Ideas para vivir mejor

Entradas de Octubre 2008

Más allá del sí, te quiero

Octubre 26, 2008 · Dejar un comentario

Ayer terminé de leer el libro de Anibal Cuevas, “Más allá del sí, te quiero”, el cual habla sobre como salir adelante en el matrimonio. Pasaré a presentarles algunas frases que me parecieron muy buenas:

 

Nos bombardean continuamente con anuncios de series de televisión, las revistas y tantos otros frentes con la idea de que el hombre tiene derecho a la felicidad y que ésta pasa por satisfacer todos los deseos evitando lo que cuesta. Mensajes publicitarios tales como te lo mereces, date el gusto, date un capricho, hacen mella en el subconsciente y terminan condicionando la situación de muchas personas que huyen del esfuerzo como de la peste. Sin embargo, la grandeza del hombre se sitúa precisamente en su poder para comprometerse libremente en el matrimonio y llevar a término lo asumido, aunque esto requiera esfuerzo.

 

Nuestra sociedad, tan dada al bienestar y el sentimentalismo, ha reducido el amor a mero sentimiento y ha aplicado esta idea al matrimonio: en la medida que siento amo. Pareciera que la prueba del “algodón” del amor matrimonial fuera estar continuamente sintiendo cosquilleo en el estómago. Resulta curioso que ese sentimiento imprescindible para el amor matrimonial no lo sea para el amor a los hijos o a los padres. Cualquier padre o madre afirmaría que quiere a sus hijos a pesar de los problemas que les puedan plantear.

 

En el matrimonio, el éxito comienza teniendo claro que es más importante el proyecto común que el interés personal. Hoy en día esto no se entiende muy bien porque lo que suele primar es lo segundo. Ese éxito supone renuncia personal, esfuerzo y dedicación. Personas que son capaces de dedicar horas y horas al trabajo, no lo son de dedicárselo al matrimonio. El matrimonio no ocupa un lugar tan destacado en su vida, o en todo caso piensan que lo ocupará después. En estos casos las personas dejan de ser felices y no disfrutan su matrimonio porque pasan por alto todos los beneficios que les puede dar. No se dan cuenta de que para disfrutar algo hace falta vivirlo bien

 

Es bueno ser sociables en el matrimonio, aquellos que no tienen proyectos ni inquietudes sociales y que no cultivan la amistad con otros, están llamados a la autocontemplación, y por tanto, a la infelicidad. Además suele generar aburrimiento y situaciones conflictivas.

 

Diversos estudios indican que ante una crisis matrimonial, quienes deciden luchar y seguir adelante son mucho más felices que quienes decidieron divorciarse. Quienes se empeñan y ponen los medios por mantener aquello que crearon y por lo que se comprometieron sólo suelen necesitar la determinación de seguir adelante y en ocasiones una ayuda externa para conseguirlo.

 

La pregunta que nos puede acercar al éxito en el matrimonio ante una crisis es ¿Qué estoy haciendo yo para salvar mi matrimonio?

 

Es muy afortunado quien se ha casado con la mujer a quien amaba pero lo es más quien ama a la mujer con que está casado.

 

Pueden ver más información en su blog: www.anibalcuevas.blogs.com

 

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¿Qué yo puedo ser un santo??? ¿Y para qué?

Octubre 20, 2008 · 4 comentarios

Aquellos que no han escuchado este concepto nunca en su vida, me creerán loco, que me falta un tornillo, o sino una suerte de cucufato radical, pues lamento desilusionarlos, ni lo uno ni lo otro, aunque pensándolo bien, quizá si tenga algo, o peor aun, quizá mucho de loco, pero creo que es necesario serlo para entender muchas cosas. Entendiendo loco como aquella persona que se atreve a pensar diferente al resto, y sostener sus ideas a pesar de que a priori sabe que será difícil que lo entiendan.

 

Y si pues, cuando me enteré sobre este tema de la santidad, me imaginé un curita en una iglesia con harta vela prendida, pero la verdad es que el concepto está muy lejos de eso. Uno puede ser santo en su vida, en la que le haya tocado, siendo deportista, empresario, ama de casa, rockero, futbolista, lo que sea, lo que se trata es de lo que uno haga, hacerlo bien y esforzarse por hacer feliz a los demás.

