Archivo mensual: marzo 2008

La esperanza es lo último que se pierde

11Quizá una de las preocupaciones más profundas del hombre es su futuro. En mi caso lo es así. ¿Qué tan incierto es? Y al decir futuro me refiero al día de mañana, al año siguiente, a los 30 años e inclusive después de mi muerte.  Es por ello que resalto la importancia de tomar muy en cuenta al presente, de esto depende nuestro futuro, y de no perder la esperanza de que en la medida que vivamos un presente a conciencia, podemos tener la seguridad y la esperanza de que tendremos un excelente futuro. Y al decir excelente no me refiero a que nos sacaremos la lotería todos los días, los acontecimientos seguirán siendo buenos y malos, pero uno los lleva sabiendo que al final de todo el balance será positivo y por ende el resultado final favorable. 

Al respecto nos dice Santiago Alvarez de Mon: “¡Cómo se agarra el pasado a los pies del presente para no dejarlo ir sin él al futuro!” ¡Cómo se pierde nuestra cabeza viajera en el pasado, tiempo agotado, o en el futuro, literalmente inexistente! ¡Cuánta gente anclada a la nostalgia del pasado, la cara oculta del miedo al presente! El pasado, baúl repleto de información, tradición y costumbres hay que conocerlo y respetarlo, sólo así podemos soltarlo y viajar ligeros. 

Advierte Séneca: “¡Ten cuidado, no confundas vivir con perdurar! ¿Vivimos la vida o nos pasa por encima arramplando con todo? ¿Saboreamos los minutos o se nos atragantan las horas en una hiperactividad febril? Si el billete del tiempo sólo es de ida, con él no hay vuelta, ¿por qué dilapidarlo? Una sugerencia: aíslese y conteste hoy, hágase un hueco en la agenda, dedíquese un tiempo. Es un trabajo personal de artesanía que necesita y merece. Su mente aquietada se lo agradecerá, su corazón bombeará mensajes y susurros que lo mejor será soñar, interpretar y vivir, ya. “ 

La esperanza de un futuro mejor, sólo es viable en la medida que lo construyamos desde ahora, y que hoy mismo planifiquemos cual será la vida que queremos vivir, aprovechar nuestro tiempo al máximo en cosas productivas y luego de ello, la muerte que quisiéramos tener. Un día Mr. K, uno de los más grandes entrenadores de básquet del NCCA, invitó a su amigo Jim Valdano, ya gravemente diagnosticado como enfermo de cáncer a que se dirigiera a sus jóvenes jugadores. Estos son algunos de sus recados. “Chicos, la vida cambia cuando menos lo esperas. Ahora mismo, por ejemplo, mi meta en la vida es recuperarme y que nos volvamos a ver en la próxima temporada. Tú no sabes, nunca sabes lo que va a pasar mañana. Siempre he sido una persona que ha intentado reunir todo en el presente. Ahora lo hago cada vez más, porque el futuro es totalmente incierto para mí. ¿Por qué no hacen ustedes lo mismo? El futuro debería ser también incierto para ustedes. No pueden saber lo que sucederá mañana. Nunca piensen que el hoy no significa mucho, significa, representa todo. No piensen que les quedan un número infinito de días, no es así. Atrapen este día, cojan este momento, y saquen lo máximo que puedan de él.” Con estas palabras Valdano introdujo el sentido de urgencia en unos jóvenes que andaban acostumbrados, como cualquier otro joven, a perder su tiempo, su recurso más precioso. De haber sido invitado a Duke, Séneca le hubiera dicho algo muy parecido al equipo de Mr. K “Que tarde es comenzar a vivir cuando hay que abandonar la vida! Y tú tan ocupado, mientras la vida se apresura hasta su fin!. Séneca, invitación a la serenidad. 

