Ideas para vivir mejor

Entradas de Junio 2007

Bienvenida la adversidad: el ejemplo de un super héroe

Junio 24, 2007 · 6 comentarios

1Tal como les comenté la semana pasada, los siguientes artículos serán sobre la adversidad, la forma de recibirla y caminar con ella, una vez que nos visita. Los sufrimientos y adversidades podemos convertirlos en un excelente maestro, veterano y exigente. A través de los siguientes invitados virtuales a este blog podemos ver que todo el mundo atraviesa por momentos difíciles y que no es necesario ser una persona excepcional para gestionarlos.

Podemos tener el semblante serio y el corazón compungido, pero nadie nos quitará la felicidad de tener la conciencia tranquila, de saber que hacemos lo correcto, que luchamos por salir adelante. 

Santiago Alvarez de Mon, un extraordinario profesor del IESE y consultor de nivel mundial, escribió recientemente el libro que me inspiró a profundizar en este tema “Desde la Adversidad”, por lo cual  lo citaré constantemente en este post.  

Nuestro primer invitado es Christopher Reeve, nada menos que el actor que encarnó paradójicamente a Superman. A los 42 años, mientras montaba a caballo tuvo una caída que le produjo rotura de vértebras y parálisis de la cabeza para abajo incluyendo la falta de respiración (tendrá que vivir permanentemente conectado a un respirador artificial). Luego de ello necesitará 6 horas diarias para las actividades mas elementales (vestirse, bañarse, ir al baño). A pesar de ello ganó en los últimos años varios Emmy y un Grammy estando así.  Como veremos en las siguientes líneas, Reeve desde su silla de ruedas, avanza mucho mas rápido que muchos de nosotros que solo sabemos correr.  

El libro autobiográfico de Christopher Reeve no por casualidad se titula “Still me”. (Todavía soy yo). El primer día después del accidente que Reeve y su mujer Dana pudieron charlar solos, a la vista del demoledor diagnóstico de los médicos, Christopher le dijo: “Tal vez deberíamos dejarme ir”  Dana llorando le dijo: “Solo voy a decirte esto una sola vez. Te apoyaré en todo aquello que decidas hacer porque es tu vida, tu decisión. Pero quiero que sepas que siempre estaré contigo, no importa lo que nos pueda venir. Tú sigues siendo tú, (Still me) y por eso te quiero”. Esas palabras, reconoce Reeve, mas el recuerdo de sus tres hijos, cancelaron definitivamente la idea de suicidarse.  

2Reeve escribe en su libro autobiográfico: “Tengo que admitir que cuando me despierto cada mañana, tengo que superar el shock de no ser capaz de moverme. Siento envidia de las personas que caminan y corren sin ningún problema. Siempre que pienso en lo que antes daba por descontado – amar, salir a navegar, o simplemente darle un abrazo a un amigo – percibo un conflicto interior entre mi deseo de revivir memorias del pasado y dejarlas ir. Ser bruscamente privado a los 42 años de muchas de las cosas que disfrutas de la vida es desalentador.” Todas las palabras, pausas y silencios de Reeve transpiran un sufrimiento inefable para el que no lo ha vivido. Alvarez comenta: “La herida todavía supura un pus incontrolable y el paciente libra una batalla agotadora entre los mensajes de una cabeza bien ordenada y cultivada y un corazón rebelde que se amotina ante su destino. Que en esa tensión insuperable no haya renunciado a caminar y envejecer por la vida, es ciertamente admirable. De nuevo el contraste iluminador, la paradoja misteriosa.  La derrota, concepto pantanoso donde tantos se ahogan, a él le sirve de acicate para crecer.” 

El día que cumplió 50 años escribe Reeve: “Mi optimismo permanece intacto. Ahora que los científicos, antes escépticos están mas ilusionados, mi actitud es distinta. Un tanto mas distante y despegada de la evolución diaria de la enfermedad. Encuentro muy deprimente jugar a los acertijos. La experiencia de estos últimos años me ha enseñado a separarme, a adquirir cierta distancia, mientras que sigo haciendo todo lo que de mi depende.” “Gradualmente paré de ponderar, que vida me queda? Y empecé a considerar, que vida puedo construir a partir de lo sucedido? Hay alguna forma de ser útil, de echar una mano a los demás? Existe algún modo de de ponerse a trabajar de nuevo?, lo que es mas importante, existe algún camino que me conduzca a ser otra vez esposo y padre? No obtuve ninguna respuesta pero el formularme esas preguntas, ya fue una gran ayuda.”  Como vemos, ha cambiado su forma de pensar, de quererse suicidar en un comienzo le empieza a dar un sentido a la vida.  Sin embargo, la lucha diaria sigue siendo una constante. Nos dice: “Depender totalmente de los demás es muy frustrante, tienes que hacer un ajuste radical. Durante meses me asaltaron diversos pensamientos y estados de humor, horror, gratitud, autocompasión, confusión, enfado, vergüenza y humillación. Con 45 años cuando todos los días 2 personas te tienen que dar la vuelta y ponerte los calzoncillos es una lección de paciencia y aceptación difícil de digerir. “ 

