Ideas para vivir mejor

Entradas de Julio 2009

¿Para qué molestarse?

Julio 25, 2009 · 3 comentarios

imgCentralUna de las cosas que he aprendido últimamente es a no molestarme. Me he dado cuenta que realmente no gano nada, y si pierdo bastante con el hecho de hacerlo. Al final, molesto también a la otra persona, paso un momento desagradable y al final igual se me pasa.

Creo que algo más útil es aprender a manejar el conflicto, no estoy diciendo tampoco que hay que ser pasivos, callados y no decir nada y dejar que te pasen por encima, sino por el contrario, doblemente perspicaces, para saber realmente como actuar en aquellas situaciones incómodas de forma tal de sacarles provecho  y conseguir lo que se quiere transmitir para que provoque un cambio en la otra persona.

Para ello ayuda bastante el contenido y la forma de nuestro mensaje, a veces es cuestión de decir las cosas pero con otra entonación, sin ofender a la persona, sino al acto que hizo, de esa forma, gana fuerza nuestra posición, es mejor recibida. No  hablamos de personas sino de comportamientos, y la distinción es crucial. No es lo mismo decir que lo has hecho mal, documentando tal afirmación, a juzgarte como una persona mala. No es igual observar una conducta y extraer conclusiones a  la luz de datos y hechos irrefutables, que enfocarse en una serie de descalificaciones superficiales.

Otro sabio consejo que recibí es que no se debe reprender cuando sientes la indignación por la falta cometida. -Espera al día siguiente, o más tiempo aún. -Y después, tranquilo y purificada la intención, no dejes de reprender. -Vas a conseguir más con una palabra afectuosa que con tres horas de pelea.

Debemos aprender a contentarnos con lo que venga, y sobre todo a mantener la serenidad, ya que si a pesar de haber puesto todo el esfuerzo para que salgan las cosas de alguna manera que al final no salieron, pues es porque Dios sabe porqué hace las cosas, y las mandará cuando más nos convengan.

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El Liderazgo, ese reto permanente

Julio 18, 2009 · 3 comentarios

64138_24_36 Esta semana he tenido que pasar una de esas pruebas de fuego en el trabajo. Han ocurrido hechos en los que me he sentido realmente muy preocupado y a la vez triste, sin embargo, es parte del trabajo.

Una de las actividades realizadas fue el feedback que lo hago semestralmente con todo el equipo, uno por uno para evaluar su desempeño y también para que evalúen el mío. Y es justamente en esa última parte cuando me vienen las dudas sobre el liderazgo que quiero ejercer en el equipo. No es fácil ser un buen líder, se hablar mucho del tema, sin embargo, es poca la información que realmente nos ayuda a serlo. Por todas esas dudas, recurrí a uno de mis autores preferidos en estos temas, Santiago Alvarez de Mon. De su libro, “No soy Superman”, saqué algunas conclusiones sobre lo que siginifca ser un líder en la empresa que me he permitido copiar y resumir:

“El directivo que busca ser querido me preocupa, hará todo lo que esté a su alcance para ser míster Simpatía. Ha de ser respetado, que no es lo mismo.  Es tan fácil poner un ocho cuando se merece un seis, confundir motivar con una dirección blandita y permisiva, que no deja de ser una variante del género manipulación.

Hazte invisible, señal de autoridad y confianza. Pregunta más, escucha mejor, utiliza la empatía para ponerte en el lugar del otro y ver una película distinta , ni mejor ni peor, diferentes tonalidades y perspectivas.

¿Cuál es la función, actividad, tarea, cometido, en el que te sientes en perfecto dominio de la situación? En nada, así de sencillo. Sé un poco de todo y lo que no sé, lo oculto con mis disfraces y el saber hacer. Aprendiz de todo, maestro de nada, dice nuestro viejo y sabio refranero. Toda persona viene al mundo con una serie de talentos y habilidades naturales. Vivir tiene mucho que ver con descubrirlos, disfrutarlos y ponerlos al servicio de una causa mayor que uno mismo.

En ocasiones, cada vez más frecuentes, me siento que no doy la talla. Me digo a mi mismo “Si te conocieran de verdad, si te hicieran una radiografía, te degradarían, te despedirían, en primera instancia, no te hubieran contratado”. Luego me consuelo y salgo del hoyo echando un vistazo al exterior.  Veo cada patán dirigiendo realidades que les desbordan! La política ofrece una muestra inagotable y deprimente, pero también la empresa formal, paga, promociona y retiene a verdaderos idiotas.

