBA Phil Jackson. Silicon Valley también está repleta de meditadores, como Marc Benioff, director general de Salesforce.com.

Mejorando el desempeño de nuestros equipos de trabajo

Hace poco me enviaron un link con una entrevista a un gran pensador a nivel mundial, Marcial Losada. El afirma que la relación existente entre un equipo de alto desempeño y uno de desempeño mediocre es la relación que existen entre la cantidad de estímulos negativos y positivos que se dan al interior de dicho equipo. Lo curioso de ello es que llegó a esa conclusión mediante las matemáticas! Inclusive consiguió determinar una ecuación que define exactamente la relación que debe existir en esta tasa de positividad/negatividad, para que los grupos generen sinergias.

 La aplicación practica del día a día y que nos puede servir para aplicarlo en nuestros trabajos, más aun en contextos marcados por situaciones post crisis, a veces con problemas de clima laboral, es saber como motivarlos, a veces con martillo y a veces con cincel, para lograr hacer una excelente escultura y que el equipo sea un espacio en el cual los miembros del mismo sientan que les rete y los obligue a sacar lo mejor de si mismos, superando inclusive el desempeño del jefe del equipo. Como bien dicen, la grandeza del superior nunca disminuyó por la competencia del subordinado. Un directivo se mide por su brillantez intelectual y por la humildad moral de su equipo de colaboradores.

 Los dejo con la entrevista: http://newfield.cl/newsletter/a_entrevista_mlosada_I.php

No tengo tiempo para nada

 Uno de los mayores males en estos tiempos es el no tener tiempo para nada. En realidad podríamos tenerlo, pero somos unos desordenados. Nuestra agenda es lo que fija nuestras prioridades. Si no se encuentra tiempo para algo , no es un buen síntoma. Si determinadas citas o encuentros son sistemáticamente retrasados, es una señal inequívoca de que no son estratégicamente cruciales. Entonces, ¿será que no tenemos tiempo para nada o que no sabemos priorizar lo importante en nuestra vida familiar, laboral y social?

Buscando información me encontré con un interesante artículo publicado en la revista Entrepeneur de la que les mando un extracto:

 ¿Nunca tiene suficiente tiempo? A continuación algunos consejos prácticos.

 El correo electrónico: cualquier persona común pasa entre dos y cuatro horas diarias contestando mensajes electrónicos, cuando la mayoría de estos pueden esperar al menos de seis a ocho horas para ser contestados. A continuación algunos consejos para administrar mejor el correo electrónico:

  • Delegue los mensajes menos importantes;
  • Establezca diferentes cuentas (vendedores, clientes, empleados);
  • Organice sus mensajes en orden de importancia;
  • Destine de 15 a 30 minutos en la noche para contestar los mensajes que requieran más detalle:esto le permitirá dar una buena respuesta.

El cuidado de la familia: según un estudio realizado por CareerBuilder en 2006, 58% de los padres que trabajan señalaron que se habían perdido al menos un evento especial de sus hijos por causa del trabajo, y 28% aseguró que su trabajo estaba perjudicando su relación con sus hijos. Por otra parte, las mujeres que trabajan y se ocupan de su familia trabajan hasta 71 horas semanales.

A continuación, algunos consejos:

  • Haga una lista de personas que puedan cuidar a los niños en cualquier emergencia;
  • Escriba una misión personal que le recuerde por qué lo hace todo;
  • Conserve ciertos rituales, por ejemplo, recesos de 30 minutos; no se exija de más cuando esté cansado, ya trabajó 12 horas al día y todavía tiene mucho que hacer.
  • Reserve una noche para descansar. Se obtienen mejores soluciones cuando se ha descansado.

¿Qué cualidades debe tener un buen líder?

Esta semana he decidido publicar parte de una reciente entrevista a uno de los gurús a nivel mundial en temas de liderazgo, Santiago Alvarez de Mon, la cual nos invita a reflexionar acerca de la importancia del enfoque y lo que realmente importa en nuestra vida:

-Como autor de numerosos libros sobre liderazgo, ¿qué cualidades debe tener un buen líder?

-Muchísimas cualidades. La primera, humildad para abrir los ojos, tener una mente flexible y un corazón humilde, para estar en contacto con la realidad. Hay que tener una mirada ingenua -entiéndase ingenua por cándida y virgen- y, a partir de ahí, talento para entender los retos planteados, talento para apoyarse en el talento. El problema de la mediocridad es que busca la mediocridad; en cambio, el talento invita al talento. Al respecto, no hay que tener carácter, el carácter sólo para tomar decisiones, a veces ingratas, para asumir responsabilidades, para no creerse el éxito cuando te visita, para levantarte cuando tropiezas…

-¿Qué entiende usted por talento?

-El talento requiere esfuerzo, trabajo y disciplina. A mí siempre me gusta decir que «lo que la naturaleza no da, Salamanca no lo presta». No conozco a nadie que no tenga talento, pero sí conozco a mucha gente que está desubicada.

-¿Se puede hacer algo excepcional sin involucrar al corazón?

-No, creo que no. Ya lo dijo el matemático Pascal, «el corazón tiene razones que la razón no entiende». La razón en su cumbre, en su cúspide, es prudente y humilde e invita al corazón, porque sabe que, al final, es el que da el toque mágico, ese toque de distinción. Hay cosas indispensables que pertenecen al ámbito del corazón y, como dijo ‘El Principito’, «lo esencial es invisible a los ojos, sólo se puede ver con el corazón».

-¿España puede presumir de tener líderes excepcionales?

-Conozco a muchos líderes excepcionales, pero no aparecen en los periódicos. Todos los días me tropiezo con gente extraordinaria, con personas con mucho talento en el mundo empresarial, educativo… pero muy pocos de ellos salen en prensa. Probablemente, los que salen son profesionales del poder, pero no líderes. El líder seduce, conversa… Estamos muy faltos de liderazgo en este país.

-¿Cuál es el ingrediente clave para conseguir el éxito tanto personal como profesional?

-El ego al trabajo. No conozco a nadie que haya conseguido el éxito sin trabajo, constancia y paciencia. La humildad también es importante, para que, cuando llegue el éxito, no creérselo demasiado, asumir los errores e identificar el fracaso. También son importantes los valores, como la integridad, la bondad, la amistad…

-Dicen que hay gente que nace con estrella y otros estrellados. ¿Qué opina usted al respecto?

-Cuando hablo con la gente de la calle, muchos me hablan de que han tenido suerte y otros, apelan a la mala suerte. ¡Qué casualidad! La suerte es una señorita que, generalmente, te viene a visitar cuando has hecho muchas cosas, cuando, claro está, haces los deberes.