Ideas para vivir mejor

Entradas de Agosto 2009

Del blog a tu mesita de noche

Agosto 29, 2009 · 5 comentarios

concurso_libroQueridos amigos, quiero comentarles que Editorial Planeta publicará los mejores artículos de este blog “Ideas para vivir mejor” en un libro que saldrá a la venta ahora en Diciembre, justo como para que a aquellos que les guste o que crean que pueda ayudarle a alguien, se lo puedan regalar por navidad, o sino para ustedes mismos, se que siempre será más fácil leer algo impreso que en una pc.

Este libro,  todavía no he decidido como llamarlo, algunos me dicen que le ponga el mismo nombre del blog, no lo se, este nombre lo puse sin pensar hace 3 años porque nunca pensé en que iba a crecer tanto, en un comienzo la idea fue escribir un par de artículos y comentarlos con mis amigos íntimos, poco a poco le fui agarrando cariño a esto de escribir y no he dejado de hacerlo. Pero bueno, a lo que iba es que el nombre del blog fue lo primero que me vino a la mente, no estoy seguro si en una librería con tantos títulos sugerentes, el de este blog destaque. Desde ya les pido sugerencias no solo para el nombre sino para ver como promocionarlo y les agradezco por enviarlas, no se cohiban, suelten lo primero que se les venga a la mente, muchas veces son las ideas más poderosas.

Y bueno, para Diciembre, ya les avisaré con tiempo por ser amigos de este blog, para que puedan salir a comprarlo desde el primer día de venta.

Gracias a ustedes este proyecto se ha hecho realidad! Y por supuesto que seguiré escribiendo cada Domingo en este blog, tengo todavía mucho por contar, mucho por compartir y sobre todo mucho por aprender.

Categorías: Ideas y articulos varios
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¿Estoy haciendo las elecciones correctas para mi carrera?

Agosto 23, 2009 · 2 comentarios

mujer_ejecutivaEsta semana he resumido un artículo aparecido en la revista Semana Económica hace un par de semanas, escrito por Jack Welch, ex CEO (Presidente) de General Electric, la que fue en su momento la empresa más grande del mundo. Por cierto, Welch fue considerado por la revista Fortune como el mejor gerente de todos los tiempos. Es por ello que Jack tiene mucho que decir sobre el tema.

Nos dice que es posible acelerar la progresión de nuestra carrera y llegar más pronto a las coordenadas que deseamos. Pero ese resultado, es muy importante tener cierta intencionalidad en la ruta, y recomienda su método 10-10-10, que no es más que el proceso de considerar sistemáticamente las consecuencias de una decisión a lo largo de los siguientes 10 minutos, 10 meses y 10 años.

Para efectuar una evaluación 10-10-10 de la ruta actual de nuestra carrera, recomienda primero plantearse cuatro preguntas acerca de nuestro trabajo.

1. ¿Mi trabajo me permite trabajar con aquellos que comparten mis sensibilidades acerca de la vida, o debo aislar ciertas de mis preferencias, o asumir una personalidad distinta para trabajar durante el día?

La palabra clave en esta pregunta es “sensibilidades”: los valores, comportamientos y características personales que nos hacen sentir que estamos entre gente semejantes a nosotros. Es un hecho que ningún trabajo o profesión nos será adecuada si requiere que trabajemos con gente que no comparte nuestros valores. Pasamos la mayor parte de la vida en el trabajo.

2. ¿Mi empleo me hace más inteligente al ampliar mi mente, desarrollar mis habilidades y sacarme de mi zona de confort?

Sin duda, es atractivo tener un trabajo en el que nos sentimos la persona más lista de la habitación. Con el tiempo, sin embargo, podemos llegar a ser unos “asesino de carreras”. Así que si nuestro 10-10-10 de carrera involucra un posible cambio de dirección, no preguntemos sólo “¿Tengo las capacidades adecuadas?”. Preguntémonos “¿Disfrutaré del desafío de adquirir otras nuevas?”.