3En otra sección de libro, tiene una paradoja sobre que es ser un héroe. Dejaré que Reeve lo cuente: “Cuando salió la primera película de Superman concedí un sinfín de entrevistas y la pregunta que mas se repetía era: ¿Qué es para usted un héroe? Con qué facilidad y ligereza contestaba.  Un héroe es alguien que lleva a cabo una acción valerosa sin reparar en las consecuencias.“  Quien iba a imaginar que aquel héroe de fantasía se iba a convertir en uno de carne y hueso, que demostró ser un verdadero héroe a punta de tener la fortaleza para perseverar y resistir, y seguir luchando a pesar de cargas durísimas. Y es que los verdaderos héroes son personas comunes y corrientes, anónimas, ese padre que se amanece trabajando para llevar algo de comida al hogar, esa madre que a pesar del trabajo diario en la empresa, se levanta varias horas antes para preparar el almuerzo de sus hijos, ese vendedor que sale dispuesto a tocar las puertas para vender un producto que ya caducó pero que es el único trabajo que tiene para sostener a su familia, ese directivo que permite crecer a sus empleados, ese profesor que vive sus clases inspirando y enseñando virtudes apasionadamente a todos sus alumnos, ese periodista casado con la noticia veraz, imparcial, no con la nota amarillista, corrupta y vendedora, ese chiquillo que decide ir contra contra corriente contra la opinión de sus “valientes” amigos que están en drogas o se dejan llevar por el sexo, ese policía que no se deja sobornar a pesar de saber que le caería “de perillas” un billete para llevar el pan a su casa, en fin, me refiero en general a cualquier persona que lucha por ser perfecta, por ayudar a los demás y hacerles la vida mas fácil, olvidándose de ella misma. Mi sencillo homenaje para todos estos héroes anónimos. 

Perdonen por la interrupción. Volviendo al tema, otro de los grandes ejemplos de Reeve es la lucha interna por respirar. Al comienzo no podía estar sin respirador artificial mas de 30 segundos. A medida que fue pasando el tiempo, duró 2 minutos, luego 7, lo cual era casi increíble. Su propio doctor, Hill Carroll lo decía: “Estaba jadeando, era un esfuerzo físico agotador. Nunca he visto una evolución como la suya. No se como lo hace, la verdad no entiendo como hace muchas cosas” Yo sí lo entiendo, a base de lucha, de perseverancia, de sobreponerse. El utilizó mucho una frase del Apolo XIII que era: “Fracasar no es una opción”. A los 6 meses estaba respirando 30 minutos por si solo. Alvarez nos dice en su libro que hay equipos que antes de salir a jugar el partido ya han perdido en el vestuario. Basta mirarles la cara y ver que alli no hay sitio para ganar. De tanto meditar sobre la posibilidad de perder, anulan sus posibilidades de victoria. Son los mismos que luego le echan la culpa al árbitro. Reeve juega ante un rival temible y despiadado, tiene todas las de perder, pero está mas agarrado que mano de trapecista a esa porcentaje insignificante que le da como ganador. Con el tiempo irá cobrando fuerza su débil respiración y dejará a todos impresionados. Un triunfo ahora, un minuto sin respirador, es la mejor manera de aspirar a un futuro a largo plazo autónomo y libre de la maldita y bendita máquina respiradora. Reeve nos dice: “Cuando miro al futuro, veo mas posibilidades que limitaciones, sino, no tendría la voluntad de trabajar en mi recuperación.” 