Para terminar los dejo con una cita sobre la esperanza, nuestra aspiración a recibir un premio por la forma como hemos vivido que ha escrito recientemente el Papa Benedicto: “A lo largo de su existencia, el hombre tiene muchas esperanzas, más grandes o pequeñas, diferentes según los períodos de su vida. A veces puede parecer que una de estas esperanzas lo llena totalmente y que no necesita de ninguna otra. En la juventud puede ser la esperanza del amor grande y satisfactorio, la esperanza de cierta posición en la profesión, de uno u otro éxito determinante para el resto de su vida. Sin embargo, cuando estas esperanzas se cumplen, se ve claramente que esto, en realidad no lo era todo. Está claro que el hombre necesita una esperanza que vaya más allá. Es evidente que sólo puede contentarse con algo infinito, algo que será siempre más de lo que nunca podrá alcanzar. En este sentido, la época moderna ha desarrollado la esperanza de la instauración de un mundo perfecto que parecía poder lograrse gracias a los conocimientos de la ciencia y a una política fundada científicamente. Así, la esperanza bíblica del reino de Dios  ha sido reemplazada por la esperanza del reino del hombre, por la esperanza de un mundo mejor que sería el verdadero reino de Dios. Esta esperanza parecía ser finalmente grande y realista, la que el hombre necesita. Esta sería capaz de movilizar, por algún tiempo, todas las energías del hombre, este gran objetivo parecía merecer todo tipo de esfuerzos. Pero a lo largo del tiempo se vio claramente que esta esperanza se va alejando cada vez más.”

El buen humor

1Antes de hablar sobre el buen humor, busqué en Wikipedia cual es su significado y entre otras cosas dice que es una forma de entretenimiento y de comunicación humana, que tiene la intención de hacer que la gente no sea infeliz y ría. Y esa es justamente la razón por la cual me interesa escribir hoy sobre el buen humor. Porque es una herramienta que nos ayuda a pasarla bien, a distraer las preocupaciones legítimas que todos tenemos en algún momento.  

Muchos dicen que se nace con buen humor, pero mi experiencia personal me indica lo contrario, y es que uno puede modificar su carácter no sólo para tener buen humor sino para darlo a los demás.  

Nicolás Zerbino, uno de los sobrevivientes del accidente aéreo en la cordillera andina, en la que se salvaron de milagro 30 personas luego de varias semanas varados en los montes, nos cuenta:  “En el accidente, había momentos en que lo más importante era el sentido del humor. Es una forma de liberar tensiones y energía muy necesaria. En la cordillera, cuando has perdido amigos y familiares, cuando la muerte te acecha constantemente, reír pareciera una frivolidad. Sin embargo, puede ser justamente lo opuesto, puede ser la cumbre del genio humano que en un intervalo humilde y valeroso, colocado frente al doble espejo de su nimiedad y dignidad, adquiere nueva perspectiva y encuentra una salida de evacuación por donde liberar pensamientos y sentimientos contenidos. Cuanto más pronunciada resulte la cuesta, cuanto más aguda y prolongada resulte la crisis, cuánto más lúgubre y largo se divise el túnel, hagan buen aprovisionamiento de la magia del humor, y ríanse de los demás, con los demás y sobretodo de ustedes mismos.” 

El caso de Victor Frankl por ejemplo, fue similar.  Fue uno de los pocos sobrevivientes del holocausto, le tocó estar en los peores campos de concentración, vivir los peores castigos que un ser humano puede imaginar y sin embargo, sobrevivió. Nadie daba un dólar por él, especialmente después de que muchos de sus compañeros se “lesionaran” fatalmente o desistieran de pelear. El porfió, perseveró con voluntad e inteligencia, y ganó el partido de su vida. De ese match han quedado cristalinas algunos pensamientos sobresalientes, entre otros su canto al humor. “El humor es otra de las armas con las que el alma lucha por su supervivencia” ¿De qué va la pelea? ¿Cuál es el premio? Sobrevivir….o morir, dicho de forma hamletiana. ¿Quién dirige la contienda? Ni los riñones n los músculos, ni la cabeza, es el alma quien se sitúa en el corazón de frente. ¿Armas a utilizar? Dado lo que está en juego, todas las del polvorín humano. Astucia, tesón, estrategia, prudencia, coraje…y humor, mucho humor para aderezar una comida vomitiva. El humor no es complemento accidental para la batalla, es instrumento esencial para la misma. El humor puede proporcionar el distanciamiento necesario para sobreponerse a cualquier situación, aunque no sea más que por unos segundos. 

No vale la pena deprimirse, disfruta y ríe la vida. “Ésta es demasiado seria como para tomársela en serio, de ahí que el humor sea una muleta imprescindible.” Si bien es cierto todos tenemos problemas en nuestra vida, el arte está en como afrontarlos.