3. ¿Mi trabajo me abre puertas?

Por contradictorio que pueda sonar, según Jack Welch podemos estar seguros de tener el empleo adecuado si éste tiene el potencial de llevarnos a otro trabajo en otra parte. Eso se debe a que las carreras, por definición, no son callejones sin salida. Están hechas de oportunidades que llevan a otras oportunidades.

4. ¿Mi trabajo me da algún significado?

Hagan lo que aman, y el resto saldrá naturalmente. El empleo perfecto y la carrera perfecta son sólo perfectos si nos hacen felices. Algo acerca del trabajo, la excitación de lograr una gran venta, la emoción de realizar algo con nuestros colegas en el plazo establecido, la recompensa de adiestrar a un recién llegado o ayudar a un cliente, eso simplemente nos hace sentirnos realizados. Nos sentimos importantes, nos llena el alma.

 Welch concluye diciendo que recordemos siempre: simplemente no podemos, y no debemos, aplicar el 10-10-10 sin tomar en cuenta el “factor de la calidad de vida” en cada una de nuestras opciones.

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Así son los ejecutivos más buscados

Agosto 16, 2009 · Dejar un comentario

3868828La semana pasada me enviaron este artículo sobre empleabilidad que me pareció muy interesante como para resumirlo y compartirlo con ustedes. Fue publicado en Expansión Empleo, el 24-07-2009 por Montse Mateos. Madrid. 

La capacidad de gestión, la flexibilidad y las dotes para dirigir equipos son las características que definen a los ejecutivos que demandan las empresas hoy en día. A cambio, ellos piden estabilidad y autonomía para mejorar los resultados de negocio.

Para ser un valor en alza desde el punto de vista laboral en el próximo curso no será necesario haber sido el primero de la clase, contar con un master brillante o una dilatada experiencia. Aunque todo esto ayuda, lo que las empresas necesitan ahora son directivos capaces de  conseguir resultados a corto plazo pero pensando en el futuro. Se quiere a aquellos que tienen recursos para salir de este atolladero con su creatividad, empuje y capacidad de decisión; los que no tienen miedo a equivocarse y los que aportan una capacidad de gestión enfocada al ahorro de costes y al incremento de oportunidades para seguir desarrollando negocio, aunque sea en nuevos nichos”. Experto en selección, Hierro señala que los que mejor lo tienen para encontrar un empleo son quienes se enfocan más hacia la gestión comercial, controlan el mercado o saben manejar herramientas de marketing con solvencia; así como los directivos y mandos con competencias en el control financiero.

El directivo que viene

En este escenario, Ignacio Bao, presidente de Bao & Partners, señala que las prioridades de las compañías son la reducción de costes y la tesorería y, en algunos casos, la mejora del posicionamiento internacional, porque el mercado interior está sufriendo más. Por estos motivos identifica al primer ejecutivo capaz de transformar la compañía optimizando procesos y costes como uno de los perfiles más demandados: “Este profesional suele generar la necesidad de reclutar dos perfiles adicionales: el director financiero con capacidad de mejorar la tesorería, y el director de recursos humanos para optimizar y fidelizar”, explica Bao.

Se necesitan directivos que se remanguen y tiren del carro como uno más, con gran orientación comercial, con capacidad de ejercer cuantas tareas se les asignen en función de cómo evolucione la situación”. La ‘mega-estrella’ que venía a gestionar la abundancia y a arrancar grandes proyectos de expansión ya no es necesaria.

Adiós a la ‘mega-estrella’

Los expertos coinciden en que estamos ante algo más que una crisis cíclica y que tendrá como consecuencia una nueva forma de entender la economía. “Para afrontar esta situación, los aspectos personales del directivo tienen más relevancia que los conocimientos técnicos. Se buscan valores como la confianza en sí mismo, la ética, la capacidad de comprometerse con un proyecto y, sobre todo, inteligencia y habilidad emocional. Hay que contratar personas completas que sean capaces de afrontar un negocio.