Como todo ser humano, Reeve tenía momentos en los que el desánimo y la tristeza, invadían su corazón. Sin embargo, supo darle un sentido a su sufrimiento, a su vida. Que él nos comente como hizo: “Si me entrego a la autocompasión o expreso mi desaliento delante de mi pequeño hijo Hill estoy poniendo una carga pesada e injusta en un niño de cinco años. Si me vuelvo hacia dentro de mi y paso el tiempo con nostalgia del pasado no puedo estar cerca de Mathew y Alexander, dos adolescentes que necesitan los criterios y consejos de su padre. Por último, que tipo de vida podría compartir con Dana, mi esposa, si me dejo llevar y me transformo en un armatoste deprimido que se arrastra en silla de ruedas?”. A pesar de que lo mas lógico hubiese sido que se esconda tras su mala suerte, quién hubiese tenido agallas para reprochárselo, nuestro super héroe de carne y hueso luchó por ser ejemplo de padre y esposo ejemplar aún en esas condiciones. Unos nos ahogamos con flotador en la piscina temperada, iluminada y protegida, y otros como Reeve nadan a brazo partido con el mar mas bravo, oscuro y helado y finalmente llegan a su destino eterno, con la alegría y la paz interior de saber que lucharon contra la adversidad y no pararon hasta vencerla. 

Tenemos dos opciones, o llevamos la adversidad con angustia, molestia, pena y sufrimiento, o le sacamos provecho a la vida, hacemos de tripas corazón, y le vemos el lado bueno. En esta vida, todo pasa por algo. El secreto está en confiar en Dios y a la vez convertir esa pena en esperanza porque tiene un sentido, por algo nos la  manda, porque El siempre quiere lo mejor para nosotros.  

El próximo Lunes, invitaré virtualmente a Lance Armstrong, cuatro veces consecutivas campeón del Tour de Francia, la prueba ciclística mas importante del mundo. Diagnóstico: Cáncer testicular con metástasis en los pulmones y en el cerebro. Edad 25 años.

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Soy el del cumpleaños, y cumplo mi primer año

Junio 15, 2007 · 7 comentarios

1Hoy nuestro querido blog cumple su primer año de vida y la verdad es que me siento muy agradecido con todos ustedes porque han sido el motor para que todos estos días me motivaran a guardar artículos, a pensar constantemente que escribir, y de eso he aprendido muchísimo. Por algo dicen que los años enseñan cosas que los días jamás llegan a conocer. Y es que recién ahora me doy cuenta de todo lo que he aprendido escribiendo acá porque este blog lo hice con la idea de que aprendamos a vivir mejor, ya que si vivimos mejor, moriremos mejor, y eso es en definitiva, lo único que cuenta, lo demás es nada.

Yo soy de los que les gustaría morir exprimidos como un limón, cuando ya no podamos dar una gota mas. Me da gusto saber que todo esto que nació como una forma de compartir con amigos cercanos algunos artículos y opiniones personales haya ampliad2o su horizonte para enriquecerse con los comentarios de muchos de ustedes que a pesar de que no nos conocemos personalmente, hemos cruzado opiniones a través de los comentarios que me han escrito. Así que los animo a que puedan enviarme siempre sus sugerencias sobre los temas de los que deberíamos hablar.

Por lo pronto, y con el fin de hacer mas interesante y útil este blog, me centraré en las siguientes semanas en un tema que es común a todos nosotros, me lo han pedido bastante y del que no nos gusta hablar: la Adversidad. Como ustedes saben, tarde o temprano, todos nosotros recibimos la visita imprevista de una vieja y exigente maestra: La adversidad, de la que podemos lamentarnos o de otro lado, podemos aprender muchísimo. Pues bien, si igual va a venir, no nos queda otra cosa que mirarla con buenos ojos y darle la bienvenida. Solo de esa forma podremos aprovechar su visita para mejorar. Recorreremos algunos casos de la vida cotidiana pero a la vez ejemplares, de personas que han sabido ver el vaso medio lleno siempre, inclusive cuando estaba ya casi vacío, para así aprender de ellos. La mayoría de estos casos los he sacado de un libro, acaso uno de los mejores que he leído en mi vida, que se llama “Desde la Adversidad” de Santiago Alvarez de Mon. 

Veremos por ejemplo el caso del cantante Andrea Bocelli, el cual a los 12 años, a causa de una rara enfermedad y un pelotazo en la cara accidental, se quedó ciego.  El mismo Bocelli comenta en su libro autobiográfico: The music of silence, ”Curiosamente la naturaleza, mientras me quitaba algo valiosísimo, la vista, me daba otro regalo, la música. Con una mano soltaba algo tan querido como la visión, pero con otra agarraba fuerte una muleta y una compañera inestimable, la música, otra forma de “ver”. Al mismo tiempo recordaba las palabras del escritor alemán Goethe:  “Vivir en la idea significa considerar lo imposible como posible”.