Reflexiones para Semana Santa

1Ya que estamos en Semana Santa, me gustaría hacer un alto en el camino, y por esta única semana no escribir uno de mis artículos para vivir mejor, sino más bien copiar el resumen de un texto que suelo leer los Viernes Santos que se llama Via Crucis para recordar todo lo que se hizo por nosotros en estas fechas. Esto porque muchos de nosotros esperamos este fin de semana para planear vacaciones, tomarse un merecido descanso, relajarse, divertirse, lo cual puede que esté bien, pero lo malo es que no nos acordamos que es feriado justamente porque tiene un significado especial que va más allá de ver como la pasamos bien este fin de semana. 

A continuación copiaré varios pensamientos escritos por San Josemaría, en los que va narrando lo que ocurrió en lo que se conoce como La Pasión, el primer Viernes Santo. Me han ayudado muchísimo a mejorar sobre todo cuando pasaba por un problema serio o una tristeza grande.  

  • Jesús ora en el huerto: Dios es mi Padre, aunque me envíe sufrimiento. Me ama con ternura, aun hiriéndome. Jesús sufre, por cumplir la Voluntad del Padre… Y yo, que quiero también cumplir la Santísima Voluntad de Dios, siguiendo los pasos del Maestro, ¿podré quejarme, si encuentro por compañero de camino al sufrimiento?
  • ¿No es verdad que en cuanto dejas de tener miedo a la Cruz, a eso que la gente llama cruz, cuando pones tu voluntad en aceptar la Voluntad divina, eres feliz, y se pasan todas las preocupaciones, los sufrimientos físicos o morales? Es verdaderamente suave y amable la Cruz de Jesús. Ahí no cuentan las penas; sólo la alegría de saberse corredentores con Él.
  • Cuanto más seas de Cristo, mayor gracia tendrás para tu eficacia en la tierra y para la felicidad eterna. Pero has de decidirte a seguir el camino de la entrega: la Cruz a cuestas, con una sonrisa en tus labios, con una luz en tu alma.
  • Hay en el ambiente una especie de miedo a la Cruz, a la Cruz de Jesús. Y es que han empezado a llamar cruces a todas las cosas desagradables que suceden en la vida, y no saben llevarlas con sentido de hijos de Dios, con visión sobrenatural.
  • A veces la Cruz aparece sin buscarla: es Cristo que pregunta por nosotros. Y si acaso ante esa Cruz inesperada, y tal vez por eso más oscura, el corazón mostrara repugnancia… no le des consuelos.
  • Por ver feliz a la persona que ama, un corazón noble no vacila ante el sacrificio. Por aliviar un rostro doliente, un alma grande vence la repugnancia y se da sin remilgos… Y Dios ¿merece menos que un trozo de carne, que un puñado de barro?

·         2Si somos almas de fe, a los sucesos de esta tierra les daremos una importancia muy relativa, como se la dieron los santos… El Señor y su Madre no nos dejan y, siempre que sea necesario, se harán presentes para llenar de paz y de seguridad el corazón de los suyos.·         Aprende a mortificar tus caprichos. Acepta la contrariedad sin exagerarla, sin aspavientos, sin… histerismos. Y harás más ligera la Cruz de Jesús.