 

Me han dicho, “Oe Rafa, que haces hablando de esa vaina, quédate con lo de autoayuda nomás. Eso de hablar de Dios está “out”, ya no está de moda, es para los tarados, los nerds.” No lo creo, no digo que no los hayan, si pues, y muchos, pero también hace falta que se hable de esto, porque valgan verdades, es lo más importante que nos pasará en nuestra vida, nuestro destino eterno.

 

“Ah si? ¿Y que gano con eso? Mucha complicación, mejor me quedo así nomás.” Esa fue mi primera respuesta, pero me quedé con la duda, le di vueltas al tema, y el idiota no era el que me lo dijo, sino yo. No tenía nada que perder, pero si muchísimo que ganar. Si hago ese esfuerzo para hacer las cosas bien y vivir “como Dios quiere”, pues lo más probable es que me vaya al cielo, y me ahorro el sufrimiento de irme al infierno, así de claro, así de sencillo. Me podrán decir: “Si claro, pero esa vaina del infierno no existe, es puro cuento nomás, que, te la estás creyendo?” ¿No existe? Ok, buena suerte cuando te mueras, porque la vas a necesitar en cantidades industriales….No te das cuenta que te la estás jugando? Si no existe, no pasó nada, no perdiste nada por vivir una vida digna, pero si existe y te vas al infierno, ay ay ay, ahí te quiero ver, quemandote de por vida.

 

No soy ningún alarmista, pero si me gusta decir las cosas como son y mi punto de vista bien clarito. Y bueno, creo que esta idea de la santidad es realmente bien potente, muy importante porque al final, es lo que define nuestra eternidad.

 

Bueno pues, y como serlo? No es fácil pero tampoco imposible, dicen que es más fácil ser un genio que un santo, pero es más asequible ser un santo que un genio, es decir, está al alcance de todos. Es trazarse una plan de vida sin concesiones ante las dificultades y tentaciones. Exige pasos firmes, concretos, la decisión de serlo implica dejar de hacer varias cosas que hacemos que no son correctas y que eso sea una forma de vida, no flor de un día; pues, de ordinario, los propósitos generales sirven para poco.


¿Quieres una receta para ser santo? Te la doy de primera mano, de San Josemaría un santo de nuestra época: “…Por eso, me convenceré de que tus intenciones para alcanzar la meta son sinceras, si te veo marchar con determinación. Obra el bien, revisando tus actitudes ordinarias ante la ocupación de cada instante; practica la justicia, precisamente en los ámbitos que frecuentas, aunque te dobles por la fatiga; fomenta la felicidad de los que te rodean, sirviendo a los otros con alegría en el lugar de tu trabajo, con esfuerzo para acabarlo con la mayor perfección posible, con tu comprensión, con tu sonrisa, con tu actitud cristiana. Cumple el pequeño deber de cada momento: haz lo que debes y está en lo que haces. Rectificar. -Cada día un poco. Y todo, por Dios, con el pensamiento en su gloria, con la mirada alta, anhelando la Patria definitiva, que sólo ese fin merece la pena.

 

Acá los dejo con el testimonio de un actor, Eduardo Verástegui, que se dio cuenta de este tema e hizo algunos comentarios muy interesantes: http://www.youtube.com/watch?v=y9c8NwcC7LY

 

Hoy no bastan mujeres u hombres buenos. –Además, no es suficientemente bueno el que sólo se contenta con ser casi… bueno: es preciso ser “revolucionario”. ¿Lo intentamos?

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¿Y en qué me afecta la crisis financiera?

Octubre 13, 2008 · 4 comentarios

 

Esta debe ser una de las preguntas de moda hoy en día, porque de alguna manera nos afecta a todos. Tanto los millonarios que han visto desaparecer sus fortunas como los ciudadanos del día a día, que nos preocupamos porque la caída de la Bolsa nos ha dejado sin fondos de pensiones para nuestra vejez, o en nuestro trabajo la crisis se haya sentido o se vaya a hacer sentir en el 2009.

 

Y es que ¿es justo que por la forma de actuar de inescrupulosos o inmorales banqueros de inversión americanos todos tengamos que pagar los platos rotos? Más allá de centrarnos en contestar estas preguntas, creo que es una advertencia que nos llama a pensar más allá de eso.