El gran Saint Exupery, en El Principito, decía que lo “esencial es invisible a los ojos”, máxima sabia que habría que grabar en tantos despachos y suites directivas donde se pugna por ser visible e imprescindible. Esa es la ambición de los egos más necios, el buen directivo pasa oculto y desapercibido. Ortega, un pensador brillante, plasma bellamente que es dirigir “Mandar es dar quehaceres a la gente, meterla en su destino, en si quicio, impedir su extravagancia, la cual suele ser vagancia, vida vacía, desolación. Cambias la palabra mandar por liderar y ahí tienes toda la propuesta para todas aquellas personas que tienen responsabilidades directivas.

Albert Einstein le escribió a Hendrik Lorenz un magnífico discurso en homenaje: “Su vida se organizó como una obra de arte, hasta el detalle más ínfimo. Su bondad y magnanimidad inagotables y su sentido de la justicia, junto con un entendimiento intuitivo de la gente y las cosas le otorgaban un liderazgo de cualquier ámbito en el que ingresara. Todos lo seguían gustosos porque sentían que nunca aspiraba a dominar sino que siempre se limitaba a ser de utilidad. Su obra y ejemplo perdurarán como inspiración y guía para generaciones futuras” Brian, D. Einstein. Bondad, sentido de justicia, intuición, ser de utilidad…ahí se encierra todo lo que para mí es liderazgo en su acepción más digna.”

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Un matrimonio feliz y para siempre, ¿Cuál es la clave?

Julio 12, 2009 · 9 comentarios

matrimonio-felizEsta semana tuve la suerte de asistir a una Conferencia cuyo tema principal fue “Un matrimonio feliz y para siempre, ¿Cuál es la clave?”. Un título bastante sugerente y que me hubiese parecido uno más del montón, sin embargo, al enterarme de que lo dictaba Tomás Melendo, no dudé en asistir. El Dr. Melendo es Doctor en Filosofía, Master y Doctor en Ciencias de la Educación por la Universidad de Navarra. Experto conferencista a nivel mundial sobre temas de familia. Era su primera vez en el Perú. A continuación un resumen de su conferencia.

 Uno de los temas que más me llamó la atención de su exposición es que uno tiene tiempo para aquello que le da importancia, y si no es así, claramente hay algo que está caminando mal en el día a día. Me vino como anillo al dedo, en estos tiempos en los que reconozco que por la empresa he descuidado mis labores en la casa. Cuando tenemos más trabajo es cuando tenemos que tener nuestra escala de valores más clara. Y es que aquello a lo que uno le presta atención es lo que se multiplica. Obviamente en tiempos de crisis, la empresa también necesita una atención y un esfuerzo especial. Es cuestión de encontrar un equilibrio.

 ¿Cómo hacer para amar más a tu esposa, con grandes discursos? No, con el trato más cariñoso del día a día. Una buena sugerencia es descubrir sólo lo positivo que hay en nuestras esposas por un mes.

 La fidelidad no es conservar el amor de novios, es empeñarse en amar cada día un poco más al otro y se concreta en cada día tener un detalle especial, aunque sea pequeño, de cariño. Muchos se ilusionan con el amor de enamorados y piensan que al casarse la mecha estará igual de prendida, y la verdad, los que estamos casados lo sabemos, es que no es así. El amor madura, ya no ves estrellitas, sin embargo, es un amor que da paso al cerebro y no se centra únicamente en el corazón, en el feeling del momento, pero no por ello disminuye, al contrario, madura y crece. El matrimonio es el inicio de un gran amor, no el final, como muchos piensan.

 Mencionaba también Tomás Melendo, que el amor no es siempre dulce, es a veces recio, lo que importa es que ambos crezcan. Se puede medir la capacidad de amar a tu familia en la medida que la hagas sufrir siempre y cuando este sufrimiento sea por su bien. Un amor es verdadero cuando busca el bien del otro. Lo importante es que el otro quiera sacar de ti, tu mejor tu.