 Muchos de los logros y realizaciones de Andrea Bocelli hace unos años hubieran sido considerados por una abrumadora  mayoría de personas,  utópicos e inalcanzables. Hoy son realidades tangibles gracias al coraje y persistencia de un hombre que aprendió a mirar de otra manera, porque “lo esencial es invisible a los ojos” tal como dice la cita del Principito. 

Otro de los actores de este gran teatro de aquellos que le dieron la bienvenida a la adversidad e hicieron de la lucha diaria una forma de vida, es Juan Oiarzábal, montañero español, el único montañista en el mundo que ha coronado los 14 “ochomiles” (las montañas que pasan de los 8 mil metros de altura) sin oxígeno. Comenta en el libro Conversaciones con Juanito Oiarzábal:  “La montaña es incierta e imprevisible, te pueden pasar muchos imprevistos que ni sospechabas momentos antes. Un cambio brusco de temperatura, una avalancha, una niebla espesa que te impide ver mas allá de dos metros. Te preparas, planificas todo, y luego surgen un sinfín de imponderables de los que pueden depender tu vida. Uno está obligado a organizar y controlar todo lo que depende de él, pero luego, ante la Madre naturaleza, tienes que rebajarte y adaptarte a las circunstancias del momento”. Podemos apreciar en sus palabras, una enseñanza importantísima para todos los que tenemos una reacción alérgica ante la incertidumbre propia de la vida que en muchos casos es capaz de traernos problemas y sufrimientos con los que no contábamos.3 

La siguiente invitada virtual de honor a este blog es Mar Cogollos, psicóloga reconocida a nivel mundial. A los 25 años le  vino una enfermedad y le fijaron un compás en la cabeza del que salían unos hierros de veinte kilos que tiraban de ella hacia atrás. Siempre acostada, sin poder mover la cabeza ni incorporarse, así pasó seis semanas eternas y durísimas. Cuenta en su libro, Elogio de le debilidad:  “Todos los días venía el médico, a decirme que cierre los ojos, que mueva los pies, me pincha con una aguja… no sentía nada. Por los pasillos veía pasar sillas de ruedas, poco a poco lo iba asimilando, aún confiada en que mi parálisis fuese solo temporal”. El desenlace final de la enfermedad es que Mar queda definitivamente tetrapléjica. “Recuerdo que pensar y ayudar a los demás me ayudó muchísimo en mi recuperación. Tenían que levantarse e ir al gimnasio por la mañana mis compañeras. Les urgía a que se arreglaran, que se peinaran, que siguieran siendo mujeres, la vida continúa. A veces asumía mas un papel de psicólogo o de amigo que de paciente. Allí había mucha gente lastimada, me entregué lo que pude a ella. Trabajé mucho con las familias para que entendieran que el accidentado tiene que aprender a hacer las cosas por si mismo. La gente no entiende lo importante que es valernos por nosotros mismos. Cuando abandoné el hospital una persona me dijo, que no te miren con pena sino con admiración, y eso va a depende exclusivamente de ti. Y es que cuando te enfrentas a una adversidad, a algo fuerte, muchas veces te saca de dentro lo que tenemos, esa necesidad de darnos mas generosamente a los demás”.  

Casos de la vida real como estos tres grandes invitados, todos ellos testimonio vivo de lo que es luchar contra la adversidad, nos acompañarán en los próximos artículos de este blog y estarán caminando por los salones y cuartos de esta mansión fría, dura, cruel, y aparentemente injusta, llamada adversidad, que a todos nos llega en algún momento de nuestras vidas, pero que gracias a inquilinos como ellos se torna un medio para mejorar como persona, para ver la vida con otros ojos y para darle un sentido a la misma que quizá antes no teníamos. 

Como dice Emerson: “Los vencedores en las batallas de la vida son hombres perseverantes que sin creerse genios, estuvieron convencidos de que tan solo por la perseverancia en el esfuerzo lograrán el anhelado fin”

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Como controlarme?