La orientación hacia los resultados, una competencia que se supone en todas las categorías profesionales, es una prioridad en el caso de los directivos y también uno de los aspectos que destaca Gortari: “El mercado demanda ejecutivos orientados hacia los resultados a corto plazo; quiere personas que se dediquen a pensar y que resuelvan los problemas del día a día”.

Gortari asegura que se necesitan ejecutivos que, por encima de los conocimientos técnicos, transmitan energía y entusiasmo y estén más centrados en los clientes y las operaciones, buscando la eficiencia. Para el presidente de Otto Walter, ahora resulta esencial contar con personas que sepan comunicar, que saquen adelante el negocio y que, además, sean capaces de controlar el gasto: “Es el momento de los McGyver dispuestos a hacer maravillas con los medios disponibles, y crear soluciones asombrosas con lo que encuentran a su alcance, en vez de quejarse de lo que les falta”.

Condiciones del candidato

Por su parte, muchos de estos directivos son conscientes de su valía y alguno se encuentra en situación de exigir ciertas condiciones. Perrau explica que el ejecutivo demanda información sobre las funciones que va a asumir y de qué manera lo hace: “No quiere ser un eslabón en el proceso y por eso exige capacidad de liderazgo y un entorno propicio para desarrollarlo y, sobre todo, contar con la delegación necesaria para ejercerlo. No importa tanto a quién reporta en sus funciones como que lo tenga claro y le dejen hacer”. De Benito también señala la importancia del aspecto emocional: “La integración en el equipo de trabajo es fundamental”. Muro añade que, “deben ser personas de equipo. Los individualistas no son el perfil adecuado para los próximos retos. Hacer equipo implica aunar, ceder, aceptar, aportar, sufrir y disfrutar juntos”.

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Todos trabajamos mal pero unos peor que otros

Agosto 8, 2009 · Dejar un comentario

trabajando1_imgLa verdad es que este título es muy cierto. Muchos en algún momento de nuestra carrera profesional nos hemos creído que somos lo mejor que hay en el mercado. Al margen de que sea verdad o no, tenemos mucho por corregir en nuestra forma de trabajo habitual.

Uno de mis autores preferidos en estos temas, como ya lo habrán podido notar, porque es un invitado constante en este blog es Santiago Alvarez de Mon, uno de los principales pensadores de España, profesor principal del IESE de Barcelona. A continuación, me he permitido transcribirles literalmente algunas de sus sugerencias sobre varios temas relacionados al trabajo que personalmente me han ayudado a meditar y mejorar bastante.

Orden de prioridades

“Si dirigir es decidir, y decidir conlleva priorizar, yo he de ser capaz de procesar, ordenar y clasificar la enorme cantidad de información que tengo a mi disposición. ¿Cuántos correos electrónicos recibo a diario? De todos ellos, ¿Cuántos son relevantes? ¿Cuántos contesto? ¿Qué es lo primero que hago al llegar a mi trabajo? Encender la pc, ¿por qué?  Cuando viajo, ¿necesito conectarme o puedo vivir sin la drogodependencia de enchufarme a la red? ¿Por qué he de estar en tantos sitios a la vez? ¿Tal vez porque no estoy en ninguno? El gran invento del celular ¿me facilita trabajar mejor y vivir más inteligentemente, o soy esclavo de él? La sociedad invade mi intimidad, destroza mi soledad y me roba la agenda. Lo puedo vestir como sea, pero a veces una maravillosa herramienta se transforma en tirano adicto.