  • ¡Cuánto cuesta llegar hasta el Calvario! Tú también has de vencerte para no abandonar el camino… Esa pelea es una maravilla, una auténtica muestra del amor de Dios, que nos quiere fuertes, porque la virtud se fortalece en la debilidad.
  • Del pretorio al Calvario han llovido sobre Jesús los insultos de la plebe enloquecida, el rigor de los soldados, las burlas del sanedrín… Escarnios y blasfemias… Ni una queja, ni una palabra de protesta. Tampoco cuando, sin contemplaciones, arrancan de su piel los vestidos. Aquí veo la insensatez mía de excusarme, y de tantas palabras vanas. Propósito firme: trabajar y sufrir por Jesús, en silencio.
  • A ti que te desmoralizas, te repetiré una cosa muy consoladora: al que hace lo que puede, Dios no le niega su gracia. Nuestro Señor es Padre, y si un hijo le dice en la quietud de su corazón: Padre mío del Cielo, aquí estoy yo, ayúdame… Si acude a la Madre de Dios, que es Madre nuestra, sale adelante.
  • Pero Dios es exigente. Pide amor de verdad; no quiere traidores. Hay que ser fieles a esa pelea sobrenatural, que es ser feliz en la tierra a fuerza de sacrificio.
  • Los verdaderos obstáculos que te separan de Cristo –la soberbia, la sensualidad…–, se superan con oración y penitencia. Y rezar y mortificarse es también ocuparse de los demás y olvidarse de sí mismo. Si vives así, verás cómo la mayor parte de los contratiempos que tienes, desaparecen.
  • Antes de empezar a trabajar, pon sobre tu mesa o junto a los útiles de tu labor, un crucifijo. De cuando en cuando, échale una mirada… Cuando llegue la fatiga, los ojos se te irán hacia Jesús, y hallarás nueva fuerza para proseguir en tu empeño. Porque ese crucifijo es más que el retrato de una persona querida –los padres, los hijos, la mujer, la novia…–; Él es todo: tu Padre, tu Hermano, tu Amigo, tu Dios, y el Amor de tus amores.

Que la suerte no vuelva más!!!!

3Hace poco veía en la televisión uno de los mejores comerciales que he visto en años, que lo ha hecho la cerveza Franca: http://www.youtube.com/watch?v=6EV_1t-HoFU Recomiendo que lo vean varias veces. Encierra un mensaje para recordar, y justamente una de sus frases es “Que la suerte no vuelva más”. Y no es que sean unos masoquistas los que la hicieron, sino que nos ayuda a pensar que el éxito y la felicidad que todos perseguimos no es cuestión de suerte, es cuestión de esfuerzo.  

Es necesario planificar, implementar, controlar, aprender de los errores, porfiar y perseverar, para luego dejar que venga la “diosa fortuna”, la “suerte”, ya que normalmente ésta se suele aparecer cuando se han hecho bien todos los pasos previos y cuando uno se esfuerza, y trabaja bien y a conciencia. 

La suerte sola, no sirve para nada, así como viene se va. Crea falsas, distorsionadas visiones de lo que muchos llaman éxito o felicidad, pero que en realidad no lo es, a lo mucho son momentos pasajeros, que se van y ya no regresan. Y es que la verdadera felicidad, cuesta, y cuesta mucho, viene disfrazada en muchos casos de lucha, de esfuerzo, de sufrimiento y dolor. Al respecto, y ya que estamos próximo a entrar en Semana Santa, copio una frase textual de un santo de nuestros tiempos: San Josemaría “Os hablaba antes de dolores, de sufrimientos, de lágrimas. Y no me contradigo si afirmo que, para una persona que busque amorosamente a Jesús, es muy distinto el sabor de las tristezas, de las penas, de las aflicciones: desaparecen en cuanto se acepta de veras la Voluntad de Dios, en cuanto se cumplen con gusto sus designios, como hijos fieles, aunque los nervios den la impresión de romperse y el suplicio parezca insoportable.” 8

Aunque nos cueste aceptarlo, la realidad y el pasado confirman que todo lo que vale cuesta, y cuesta mucho, lo que fácil llega, fácil se va. A los que buscan las cosas fáciles, o que se creen con suerte para conseguirlas sin esfuerzo, la vida les pasa la factura, tarde o temprano. El otro extremo es también malo, es decir, cuando nos obsesionamos con el éxito, con alcanzarlos a de cualquier manera. Relacionado a este tema decía el Papa Benedicto hace unos días lo siguiente: “La conquista del éxito, la obsesión por el prestigio y la búsqueda de las comodidades, cuando absorben totalmente la vida hasta llegar a excluir a Dios del propio horizonte, ¿llevan verdaderamente a la felicidad? ¿Puede haber felicidad auténtica prescindiendo de Dios? La experiencia demuestra que no se es feliz por el hecho de satisfacer las expectativas y las exigencias materiales. En realidad, la única alegría que llena el corazón humano es la que procede de Dios: tenemos necesidad, de hecho, de la alegría infinita. Ni las preocupaciones cotidianas, ni las dificultades de la vida, logran apagar la alegría que nace de la amistad con Dios. La invitación de Jesús a cargar con la propia cruz y a seguirle en un primer momento puede parecer algo duro y en contra de lo que queremos, mortificador para nuestro deseo de realización personal. Pero si lo analizamos con más atención, nos damos cuenta de que no es así. “

Decía S. A. Pan de Soraluce que el éxito es territorio conquistado por aquellas personas que aprenden a perder. Sólo gana el que acepta la derrota, sólo cae el que camina, sólo se equivoca el que decide. Curiosamente, obtiene resultados espectaculares el que pasa de ellos, su mirada se dirige a la sustancia de su oficio.