Junio 9, 2007 · 6 comentarios

4Hace poco leí este artículo de Stephen Covey, creador de uno de los libros de negocios mas vendidos del mundo: Los 7 hábitos de la gente altamente eficaz. Este artículo se refiere al principio 90/10, el cual se refiere a que el 10% de la vida está relacionado con lo que nos pasa, el 90% de la vida está relacionado por la forma en como reaccionamos. Es decir, cuando nos sentimos perturbados, cerca del 90% de la perturbación se relaciona con nuestro pasado y no tiene nada que ver con lo que pensamos que nos está perturbando.

En general, sólo aproximadamente el 10% de nuestra perturbación se relaciona con la experiencia presente. A continuación expongo un fragmento del artículo: “¿Qué quiere decir esto? Nosotros realmente no tenemos control sobre el 10% de lo que nos sucede. No podemos evitar que el carro se descomponga, que el avión llegue tarde, lo cual tirará por la borda todo nuestro plan. Un automovilista puede obstaculizarnos en el tráfico. No tenemos control de este 10%. El otro 90% es diferente. Tú determinas el otro 90%. ¿Cómo?… Con tu reacción. Tú no puedes controlar el semáforo en rojo, pero puedes controlar tu reacción. No dejes que la gente se aproveche de ti. Tú puedes controlar como reaccionas.  

Usemos un ejemplo…Estás desayunando con tu familia. Tu hija tira una taza de café y chispea tu camisa de trabajo. Tú no tienes control sobre lo que acaba de pasar. Lo siguiente que suceda será determinado por tu reacción. Tú maldices. Regañas severamente a tu hija por que te tiró la taza encima. Ella rompe a llorar. Después de regañarla, te volteas a tu esposa y la criticas por colocar la taza demasiado cerca de la orilla de la mesa. Y sigue una batalla verbal. Tú vociferando subes arriba a cambiarte la camisa. Cuando bajas de regreso, encuentras a tu hija demasiado ocupada llorando terminándose el desayuno y estar lista para la escuela. Ella pierde el aubobús. Tu esposa debe irse inmediatamente para el trabajo. Tu te apresuras al carro y llevas a tu hija a la escuela. Debido a que tú ya estas atrasado, manejas 40 millas por hora en una velocidad máxima de 30 millas por hora.

Después de 15 minutos de retraso y obtener una multa de tráfico por $60.00, llegas a la escuela. Tu hija corre a la escuela sin decirte adiós. Después de llegar a la oficina 20 minutos tarde, te das cuenta que se te olvidó el maletín. Tu día empezó terrible. Y parece que se pondrá cada vez peor. Ansías llegar a tu casa. Cuando llegas a tu casa, encuentras un pequeño distanciamiento en tu relación con tu esposa y tu hija. ¿Por qué? Debido a cómo reaccionaste en la mañana.

¿Por qué tuviste un mal día? n        A) ¿El café lo causó?n        B) ¿Tu hija lo causó?n        C) ¿El policía lo causó?n        D) ¿Tú lo causaste? La respuesta es la “D.

Tú no tenías control sobre lo que pasó con el café. La forma en cómo reaccionaste esos 5 segundos fue loque causó tu mal día. Te presento lo que debió haber sucedido:El café te chispea. Tú hija está a punto de llorar. Tú gentilmente le dices: “está bien, cariño, sólo necesitas tener más cuidado la próxima vez. Después de agarrar una camisa nueva y tu maletín, regresas abajo y miras a través de la ventana y ves a tu hija tomando el autobús. Ella voltea y te dice adiós con la mano.

¿Notas la diferencia? Dos escenarios diferentes. Ambos empezaron igual. Ambos terminaron diferente. ¿Por qué? Tú realmente no tienes control sobre el 10% de lo que sucede. El otro 90% se determinó por tu reacción.  Aquí están algunas formas de aplicar el Principio 90/10. Si alguien te dice algo negativo acerca de ti, no lo tomes muy a pecho. Deja que el ataque caiga como el agua sobre el aceite. No dejes que los comentarios negativos te afecten. Reacciona apropiadamente y no arruinará tu día. Una reacción equivocada podría resultar en la pérdida de un amigo, ser despedido, te puedes estresar, etc.  ¿Cómo reaccionar si alguien te interrumpe en el tráfico?, ¿pierdes tu carácter?, ¿golpeas sobre el volante? ¿maldices?, ¿te sube la presión? ¿A quién le preocupa que llegues 10 segundos tarde al trabajo?, ¿por qué dejar que los carros te arruinen el viaje?  