 Finalmente, concluyó que la clave para que un matrimonio sea feliz es obsesionarse en hacer feliz al otro. Dedicar toda la energía a amar a la otra persona. Para eso lo primero que hay que hacer es capacitarse para amar de esa manera, leyendo libros adecuados, poniéndose metas concretas y claras sobre detalles de cariño, y sobre todo haciendo un seguimiento de las mismas cada semana, para que no sean flor de un día.

 Otras recomendaciones finales que dio:

  • Poner el bien de los demás por delante del mío.
  • Construir entre ambos un amor de más kilates “No sabrás todo lo que valgo hasta que pueda dar junto a ti todo lo que soy.”
  • Aprender a disfrutar al máximo las cosas del matrimonio (disfrutar haciendo el bien)
  • En el plano humano lo más importante de mi vida es orientar el amor hacia mi esposa.
  • Abrirse a las consecuencias maravillosas del amor, no tener miedo a quererse cada día más.
  • Ser siempre novios, en el sentido de mantener los detalles que uno tenía cuando era novio.

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La incertidumbre, hábitat natural del ejecutivo

Julio 5, 2009 · 2 comentarios

53263-47075_pLa semana pasada leí un artículo publicado en el Boletín del IESE, del cual he armado un resumen que me pareció muy útil compartirlo con ustedes. Su autor, uno de los constantes invitados virtuales a este blog, Santiago Alvarez de Mon.

Hoy en día, la situación actual de crisis e incertidumbre ha causado un cambio significativo en la forma de desempeñar nuestro trabajo, ¿Cuáles son esos cambios? ¿Dónde enfocarse en tiempos de incertidumbre?. A continuación un extracto de las mejores partes del artículo:

“Parte del equilibrio y serenidad de una persona cuajada y madura consiste en reconocer y abrazar el desequilibrio y la inquietud propios del devenir humano. La metáfora de Einstein es muy gráfica y reveladora. “La vida es como montar bicicleta. Hay que permanecer en movimiento para mantener el equilibrio”. Quietos, aferrados a un statu quo personal, las posibilidades de descarrilar, de tener un accidente, aumentan. El cambio, en su fluido discurrir, paradójicamente es la opción más estable. A partir de esta clarividente aceptación, que requiere una mente abierta, un corazón humilde y mucho sentido del humor, signo distintivo de los sabios, la aventura de vivir atraviesa las tierras y jornadas más interesantes.

El error es nuestro aliado natural. ¿Y si nos equivocamos? ¿Y si tropezamos en el error? Socio natural y cotidiano en el proceso de aprendizaje humano, convendría mantener con él una relación más fluida, humilde y espontánea. Siendo la otra cara de la excelencia, ¿por qué negarlo, minimizarlo, esconderlo, o lo que es peor, elevarlo a la condición de fracaso?

La incertidumbre, resbaladiza y etérea per se, exige mantener una relación paciente, atenta y disciplinada con el presente, único tiempo manejable. El pasado, irreversible, es depositario discreto  de tradiciones, costumbres, relaciones y experiencias que nos han ido modelando. Es un baúl repleto de información valiosísima, deberíamos ser los mejores historiadores de nuestra biografía.  Con frecuencia, el pasado se incrusta en el presente a través de unas fotos, un video, unos recuerdos, una mirada a nuestros orígenes. Nada de malo en ello, siempre y cuando seamos capaces de soltarlo, no vaya a ser un lastre que nos impida caminar ligero. El futuro, el tiempo favorito de visionarios y emprendedores, allí viaja la imaginación provista de mapas intangibles e intuitivos, también merece su lugar y protagonismo. Dada su importancia estratégica ¿Cuál es la vía más segura para llegar a él? No hay mejor pista que un presente correctamente leído y vivido  para aprender del pasado y conquistar el futuro.

Para una mente cosida al presente, la incertidumbre es aventura, reto, tensión creativa. Para una mente desordenada y anárquica, el factor riesgo se deteriora en ansiedad y aprensión. Una mirada serena, intensa, paciente, curiosa, humilde, abierta a la sorpresa y el asombro es un recursos diferencial.

El humor es otra de las armas con las que alma lucha por su supervivencia y es una compañera perfecta en tiempos de incertidumbre. El humor puede proporcionar el distanciamiento necesario para sobreponerse a cualquier situación, aunque no sea más que por unos segundos.”

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