En su libro, mencionaba las palabras de Andrea Bocelli, ese gran tenor italiano, invidente, “La idea de hacer todo lo humanamente posible, buscando con todas sus fuerzas cómo mejorar a través del estudio y el trabajo diarios, le hizo estar en paz con su propia conciencia”.  Esa persona del singular es él mismo, así pone un poco de distancia y supera su timidez. El trabajo lo ve como un factor decisivo para recuperarse y ganarle la partida a la adversidad. Aunque si solo hay trabajo en la vida humana, el cansancio, el estrés, el desequilibrio y hasta el aburrimiento reduccionista nos acechan y maniatan. Pero si no hay trabajo, si se elude todo vestigio de esfuerzo y sudor, difícilmente la paz nos anuncia su llegada. Y si finalmente lo hace, su vuelo será como el de una cometa ligera y caprichosa que vuela errática.  

El coraje y el optimismo son primos hermanos de la paciencia, ésta no nace por generación espontánea. A primera vista, fiable y testaruda, la dejas solita sin el escudo del optimismo como decisión y coraje como actitud y hasta ella se marchita y se apaga como una vela. Esta podría ser una buena lección para un mundo impaciente e intransigente que, mide sus proyectos en términos de semanas, como la bolsa de valores, a incluso de días. A la vida hay que darle una oportunidad, con visiones cortoplacistas y guiños nerviosos no se deja seducir, no acaba de mostrar su mejor cara. A muchos de nosotros, nos hace buena falta que invidentes como Bocelli, nos enseñen a mirar y comprender la realidad.” 

Ante ese comentario estupendo de Pan de Soraluce, no me queda mucho por agregar, sino más bien, terminar con aquella frase que se me quedó grabada del comercial: “Y  saben que le digo a la suerte, que no vuelva más, que aquí en el Perú con nuestro esfuerzo, nos basta y nos sobra.!!!”

¿Buena suerte? No gracias. ESFUERZO!!!!

¿Por qué fracasan los ejecutivos inteligentes?

1Hoy publicaré un resumen que lei hace poco de un artículo de la revista del IESE de España, y me pareció muy interesante porque hay muchos ejecutivos que a pesar de ocupar los primeros puestos en sus estudios o programas de post grado, no llegan a triunfar.  

Errare humanum est. Pero también es humano y útil analizar el fracaso. Sydney Finkelstein en su libro “Ejecutivos inteligentes. Conozca sus errores y aprenda de ellos” (“Why Smart Executives Fail: And What You Can Learn from Their Mistakes”), indica que errores de concepción, delirios de grandeza y fallos en la transmisión de la información son los tres grandes conceptos que los líderes deberían revisar para no acabar fracasando en el intento.  

Pero esos líderes pueden tener una serie de patologías. El autor le llama los “siete hábitos de personas que fracasan estrepitosamente”, que son las características indispensables para fallar de forma aplastante. Son las siguientes:  

  • Considerar que tanto ellos como sus compañías dominan en su medio.
  • No separar claramente intereses personales y empresariales.
  • Creer tener todas las respuestas.
  • Eliminar a todo aquel que no les apoye totalmente.
  • Ser portavoces consumados de la compañía (obsesionados con la imagen de la misma).
  • Subestimar los obstáculos de consideración.
  • Aferrarse obstinadamente a lo que funcionó en el pasado.

 Sólo será posible prevenir los desastres, concluye Finkelstein, pensando en el liderazgo y en las organizaciones de forma radicalmente diferente, dejando de lado las respuestas fáciles y estudiando las causas reales de los fracasos. Eso se aplica no solamente a los negocios, sino a la vida en general.