Recuerda el Principio 90/10  y no te preocupes de eso. Tú has dicho que perdiste el empleo. ¿Por qué perder el sueño y ponerte enojado? No funcionará. Usa la energía de preocupación y el tiempo para encontrar otro trabajo. El avión está atrasado. Va a arruinar la programación de tu día. ¿Por qué manifestar frustración con el encargado de la aerolínea? Él no tiene control de lo que está pasando. Usa tu tiempo para estudiar, conocer a otros pasajeros, ¿por qué estresarse? Eso hará que las cosas se pongan peor.  Ahora ya conoces el Principio 90/10. Aplícalo y quedarás maravillado con los resultados. No perderás nada si lo intentas. El Principio 90/10 es increíble. uy pocos lo conocen y aplican este principio. ¿El resultado? Millones de personas están sufriendo de un estrés que no vale la pena, sufrimientos, problemas y dolores de cabeza. Todos debemos entender y aplicar el Principio 90/10. ¡Puede cambiar tu vida!” 

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Reglas para aprender a discutir

Junio 4, 2007 · 7 comentarios

2Somos muchos los que a veces tenemos muy mal carácter, de hecho he recibido muchos comentarios sobre el artículo de “Puedo controlar mi carácter?” razón por la cual estuve buscando escribir sobre el tema y encontré este texto en un libro de Tomás Melendo, en el cual nos brinda algunos consejos básicos que me he permitido copiar:

  1. Estudiar los problemas mas que discutir sobre ellos. De la discusión no puede salir la luz porque la apaga el apasionamiento.
  2. Pedir sinceramente al otro que nos explique su pensamiento. Nos sitúa en una condición óptima para contrastar objetivamente su deseo de fondo y provoca en el otro la actitud de apertura.
  3. Cambiar uno mismo como invitación para que el otro modifique su conducta. El principio es el siguiente: si 32quieres cambiar al otro, cambia tu primero en algo. Siempre existe algo en el tono de la voz, en el modo de recriminar, en el de presentar el problema, en el que uno puede mejorar. Basta que lo hagamos para que la otra persona también adopte esa actitud de inmediato y cambie. Ahora bien, sería exagerado pretender que desde ese momento no caiga más en el defecto admitido, basta que luche. Lo importante es que cada uno reconozca las propias deficiencias.
  4. De nuevo el olvido de si mismo y la aceptación del otro. Si la discusión es con nuestro cónyuge, lo mas importante es el cariño, la comprensión honda y esforzada, la aceptación radical del modo de ser de nuestra pareja, y la falta de apego a nuestro yo.
  5. No eludas la discusión por encima de todo, ni la cortes saliendo ostentosamente de la escena, cuando temes estar equivocado. Y si hubieses obrado así ten la honradez de volver, pasado el momento del enfado, y replantear el asunto hasta alcanzar el acuerdo deseable.
  6. Ten la disposición habitual de reconocer tus defectos y errores y amar e incluso llegar a “sentir ternura” por los de la otra persona.
  7. Si adviertes que has dicho algo no objetivo o injusto, retíralo de inmediato lealmente, pidiendo perdón si es necesario (es decir: casi siempre).
  8. Evita agresivas y descalificadotas ofensas personales y actitudes irónicas o despreciativas.
  9. Presta atención para no proyectar inconscientemente en el otro la razón de tu mal humor. Mas vale desaparecer de la escena por un tiempo que descargar sobre el otro una tensión de la que no tiene responsabilidad.
  10. No levantes actas de las culpas de tu cónyuge o de con quien estés discutiendo, ni te empeñes en seguir echándole en cara otras cosas ya pasadas: menos cuanto mas graves o dolorosas hayan podido ser. Intenta vivir en el presente y mirar hacia adelante.
  11. Esfuérzate por comprender, si es el caso, que la rabieta del otro está surgiendo de una momentánea necesidad de desahogo.
  12. Permite al otro llegar hasta el final en la exposición de su malestar, intentando por todos los medios comprender su punto de vista, a menudo le bastará esa posibilidad amable de desfogue para calmarse en un 50%.
  13. Procura exponer tus razones de forma clara y breve, con la máxima calma posible y, si eres capaz, con un tanto de humor (que equivale a saber reírte de ti mismo, a no tomarte demasiado en serio) pero jamás con ironía.
  14. Consigue, como ya se ha sugerido, que incluso las discusiones mas violentas acaben con un gesto de reconciliación.
  15. Recuerden que quien responde al desprecio o al odio con el amor, siempre vence.

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