Gestión de lo imperfecto

La excelencia tiene más que ver con la gestión del error que con la ausencia del mismo. Me he gastado minutos irrecuperables de mi vida buscando la perfección, para darme de bruces con la imperfección. He dilapidado días grises, relaciones enconadas, amistades marchitas, en la pesquisa torturante de ese completo acabamiento. Jugando a ser el directivo perfecto, el padre perfecto, he hecho la vida imposible a mucha gente.

Humildad y humor

Me falta aprovisionarme  de esos dos ingredientes, humildad y humor, siempre escasos en mi despensa. Por el contrario, he de tirar por la borda la soberbia e intransigencia edulcoradas que hacen que frecuentemente esté a la greña conmigo mismo. Poco a poco, antes que tirarlas precipitadamente, aprende a vivir con ellas, a lo mejor se van de motu propio, cansadas de no encontrar eco en tu diálogo interior.

Trabajo en equipo

Hay reuniones poco fructíferas, mal preparadas y peor gestionadas. Hoy en día, sólo no se llega a ninguna parte. En lo que no creo es hacer del equipo un foro formal en donde se diluye la responsabilidad individual. Muchos profesionales lo utilizan como un manto para protegerse de las exigencias personales del trabajo moderno, donde se satisfacen caprichos y vanidades de personas inseguras e inmaduras.

Comunicación

Comunicar es mucho más que transferir, que va de compartir, poner en común. Para ello, he de manejar con sobriedad y claridad la palabra, preguntar abiertamente, escuchar atentamente, brindarle una oportunidad generosa a la empatía, celebrar el silencio, etc. Solamente así se tejen redes de colaboración, respeto y afecto, y se forman y consolidan equipos que combinan rigor y ternura, exigencia y amabilidad. Podría hablarte de la sabiduría del cuerpo, de la verdad de la comunicación no verbal, de cómo nuestros rictus, gestos, posturas, miradas y timbres de voz nos desmienten y ponen en evidencia.

Feedback

Cuando tengo que evaluar a un subordinado, mi parte cartesiana se enfrenta a la entrevista como una “conversación” en la que tengo que convencerle de mis conclusiones.  ¿Por qué no la preparo a conciencia y luego la suelto, viéndola como una ocasión magnifica para preguntar, escuchar y conocer a un colaborador habitual en la superficie, desconocido en lo hondo? Si entro en su mundo con tacto, honradez y seriedad, puede que me sorprenda. Esa conferencia que tengo que dar a quinientas personas ¿Por qué después de tener a mi equipo preparándola exhaustivamente, no me dedico a resumirla en cuatro o cinco mensajes centrales, ideas fuerza, sin el acompañamiento del Power Point, mirando a la gente a la cara, manejando y disfrutando del lenguaje corporal?

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¿Soñar o dejar de soñar?

Agosto 2, 2009 · 1 comentario

Dream Theater - Falling Into InfinityDifícil pregunta en estos tiempos de incertidumbre. Por un lado, escucho a los gurús diciendo que el único camino para salir adelante pasa por tener objetivos muy altos, pero por otro escucho que no se puede vivir soñando la vida, sino viviendo tus sueños aterrizándolos lo más pronto posible.

 Como ya lo he dicho anteriormente en mi artículo “Soñar, que importante hacerlo despierto”, me considero un soñador, pero un soñador de sueños reales. Reconozco que algunas veces los sueños inalcanzables son el reflejo de mi ego, perspicaz y tramposo, que cree que puede dar mucho más de lo que realmente da y se resiste a abandonarlos, lo cual me produce una cierta desazón de no poder llegar. Sin embargo, el no tener esos sueños tan retadores, me haría un mediocre que se contenta con lo que tiene y me quitaría las ganas de seguir mejorando. ¿Dónde está entonces ese punto medio?