 

En el fondo lo que ha contribuido a los problemas no sólo ha sido una falta de capital monetario, sino también una falta de capital espiritual. James Malloch, una de las cabezas del Lehman Brothers, Banco de Inversión americano, dijo esta semana que el capital espiritual, que se aumenta a través del cultivo y la práctica de las virtudes, añade algo que el capital social no tiene. Este capital espiritual, debe ser algo más que sólo un ejercicio de relaciones públicas, que en nuestros días se suele denominar responsabilidad social corporativa, pero que con frecuencia no es sino un dispositivo para rechazar las críticas de las organizaciones no gubernamentales. Tiene que estar más relacionado hacia la forma en que uno trabaja, esforzarse por hacerlo lo mejor posible, con compromiso, con afán de terminar las cosas bien hechas, de forma ética, en beneficio de la empresa y no de uno mismo. Esa es exactamente la forma en la que no se tomaron las decisiones que ocasionaron esta crisis. Se veía venir, sin embargo, prefirieron elevar el riesgo por hacerse más ricos, sin medir las consecuencias.

 

Las actuales crisis financieras nos muestran la importancia de construir la vida sobre las cosas que realmente tienen valor en la vida.  Esta semana, el Papa a pesar de no ser un economista se pronunció respecto a la crisis y dijo lo siguiente: “…Lo vemos ahora en la caída de los grandes bancos: este dinero desaparece, no es nada. Y así todas estas cosas, que parecen la verdadera realidad con la que contar, y que son realidades de segundo orden. Debemos cambiar nuestra idea de que la materia, las cosas sólidas, que tocamos, sean la realidad más sólida, más segura.”

 

Invitó también a reflexionar donde construir la casa de nuestra propia vida, sobre la arena o sobre la roca. “Sobre la arena construye quien construye solo sobre las cosas visibles y tangibles, sobre el éxito, sobre la carrera, sobre el dinero. Aparentemente estas son las verdaderas realidades. Pero todo esto un día pasará. Quien construye la vida sobre estas realidades, construye sobre arena. Es innegable que las demás realidades, cuando son comparadas con Dios, descubren sus límites. Son verdades penúltimas, pero no son la verdad última”.

 

Es decir, los temas espirituales, los principios, los valores de una persona se construyen sobre roca. todo lo demás es un medio, no es un fin en si mismo, sólo cuando nosotros le damos un nivel de importancia tal y confundimos las cosas. El dinero es sólo un medio (como muchos) para llegar a ser más feliz, tanto en esta tierra como en la otra. Al final podemos llegar a serlo con mucho o con poco, Y esto me trae a colcación,  un antiguo artículo de este blog: ¿Con cuánto dinero se puede comprar más felicidad? La verdad es que más dinero, nos da más felicidad, la pregunta es cuánto más felicidad nos dará y todo lo que uno hace para conseguir ese dinero. Manel Baucells decía que había que reflexionar si había valido la pena matarse trabajando, a costa de disminuir tiempo con la familia, con un nivel de estrés al borde del colapso, a fin de ganar más dinero para comprarse un auto y una casa nuevo, y mudarse a un barrio exclusivo en el cual siempre habría gente más rica que uno. Y en todo ese proceso haber perdido amigos, familia, tiempo para darlo a los demás.

 

Donde está nuestro tesoro está nuestro corazón dice aquella vieja frase andaluza. Si nuestro tesoro está en la Bolsa, en nuestros ahorros, pues habrán razones y muchas para alterarse, pero si reorientamos nuestro tesoro y nos enfocamos en cuales son la actividades más importantes para nosotros, para nuestras familias, nos daremos cuenta que el enfoque cambia completamente, los problemas son menos problemas, y en todo caso la solución está al alcance de nuestras manos y no de lo que hagan la FED, el G7 ni los grandes empresarios, y es que en mi vida mando YO! Y por ende soy el único con derecho a autorizar quien puede interrumpir mi tranquilidad y en que nivel.

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Sugerencias para una pareja feliz

Octubre 5, 2008 · 5 comentarios

La semana pasada hablamos sobre las causas de crisis en los matrimonios, esta semana quedé con ustedes en analizar las sugerencias para una pareja feliz. Les recuerdo que estas sugerencias no han salido de mi, ya que no soy ningún experto en el tema, sino más bien de lo que dicen especialistas de la talla de los españoles Tomás Melendo, Alberto Vásquez y Enrique Rojas, expertos a nivel mundial en estos temas.

 

Como primera recomendación se basan en mejorar la comunicación, al respecto dan los siguientes consejos:

         Comunicarse es mas que conversar, es compartir los propios sentimientos, necesidades, alegrías y esperanzas.