 Para aclarar mis ideas me he acompañado de Etty Hillesum, aquella mujer que sobrevivió al Holocausto, decía que “Detrás del telón, sumergido en la soledad y silencio del patio trasero, es posible que mi yo más auténtico se decida a vivir su vida real y “vulgar”, no la alternativa de confetis y fuegos artificiales. Hay que evitar soñar permanentemente con una vida distinta, es preferible aceptar la actual de corazón. La vida es buena y bella tal como es, incluso en su parte de dolor. Soñando la empresa perfecta, el país de las maravillas, la familia angelical, la aldea fraternal, me voy haciendo huraña y amargada, que broma tan pesada!.

 ¿Todo se reduce entonces a dejar de soñar, a tirar por la borda proyectos y causas nobles que nos significan y alimentan espiritualmente? No por Dios, de ser así sería un muerto andante, el peor de los muertos. Si uno avanza con confianza en la dirección de sus sueños, y se esfuerza por vivir la vida que se ha imaginado, se encontrará con un éxito inesperado”.

 Pero entonces, ¿Qué hacemos con nuestro orgullo? ¿Cómo encausarlo para que sea un aliado nuestro y no un enemigo que lo único que busca es intranquilizarnos proponiendo constantemente situaciones en las que por ahora no podemos llegar (te mereces un aumento de sueldo, te mereces un viaje a Europa, te mereces ser el Presidente del Directorio, te mereces la chica más linda, te mereces…etc,etc,etc? Decía Erasmo de Rotterdam: “La vida entera es como un teatro. Es una comedia como cualquiera en la que unos y otros salen disfrazados con diferentes máscaras a representar sus respectivos papeles hasta que terminando el espectáculo se retiran de la escena. A veces, en la vida real como en el teatro, un mismo actor se disfraza con diferentes trajes, y así, el que llevó sobre su cabeza la corona de rey, viste  luego los andrajos del siervo. Todo es simulación, en la escena como en la vida, y hemos de reconocer que no hay manera de representar la comedia de otro modo.”

 Y así nos pasa, en esa “comedia”, en la que nos toca vivir, ahora que nuestro personaje es un ejecutivo, es decisivo tener presente que es tan sólo una función teatral, que el espectáculo llegará a su fin, el público se irá a su casa, el personaje se quitará sus máscaras y quedará sola la persona. Entonces,  si la vida tiene mucho de esta comedia ¿Por qué creer que uno se merece todo? Hoy estoy aquí, mañana, ¿Quién sabe?. Siendo la misma persona, de repente mañana te mueven el sillón, el jefe y el contrato, más aun ahora en estos tiempos de crisis. A veces uno tiene una visión de si mismo que piensa que es “la última Coca Cola del desierto”, y no lo es. Para muestra un botón, la vez pasada, haciendo un análisis profundo, descubrí que en general, se menos de lo que mi currículum vende.

 Quizá el arte está en saber ponderar en su justa medida y escoger ese punto medio entre ser ambicioso, tener objetivos nobles, muy altos y retadores, y a la vez vivir la vida que nos ha tocado, enfocándonos en que es lo que hay, (sea buena, mala o regular), y tratar de vivir contentos con lo que tenemos. Dicen que para ser feliz no hay que hacer lo que uno quiere sino querer lo que uno hace, y tiene mucho sentido. Cuantos nos dejamos llevar por esos objetivos completamente inalcanzables y vivimos angustiados de no alcanzarlos, y cuando lo hacemos, nos trazamos otros más inalcanzables todavía, de forma tal que lo único que hacemos es buscar vivir en la angustia. Y claro, cuantos también nos contentamos con lo que tenemos y no buscamos más, con lo cual nos quedamos anclados en nuestra zona de confort, pero que a la larga nos tira para abajo, cuando hemos podido estar mucho mejor. Vale la pena analizarnos e identificar cuales son los objetivos que tenemos por los que realmente vale la pena luchar y hasta morir en el intento, y cuales es mejor dejarlos de lado. Dicen que el arte de ganar una guerra no es querer pelear todas las batallas, sino escoger las que valen la pena, y ceder el resto.

Categorías: Ideas para disfrutar la vida
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