         Reglas de comunicación: Saber escuchar, repetir para validar lo dicho, responder, adecuar los gestos a la palabra.

         Cuando pelean, saber pelear, lo mejor es como los chinos, que ganan las peleas sin pelear, pero sino se puede, decir todo claramente siempre y cuando no se hiera ni se ofenda, atacar el hecho y no a la persona. Es peor no pelear porque se explota.

         Si se dice algo ofensivo o injusto retirarlo inmediatamente, reconocer defectos y errores.

         Permitirle al cónyuge llegar hasta el final antes de responder

         El arte de centrarse en un tema concreto para no traer hechos del pasado y/o la lista de agravios.

         Hablar suprimiendo frases como “Siempre haces…”, Nunca me dices, Todos tus amigos…”

         Solos pueden discutir, delante de terceros ya no.

         Los problemas se calman no con un grito, sino con una caricia.

         Cuando uno no quiere, dos no pelean.

 

Asimismo, sugieren las siguientes claves para construir una pareja feliz:

         El matrimonio debe cultivarse día tras día, el enemigo mas insidioso es la rutina. El amor se nutre de multitud de pequeños gestos y atenciones.

         Si la relación con Dios es buena, por ende la relación con los esposos lo será también buena.

         Hablar sobre lo que va bien y lo que podría ir mejor.

         Instrucciones para la esposa:

         Quiere a tu marido por encima de todo, de tu carrera, de la casa.

         No hables por hablar, aprende a escuchar con paciencia a tu marido.

         No te engañes pensando en que con otro hombre puedes mantener una relación de simple amistad.

         No gastes mas de la cuenta por lujo, capricho o falta de atención.

         No exageres las contrariedades ni finjas un excesivo dolor para inducir a tu marido a hacer lo que quieres.

         Cuida tu aspecto externo

         No envidies a otras mujeres ni pongas como ejemplo a otros maridos.

 

         Consejos para los maridos:

         Quiere a tu mujer mas que a cualquier otra, también cuando el paso de los años la vaya dejando en desventaja

         No pases demasiado tiempo con tu mujer lamentándote del trabajo.

         Escribe bien grande la fecha de cumpleaños, aniversarios y otras fechas importantes.

         No olvides que tu madre es la suegra de tu mujer, a prevenir celos.

         No tengas vergüenza en decir a tu mujer que la amas y demostrárselo en cosas concretas

         Convéncete de que el negocio mas importante de tu vida es tu familia.

 

Por último, nos recomiendan:

         Conocer el equilibrio entre los sentimientos y la razón. Al principio todo es sentimiento, emoción y varía conforme el paso de los años.

         Compartir sentimientos, ideas y creencias.

         En lugar de mirar los obstáculos, descubrir las posibilidades.

         No hay matrimonio feliz sin sacrificio mutuo. Pero no es un buen principio esperar que sea el otro el que empiece. Pon amor y encontrarás amor.

         Esforzarse cada día. Quien renuncie al esfuerzo ha firmado la sentencia de muerte de su matrimonio.

         Potenciar la espiritualidad.

         Dos días a la semana dejar el trabajo a una hora en punto para llegar a casa cuanto antes.

         Hacer un equitativo reparto de tareas de la casa y cumplir cada uno lo que le toca.

         Hablar de dificultades económicas con sentido positivo, proponiendo soluciones antes de hacer tragedias.

         Una vez al mes hacer una excursión por los alrededores.

         Tres días a la semana quedarnos media hora a hablar, sin televisión, antes de irnos a la cama.

         “El matrimonio debe luchar sin tregua contra un monstruo que todo lo devora: La costumbre.” Honorato de Balzac

         Incidir siempre en la parte afectiva, un beso puede darse de mil maneras, esa agarrada de mano, ese abrir la puerta.

         Se trata de luchar, no de vencer siempre.

         Hay que empezar cada día con una página en blanco, olvidando los borrones y tachaduras del día anterior.

         Hacer repetidos esfuerzos de voluntad por mejorar y pulir las dificultades de la convivencia.

         Los días rosas, “Dime lo que te gusta que te voy a dedicar un día”, no es mas que engreír al cónyuge y cumplir todo lo que le gusta.

         Frenar la tendencia a controlar, vigilar e inspeccionar al cónyuge.

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